VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠
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LOS SIETE DOLORES DE MARÍA SANTÍSIMA


Los Siete Dolores de María Santísima

La profecía de Simeón, La huida a Egipto, La pérdida de N.S.J.C en el Templo, El encuentro de la Santísima Virgen María con N.S.J.C en el vía crucis, La crucifixión y muerte de N.S.J.C, El descendimiento de la Cruz, La sepultura de N.S.J.C.

Primer Dolor
Pecador, si a mis dolores quieres tener devoción, yo te haré dos mil favores; y pondré mi intercesión a favor de tus errores. Si en siete días cabales, tú, mis dolores contemplas, ganarás contra tus males, veintiún mil trescientas indulgencias parciales. No pienses que en escucharlos de paso, tenga yo el gusto; sino que has de contemplarlos con sentimiento, pues es justo que me ayudes a pasarlos. Contempla, en el primer día, los filos de la espada que traspasó el alma mía, cuando escuché declarada tan amarga profecía. Presenté al templo a mi Hijo como la ley lo mandaba, y Simeón con regocijo en sus brazos lo tomaba, y estas palabras me dijo: Señora, este hijo amado y hermoso, que tanto estimas, lo verás presto azotado, y coronado de espinas a morir crucificado. Si contemplas el dolor tan amargo que sentí en esa tal predicción, tú, conseguirás por mí el perdón del Salvador.

Segundo Dolor
En este dolor segundo, para matar a mi Hijo mandó, Herodes iracundo, degollar según cual dijo a los inocentes del mundo. Un ángel del cielo vino, y dijo a mi amado esposo que emprendiésemos camino; pues, Herodes, viene furioso con su ejército maligno. Con qué agonía en mis brazos tomé a mi Hijo, y a Egipto nos fuimos con lentos pasos yo y mi esposo: ¡qué conflicto! mi corazón se hizo pedazos. A cada instante volvía la vista, por ver si acaso el tirano nos seguía, desmayando a cada paso con tan mortal agonía. Sin la menor prevención, sin dormir, sin descansar y quebrantado el corazón, caminaba sin parar: ¡contemplad con qué aflicción! Unos ladrones sin tasa nos salieron, y un ladrón escuchando lo que pasa, ablandó su corazón y nos hospedó en su casa. Si haces como aquel ladrón, compadécete de mí en tan amarga aflicción; que lo que yo haré por ti es conseguir el perdón.

Tercer Dolor
En el tercer dolor, tres días tuve perdido mi bien: contempla en mis agonías, que tú llorarás también las amargas penas mías. Yo y José, mi esposo amado, con Jesús al templo fuimos los tres, y habiendo llegado, un grande concurso vimos de gente allí congregado. A la fiesta que allí había, y habiéndose ya acabado, yo del templo me salía; y José con gran cuidado por otra puerta venía. Y juntándonos los dos a mi esposo pregunté: José, ¿y el Hijo de Dios? María, dijo, yo no lo sé; yo juzgué que iba con Vos. Aquel corazón partido con una angustia tan fuerte, quedó como sin sentido, mirando la amarga suerte de ver a Jesús perdido. Tres días fui preguntando con sus noches, ¡qué tormento! yo y José siempre llorando, hasta hallarlo en el templo con los sabios disputando. Si a Jesús tienes perdido por la culpa, ven a mí cuando te halles afligido, que como lo hagas así, tendrás descanso cumplido.

Cuarto Dolor
El cuarto dolor fue, cuando con la carga sin mesura, vi a mi Hijo caminando por la calle de Amargura, cada instante tropezando. Siendo la sentencia dada, vino Juan a mi retiro dándome esta embajada; y dando un tierno suspiro quedé como desmayada. Con valor que me dio el cielo, en angustia tan crecida, caminaba con anhelo a ver el bien de mi vida, afligida y sin consuelo. Llegué a la calle cruel, donde me paré a escuchar las voces de aquel tropel, facineroso y ladrón, blasfemaban todos de él. La trompeta y el pregón decían: «Muera el malvado, facineroso y ladrón, y pague crucificado su infame predicación». Rompí por entre la gente, y con mi Hijo abrazada, le hablaba allá interiormente; con la garganta anudada de dolor tan vehemente. Si este amargo dolor imprimes en tu memoria, te aseguro pecador que has de conseguir la gloria, prenda de inmenso valor.

