VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠

CANÓNICAMENTE, PUES, URBANO VI FUE PAPA LEGÍTIMO Y CLEMENTE VII, ANTIPAPA

Luis Suárez Fernández
Catedrático de Historia Medieval, Académico de número de la Real Academia de la Historia, Rector de la Universidad de Valladolid, Director de la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma
Castilla, el cisma y la crisis conciliar, 1378-1440
1960

El Cónclave del 7 al 8 de abril ha de ser considerado, a la luz de nuestra información actual, como perfectamente legítimo.


El Cónclave del 7 al 8 de abril ha de ser considerado, a la luz de nuestra información actual, como perfectamente legítimo. Mientras los cardenales deliberaban, se alzaron algunos alborotos en las calles de la ciudad. El pueblo gritaba: Romano lo volemo, almanco italiano! Ello no obstante el cardenal de Marsella mantuvo bien cerradas las puertas de la sala y la elección de Bartolomé Prignano se hizo con entera libertad, aunque el temor de los cardenales fuese grande. Solo en la mañana del 8 de abril, cuando la votación había concluido, entraron los amotinados en la sala. Entonces alguien, creyendo halagar los sentimientos de la plebe, señaló como Papa al anciano cardenal Tebaldeschi, que fue paseado en hombros a pesar de sus protestas. El día 9 la multitud estaba ya calmada y pudo anunciarse el nombre del elegido. Canónicamente, pues, Urbano VI fue Papa legítimo y Clemente VII, Antipapa. Las gentes inteligentes y preparadas, como nuestro don Pedro Tenorio, de quien hemos de hablar repetidas veces, lo sabían. Ello no obstante, Louis Gayet "Le Grand Schisme d'Occident", tomo I, Florencia 1889, pág. IX, considera a ambos Papas como dudosos y a esta opinión se adhiere Noel Valois "La France et le Grand Schisme d'Occident", tomo I, Paris, 1896, pág. 8. Lo que verdaderamente puede afirmarse es que, para muchos de sus contemporáneos, no muy versados en la doctrina del primado, era punto menos que imposible, en la práctica, saber quién era el verdadero Papa.