VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠

PROHIBIDOS LOS DEBATES FORMALES, ORALES Y CONCERTADOS DE ANTE MANO CON LOS ACATÓLICOS


Rev. Stephen Joseph Kelleher
A.B., S.T.B., J.C.L.
Discussions with Non-Catholics
1943

ARTÍCULO 2. LA FUERZA DEL CANON 1325, § 3

El propósito de este artículo es decidir si las discusiones formales entre católicos y no católicos, distintas de los debates orales, se ven afectadas o no por la legislación del canon 1325, § 3. Esta decisión dependerá enteramente de la significación de las palabras "disputationes vel collationes".

Existen razones para sostener que las dos palabras denotan una misma cosa, a saber, disputas estrictamente dichas, o en otras palabras, debates formales, orales y concertados de antemano. En primer lugar, en las notas a pie de página de su edición del Código, el Cardenal Gasparri cita únicamente decretos que tratan de disputas (Fontes, nn. 4428, 4457, 4467).

Además, en estos documentos las palabras "colloquia", "disputationes", "collationes", "conferentiae" y "congressus" se utilizan indistintamente para significar discusiones de carácter argumentativo, disputas estrictamente dichas. Al comentar el texto, la mayoría de los autores afirman que la ley comprende únicamente las disputas formales. Estos autores discuten la moralidad de reuniones distintas a las disputas formales, pero no consideran que tales reuniones estén comprendidas en la ley del canon 1325, § 3.

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S.S. San Pío X & S.S. Benedicto XV
CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO
Canon 1325 § 3
Sin licencia de la Santa Sede o, si el caso urge, del Ordinario local, se guardarán los católicos de tener disputas o conferencias, sobre todo públicas, con los acatólicos 
Caveant catholici ne disputationes vel collationes, publicas praesertim, cum acatholicis habeant, sine venia Sanctae Sedis aut, si casus urgeat, loci Ordinarii.


Stephen Joseph Kelleher, A.B., S.T.B., J.C.L.
Discussions with Non-Catholics
1943


S.S.Urbano VIII
S. C. de Prop. Fide, 8 de marzo de 1625

La Sagrada Congregación ordenó que no se realicen disputas públicas con los herejes, porque la mayoría de las veces, ya sea por la locuacidad, la audacia o las aclamaciones del pueblo circundante, la verdad es oprimida al prevalecer la falsedad; y si en alguna ocasión tales disputas no pudieran evitarse, hágase saber primero a la Sagrada Congregación, la cual prescribirá específicamente qué debe hacerse según la calidad del tiempo y de las personas.

4428. S. C. de Prop. Fide, 8 mart. 1625. S. Congregatio iussit publicas disputationes non fieri cum haereticis, quia plerumque vel ob loquacitatem vel audaciam aut circumstantis populi acclamationes veritas falsitate praevalente opprimitur; et si aliquando huiusmodi disputationes excusari non possent, primum de illis certior fiat S. Congregatio, quae iuxta temporis et personarum qualitatem quid agendum sit peculiariter praescribet. [Collectanea S. C. de Prop. Fide, vol. I, n. 11].




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S.S.Inocencio X
S. C. de Prop. Fide (C. P.), 7 de febrero de 1645

La S. C. respondió:
1. Que los coloquios y disputas públicas de católicos con herejes son a veces lícitos cuando se tiene esperanza de un bien mayor y concurren otras condiciones enumeradas por los teólogos, como consta por aquellas disputas que tuvo San Agustín contra los donatistas y otros herejes.
2. Que la Santa Sede Apostólica y los Romanos Pontífices, debido a que tales coloquios, disputas y conferencias resultaron la mayoría de las veces sin provecho o incluso con mal resultado, frecuentemente las han prohibido y han escrito a sus ministros para que las impidieran; pero si no pudieran impedirse, cuidaran de que no se hicieran sin autoridad Apostólica, e insistieran en que fueran llevadas a cabo por hombres doctos que pudieran y fueran capaces de defender las verdades católicas; y muy a menudo la misma S. C. de Prop. Fide ha respondido esto a sus misioneros, advirtiéndoles que se abstuvieran de disputas públicas con los herejes.

4457. S. C. de Prop. Fide (C. P.), 7 febr. 1645. S. C. respondit: 1. Colloquia et disputationes publicas catholicorum cum haereticis aliquando esse licitas, cum scilicet spes habetur maioris boni, et concurrunt aliae conditiones, quae a theologis recensentur, ut patet ex iis disputationibus quas habuit S. Augustinus contra Donatistas ac alios haereticos. 2. Sanctam Sedem Apostolicam et Romanos Pontifices, quod huiusmodi colloquia, disputationes et collationes plerumque sine bono, aut etiam cum malo exitu peracta fuerint, illa frequenter prohibuisse, ac suis ministris scripsisse ut illa impedirent; si vero non possent impediri, curarent ne fierent sine auctoritate Apostolica, insisterentque ut per viros doctos, qui possent et valerent defendere veritates catholicas id perageretur; et saepissime id ipsum S. C. de Prop. Fide rescripsit ad suos missionarios eosque monuit ut a publicis disputationibus cum haereticis abstinerent. [Collectanea S. C. de Prop. Fide, vol. I, n. 112].



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S.S. Alejandro VII
S. C. de Prop. Fide, 18 de diciembre de 1662

Sobre las conferencias y congresos públicos o disputas de los misioneros con los herejes, se advierte al General (de los Capuchinos) que las prohíba totalmente, ya que la Santa Sede, enseñada por muchas experiencias, siempre las ha prohibido; en cuanto a la asistencia a los sermones de los herejes, esto también queda prohibido, tal como siempre fue prohibido por la S. C. del Santo Oficio, pues no conviene de manera absoluta para todos por igual; pero si alguien poseyera una doctrina y prudencia más destacadas, suplique en particular para obtener la licencia.

4467.
 S. C. de Prop. Fide, 18 dec. 1662. De conferentiis et publicis congressibus seu disputationibus missionariorum cum haereticis monetur Generalis (Capuccin.) ut omnino prohibeat, cum S. Sedes plurimis experimentis edocta semper eas prohibuerit; quo vero ad interventum concionibus haereticorum, hoc etiam prohibeatur, sicut a S. C. S. Officii semper fuit prohibitum, nec omnibus indifferenter absolute expediat; quod si aliquis adsit insignioris doctrinae et prudentiae, supplicet in particulari pro licentia. [Collectanea S. C. de Prop. Fide, vol. I, n. 148].


Codicis iuris canonici fontes
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