Quinto Dolor
El quinto fue tan penoso, que es digno de contemplar; cuando a mi Hijo precioso yo le vi crucificar en la cruz, como alevoso. Llegamos a la montaña del Calvario, y por despojos, le arrancan con ira y saña a la lumbre de mis ojos la túnica; ¡cosa extraña! Cuando le miré desnudo, renovadas las heridas y el cuerpo destrozado, crecieron las ansias mías al verle tan maltratado. Que se extendiese ordenaron en la cruz: y él, con paciencia hizo lo que le mandaron, y con tirana insolencia pies y manos le clavaron. Y después la cruz volvieron aquellos sayones bravos, y su santa faz pusieron, y remacharon los clavos con que mis penas crecieron. Después aquellos sayones la santa cruz levantaron, y con blasfemias y baldones, el santo cuerpo dejaron en medio de dos ladrones. Si este dolor tan fuerte te detienes en pensar llorando mi amarga suerte, yo te prometo ayudar en las ansias de tu muerte.

Sexto Dolor
El sexto, con tiernos lazos al Hijo de mis entrañas difunto, y hecho pedazos por las malicias extrañas, lo pusieron en mis brazos. Dos santos varones vieron mi tristeza y amargura, y a Pilatos le pidieron para darle sepultura licencia, y la consiguieron. Y luego desenclavaron aquel cuerpo sacrosanto, y en mis brazos lo entregaron; y con un lienzo limpio y blanco al punto lo amortajaron. Con ungüentos olorosos que prevenidos traían, le ungieron estos piadosos varones, que me asistían en lances tan lastimosos. Yo, que le estaba mirando de los pies a la cabeza, mi dolor siempre avivando con una amarga tristeza, le decía suspirando. Hijo mío muy amado, ¿quién os puso esas espinas? ¿quién abrió este costado? ¿quién vuestras manos divinas? ¿quién esos pies taladrados? Si este dolor tan amargo contemplas, dejando el vicio, de lo que Dios te hará cargo en el día del juicio, yo daré por ti el descargo.

Séptimo Dolor
El séptimo, ¡oh qué asunto pecador! este es muy fijo, pues toda me desconjunto al hallarme sin mi hijo, ya ni vivo ni difunto. Los varones con quebranto me decían: gran Señora, no os entreguéis más al llanto, que ya es llegada la hora del entierro sacrosanto. Mitigad tanto tormento, cese ya esa pena dura, dadnos el cuerpo sangriento, para darle sepultura en un nuevo monumento. Pero yo, aunque agradecía fineza tan amorosa, dándoselo les decía: tomad esa prenda hermosa del Hijo que más quería. San Juan y la Magdalena me llevaron de los brazos, y todos cargados de pena, fuimos siguiendo los pasos donde el sepulcro se ordena. Llegamos al monumento, donde con piedad honrosa pusieron el cuerpo dentro y lo cubrieron con la losa: contemplad mi sentimiento.

Todas estas siete espadas pasaron mi corazón; si de ti son contempladas, gozarás el galardón en las celestes moradas.




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POR DIABÓLICO ENGAÑO

San Pío X
Ad Diem Illum Laetissimum
1904

"...por diabólico engaño, o por falsas doctrinas, creen poder prescindir del auxilio de la Virgen. Míseros e infelices, prescinden de María, so pretexto de honrar a Cristo, e ignoran que no se halla al Hijo sino con María, Madre suya."



TODOS RECURREN A TI COMO AL PUERTO DE SALVACIÓN Y A LA FUENTE DE TODO DESCANSO

San Pío X
 Rescripto del 24 de marzo de 1905
(2 junio 1905)

¡Oh María! Tú, que, coronada de estrellas, tienes por escabel a tus pies la luna y estás sentada sobre ,los coros de los ángeles, inclina tu mirada a este valle de afanes y escucha la voz del que sólo en ti pone su refugio y su esperanza.

Tú disfrutas ahora las dulzuras infinitas del paraíso; mas Tú has probado las miserias de este destierro, y por eso sabes cuan amargos corren los días para quien vive en el dolor.

Tú, en el Calvario, oíste una voz para ti conocida que te dijo: “Señora, he ahí, en mi lugar, a tu hijo”, y con esas palabras fuiste destinada a ser madre de los creyentes.

Y ¿Qué sería sin ti la vida a los miserables hijos de Adán? Cada uno de ellos tiene un dolor que le consume, una angustia que le oprime, una herida que le atormenta. Y todos recurren a ti como al puerto de salvación y a la fuente de todo descanso. Cuando las olas se desatan en tempestad, vuélvese a ti el navegante y te implora la calma. A ti recurre la huérfana que, como flor en el desierto, vese expuesta al remolino de la vida. A ti suplican los pobres que se ven privados del pan de cada día; y nadie acude a ti que se vea privado de socorro y de consuelo.

¡Oh María!, Madre nuestra, ilumina las mentes, ablanda los corazones para que el purísimo amor que fluye de tus ojos se derrame en tu derredor y produzca los frutos estupendos que tu Hijo nos procuró derramando su sangre mientras soportabas Tú las más atroces conmociones cabe el pie de la cruz.

O Maria, Tu che incoronata di stelle, hai per sgabeiio ai tuoi piedi la luna e siedi sopra i cori degii Angeii, inchina il tuo sguardo a questa valle di affanni e ascoita la voce di chi solo in te pone il suo rifugio e la sua speranza.Tu ora godi dolceze infinite del paradiso; ma Tu pure hai provato glistenti di questo esilio, e perció sai quanto amari scorrono i giorni a chi vive nel dolore.Tu, sul Calvario, udisti una voce a te nota, che ti disse: O donna, eccoti in mia vece il tuo figlio, e con quelle parole fosti destinata a Madre dei credenti.E senza di te che sarebbe la vita ai miseri figliuoli di Adamo? Ognuno di essi ha un dolore che lo travaglia, un afanno che l’opprime, una ferita che lo tormenta. E tutti ricorrono a te, comi: al porto di salute ed alla fonte di ogni ristoro. Quando le onde si sconvolgono in tempesta, volgesi a te il navegante e da te implora la calma. A te ricorre l’orfana, che, come un fiore nel deserto, vedesi esposta al turbine della vita. A te supplicano i poveri, che veggono mancarsi il vito quotidiano; ed alcuno non v'ha che resti privo di soccorso e di consolazione.O Maria, Madre nostra, ilumina le menti, intenerisci i cuore, perchè quell'amore purissimo, che si riserva dagli occhi tuoi, si spanda d'ogni intorno e produca i frutti stupendi che il tuo Figliuolo procurò spargando il suo Sangue, mentre Tu sostenevi i più atroci spasimi sotto la sua Croce.

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QUE LA IMÁGEN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA VESTIDA CON ORNAMENTOS SACERDOTALES DEBE SER REPROBADA

 
S.S.Benedicto XV

CONGREGACION ACTAS DE LAS SAGRADAS
SUPREMA SAGRADA CONGREGACIÓN DEL SANTO OFICIO 

I DECRETO 

ACERCA DE LAS IMÁGENES QUE MUESTRAN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA VESTIDA CON ORNAMENTOS SACERDOTALES.

Dado que en tiempos recientes, especialmente, han comenzado a pintarse y difundirse imágenes que muestran a la Santísima Virgen María vestida con ornamentos sacerdotales, los Eminentísimos y Reverendísimos Señores Cardenales Inquisidores Generales, habiendo examinado diligentemente el asunto, en la feria IV, día 15 de enero de 1913, decretaron: «que la imagen de la Bienaventurada Virgen María vestida con ornamentos sacerdotales debe ser reprobada». 

Y en la feria IV, día 29 de marzo de 1916, ordenaron que tal Decreto se hiciera público. 

Dado en Roma, desde la sede del Santo Oficio, el día 8 de abril de 1916.

Aloisius Castellano, Notario de la Sagrada Romana y Universal Inquisición.




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INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA



"Sepa el moro y el judío y el inglés que anda en la mar,
que es María concebida, sin pecado original."

CANCIONERO

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MEDIADORA DE LA DIVINA GRACIA QUE EJERCE DELANTE DEL TRONO DE DIOS

 S.S.León XIII
Iucunda semper
8 de septiembre de 1894
Sobre el Santo Rosario

La confianza del recurso que nosotros tenemos en María está basada en la grandeza del oficio de Mediadora de la divina gracia que ejerce continuamente en nuestro favor delante del trono de Dios...

Quod Mariae praesidium orando quaerimus, hoc sane, tamquam in fundamento, in muñere nititur conciliandae nobis divinae gratiae, quo ipsa continenter fungitur apud Deum


LOS PROTESTANTES Y JANSENISTAS NIEGAN A LA SANTÍSIMA VIRGEN EL TÍTULO DE CORREDENTORA

Ramón J. de Muñana S.J.
LECCIONES MARIANAS
LA CORREDENTORA


Los protestantes y jansenistas niegan a la Santísima Virgen el título de Corredentora y lo que con él se significa.

Algunos teólogos católicos, admitiendo la doctrina, no quieren dar a María el título de Corredentora, por parecerles que pudiera ser esto en detrimento del honor de Cristo Redentor; pero todos los católicos reconocen las enseñanzas de la Iglesia sobre esta materia, y algunos creen que esta doctrina está contenida en el depósito de la revelación, confiado a la Iglesia por los Apóstoles.


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LOS MODERNOS HEREJES NO PUEDEN SOPORTAR QUE MARÍA SEA LLAMADA NUESTRA CORREDENTORA

P. Francesco Antonio De Paola C. Ss. R
 Grandezas de María
1840

Si reconocemos por nuestro Redentor al Hijo, debemos también reconocer por nuestra Corredentora a la Madre. ¿Y por qué no? Oíd, y, justificando tal título tan bien debido a María, haré de esto un argumento muy bello para vuestra piedad y devoción. Los modernos herejes no pueden soportar que María sea llamada nuestra Corredentora, y tienen esto en horror, como una execrable blasfemia contra nuestro único mediador y Redentor, Jesucristo. ¿Y cómo, dicen ellos, puede llamarse Corredentora a una simple criatura, sin destruir la economía y el misterio de la Encarnación, en que se cree y confiesa un Dios hecho hombre para redimirnos? ¿Acaso no bastaría el Hombre-Dios, con su Pasión y méritos infinitos, para redimirnos, cuando en la obra de la Redención se quiere darle como Corredentora a la Madre? Delirios son estos de mentes trastornadas, que, perdiendo la fe, perdieron también el uso de la recta razón. Así no raciocinan los Padres de la Iglesia, porque todos ellos confiesan francamente que María fue causa de nuestra salvación, y corónanla la cabeza con el noble título, unido a la maternidad divina, de nuestra Corredentora. No fue, es certísimo, María causa primaria, principal y eficiente por sí misma de nuestra salvación, así como no lo fue de nuestro rescate, debiéndose esto, conforme enseña la fe, decir únicamente de Jesucristo, pero fue —y es igualmente certísimo— María una causa remota, secundaria y accesoria de ella. Y esto basta para llamarla nuestra Corredentora… 

P. FRANCESCO ANTONIO DE PAOLA C. Ss. R, Grandezas de María, tomo V, discurso 34 para el Sábado V después de Pentecostés. Foliño, Tipografia Tommasini, 1840, págs. 174-185. 
https://www.google.com.co/books/edition/Grandezze_di_Maria_D_Francesco_De_Paola/YzE_WiZkCYkC?hl=es-419&gbpv=1&dq=Grandezze+di+Maria&pg=PA81&printsec=frontcover

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DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, MEDIANERA DE LAS GRACIAS (DENZINGER 1978A)

San Pío X
De la Bienaventurada Virgen María,
medianera de las gracias

ASS36(1903−4)453s.
[De la Encíclica Ad diem, de 2 de febrero de 1904]
DZ 1978 a 

Por esta comunión de dolores y de voluntad entre María y Cristo, «mereció» ella «ser dignísimamente hecha reparadora del orbe perdido», y por tanto dispensadora de todos los dones que nos ganó Jesús con su muerte y su sangre... Puesto que aventaja a todos en santidad y en unión con Cristo y fué asociada por Cristo a la obra de la salvación humana, de congruo, como dicen, nos merece lo que Cristo mereció de condigno y es la ministra principal de la concesión de las gracias.

Notas:

EADMER, monje, De excellentia Virginis Mariae, 9 [PL 159, 573]. Cf. lo que afirma

Benedicto xv
en las Letras Apost. Inter sodalicia, de 22 mar. 1918 [ASS 10 (1919) 182] «De tal modo juntamente con su Hijo paciente y muriente padeció y casi murió; de tal modo, por la salvación de los hombres, abdicó de los derechos maternos sobre su hijo, y le inmoló, en cuanto de ella dependía, para aplacar la justicia de Dios, que puede con razón decirse que ella redimió al género humano juntamente con Cristo»;

así como lo que dice Pío XI en las Letras Apost. Explorata res, de 2 feb. 1923 [ASS 15 (1923) 104]: «La Virgen dolorosa participó juntamente con Cristo en la obra de la redención».

La S. C. del Santo Oficio (Sección de Indulgencias) en el Decreto Sunt quos amor, de 26 jun. 1913 [AAS 5 (1913) 364] alaba la costumbre de añadir al nombre de Jesús el nombre «de su madre, corredentora nuestra, la bienaventurada María»;

cf. también la oración indulgenciada por el Santo Oficio en que se llama a la Bienaventurada Virgen María «corredentora del género humanos» [22 en. 1914; ASS 6 (1914) p. 108].


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MEDIADORA PARA CON DIOS A LA INMACULADA REINA DE LOS CIELOS

S.S.León XIII
INSCRUTABILI DEI CONSILIO
21-IV-1878

"Nos profundamente os exhortamos, Venerables Hermanos, a que excitéis con este objeto los fervientes deseos de los fieles, poniendo como mediadora para con Dios a la Inmaculada Reina de los cielos" 


PODEROSÍSIMA MEDIADORA

S.S.Pío IX

Ineffabilis Deus
Dogma de la Inmaculada Concepción
 8 de diciembre de 1854

"Poderosísima mediadora y conciliadora de todo el orbe ante su Unigénito Hijo..."
"ac totius terrarum orbis potentissima apud Unigenitum Filium suum mediatrix, et conciliatrix,.."
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AYUDA PODEROSA Y MEDIADORA DE GRACIAS

S.S.Pío XII
AUSPICIA QUAEDAM
1-V-1948

Que Ella nos consiga, puesto que es nuestra Madre benignísima, y en todos los peligros se nos ha mostrado siempre ayuda poderosa y mediadora de gracias, nos consiga, decimos, que también en las graves necesidades que nos angustian, se encuentre una justa solución a las disputas y que una paz, segura y libre, resplandezca finalmente para la Iglesia y para todas las naciones.


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SE PUEDE AFIRMAR, CON RAZÓN, QUE REDIMIÓ AL LINAJE HUMANO CON CRISTO

S.S.Benedicto XV

Inter sodalicia
22 de mayo de 1918

"...ut dici merito queat, Ipsam cum Christo
 humanum genus redemisse."

Los doctores de la Iglesia enseñan comúnmente que la Santísima Virgen María, que parecía ausente de la vida pública de Jesucristo, estuvo presente, sin embargo, a su lado cuando fue a la muerte y fue clavado en la cruz, y estuvo allí por divina disposición.

En efecto, en comunión con su ni doliente y agonizante, soportó el dolor y casi la muerte; abdicó: los derechos de madre sobre su Hijo para conseguir la salvación de los hombres; y, para apaciguar la justicia divina, en cuanto dependía de Ella, inmoló a su Hijo, de suerte que se puede afirmar, con razón, que redimió al linaje humano con Cristo.

Y si por esta razón, toda suerte de gracias que sacamos del tesoro de la redención nos vienen, por decirlo así, de las manos de la Virgen dolorosa, todos vemos, de consiguiente, que los hombres han de esperar de Ella la gracia de una santa muerte, ya que, por este soberano beneficio, se remata en cada uno eficazmente y para siempre la obra de la redención |de todos los hombres, constituida por Jesucristo, por haberlos recibido como dejados a Ella por testamento de infinita caridad, y por cumplir con maternal benignidad el deber de defender su vida espiritual, no puede dejar de auxiliar con mayor celo a sus queridísimos hijos adoptivos en el momento en el que se decide su salvación y santidad para siempre.

Por eso la Iglesia misma en muchas oraciones litúrgicas pide a la Bienaventurada María Virgen que asista misericordiosa a los hombres que están en la agonía; y es muy constante entre los i fieles la opinión, comprobada con larga experiencia, de que no perecerán eternamente los que tengan a la misma Virgen por Patrona.

MISERICORDIOSA CORREDENTORA DEL GÉNERO HUMANO

San Pío X
SAGRADA CONGREGACIÓN DE RITOS
Decreto por el que la fiesta de los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María, fijada el tercer Domingo de Septiembre, es elevada al rito doble de segunda clase para toda la Iglesia.

Los Dolores de la Virgen Madre de Dios, aunque se conmemoren en la Iglesia universal con una doble fiesta a lo largo del año, a saber, el Viernes siguiente al Domingo de Pasión y el tercer Domingo de Septiembre; sin embargo, ambas fiestas movibles de la Bienaventurada Virgen María, por ser secundarias, se celebran solo bajo el rito doble mayor.

Para que se aumente el culto de la misma Virgen Dolorosa, y la piedad de los fieles y los sentimientos de gratitud sean cada vez más fomentados hacia la misericordiosa Corredentora del género humano; el Reverendísimo Padre Prior General de la Orden de los Siervos de la Bienaventurada Virgen María, quienes veneran especialmente a la propia Madre Dolorosa como su Fundadora y principal Patrona, aprovechando la ocasión de que en el próximo Septiembre (mes sagrado para la conmemoración de los Dolores de la Virgen) se cumple felizmente el quincuagésimo año del inicio del sacerdocio de Nuestro Santísimo Señor el Papa Pío X, suplicó a dicho Santísimo Señor Nuestro, con los votos de toda la Familia Regular, que se dignara elevar la fiesta de los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María, fijada el tercer Domingo de Septiembre, al rito doble al menos de segunda clase, para toda la Iglesia, también para perenne memoria del hecho.

Su Santidad, por medio del Cardenal Prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos que suscribe, acogiendo con gran benevolencia tales súplicas, decretó que la fiesta de los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María, que fue asignada al mencionado Domingo, sea en adelante conmemorada en todas partes bajo el rito doble de segunda clase: observándose las Rúbricas. No obstando cualesquiera disposiciones contrarias.

Día 13 de mayo de 1908.

S. Card. CRETONI, Prefecto.

† D. Panici, Arzobispo de Laodicea, Secretario.


Roman documents and decrees
(1903-1914 : Pius X); David Dunford 
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¿NO FUE ELLA CONSTITUIDA EN MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS DE SANTIFICACIÓN?

S.S.Pío XII

SEDES SAPIENTIA
31-V-1956

¿No fue Ella constituida en mediadora de todas las gracias de santificación?



CONSTITUCION APOSTOLICA “SEDES SAPIENTIA” 

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LA VIRGEN DOLOROSA PARTICIPÓ CON JESUCRISTO EN LA OBRA DE LA REDENCIÓN

S.S.Pío XI
Explorata res est
2 de febrero de 1923

"No puede sucumbir eternamente aquel a quien asistiere la santísima Virgen, principalmente en el crítico momento de la muerte. Y esta sentencia de los doctores de la Iglesia, de acuerdo con el sentir del pueblo cristiano, y corroborada por una ininterrumpida experiencia, apóyase muy principalmente en que la Virgen dolorosa participó con Jesucristo en la obra de la redención, y, constituida Madre de los hombres, que le fueron encomendados por el testamento de la divina caridad, los abrazó como a hijos y los defiende con todo su amor."

Neque enim is mortem oppetat sempiternam, cui Beatissima Virgo, praesertim in discrimine ultimo, adfuerit. Quae Doctorum Ecclesiae sententia, christiani populi sensui congruens perpetuoque comprobata experimento, ea potissimum causa innititur, quod Virgo Perdolens redemptionis opus cum Iesu Christo participavit, et, constituta hominum Mater, eos, sibi veluti testamento divinae caritatis commendatos, amplexa sit filios amantissimeque tucatur.


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DE LA CUAL DEPENDE LA SUPREMA SALVACIÓN DEL MUNDO

S.S.León XIII
Cum nobis
10 de junio de 1902

No habiendo para Nos cosa más querida ni más grata como el que la piedad del pueblo cristiano para con la Madre de Dios se aumente de día en día, con paternal y diligente empeño promoveremos lo que, entre los pueblos, puede resultar bien en todos los sentidos, en orden a estimular el culto de la Virgen...

Es cosa grata para Nos, que hemos implorado continuamente la ayuda eficaz de la Virgen, de la cual depende la suprema salvación del mundo...


Doctrina Pontificia, Volume IV

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ESCOGIDA MADRE DE CRISTO PARA TOMAR PARTE EN LA REDENCIÓN DEL LINAJE HUMANO


S.S.Pío XI
Auspicatus profecto
28 de enero de 1933

... La augusta Virgen, concebida sin la primitiva mancha, fue escogida Madre de Cristo precisamente para tomar parte en la redención del linaje humano; de resultas de lo cual alcanzó ante su Hijo tan gran favor y poder, que jamás puede conseguirlo mayor naturaleza alguna ni humana ni angélica.

Siquidem augusta Virgo, sine primaeva labe concepta, ideo Christi Mater delecta est, ut redimendi generis humani consors efficeretur




Doctrina Pontificia, Volume IV