VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠
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SAN JERÓNIMO, Presbítero y Doctor

30 de septiembre del Año del Señor
SAN JERÓNIMO,
Presbítero y Doctor


Del mismo modo que fuimos aprobados de Dios
para que se nos confiase su Evangelio,
así hablamos, no para agradar a los hombres,
sino a Dios, que sondea nuestros corazones.
(1 Tesalonicenses, 2, 4).


La vida de San Jerónimo, hombre rico de Panonia que se hizo bautizar en Roma y fue ordenado sacerdote en Antioquía, no es sino una serie ininterrumpida de trabajos emprendidos por la gloria de Dios. Secretario de S.S. el Papa San Dámaso, enseñó Sagrada Escritura y dio de ella, en latín, su famosa traducción conocida con el nombre de Vulgata, que aprobó el Concilio de Trento. Fue también el azote de las herejías. Su austeridad, sus continuos ayunos y su celo por la conversión de las almas, nos enseñan la virtud y el Evangelio más elocuentemente aun que sus palabras. Murió en el año 420, cerca de los 80 años de edad.


ORACIÓN

Oh Dios, que os dignasteis conceder a la Iglesia un admirable intérprete de las Sagradas Escrituras en la persona de vuestro confesor San Jerónimo, ayudadnos, en consideración de sus méritos, a llevar a la práctica la que enseñó con su palabra y sus actos. Por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN
SOBRE SAN JERÓNIMO

I. Este santo Doctor abandonó la lectura de los autores profanos, por quienes tenia una especie de pasión, a fin de entregarse de lleno al estudio de los Libros santos. ¿Hasta cuándo perseguirás en tus estudios sólo tu agrado y tu interés? Mira hacia dónde tienden tus vigilias y tus trabajos, y trata de santificarlos mediante la rectitud de tus intenciones. Acuérdate siempre que hay que atribuir a la virtud más valor que a la ciencia. Ama la ciencia, pero prefiere a ella la caridad. (San Agustín).

II. San Jerónimo dejó la Ciudad eterna, en la que era colmado de honores, y fue a buscar, en la soledad de Belén, un refugio contra los peligros del mundo. Examina las ocasiones que tienes de ofender a Dios, y abandónalas. En el desierto es donde Jesucristo y un gran número de santos después de Él triunfaron de sus ataques. La gloria del desierto es triunfar del demonio que venció a nuestros primeros padres en el paraíso terrenal. (San Euquerio).

III. El pensamiento del juicio fue lo que movió a este gran santo a retirarse a la soledad y a imponerse las más rudas mortificaciones. Es menester que el sonido de aquélla trompeta terrible que deberá citarte ante el tribunal de Dios resuene continuamente en tus oídos. ¿Estás pronto a dar cuenta de tu vida? Piensa en ello a toda hora durante el día, tiembla, como lo hacía este santo; abandona los placeres y abraza la cruz. Cuando el sonido de la trompeta haga temblar la tierra y a los que la habitan, tú estarás gozoso. (San Jerónimo).


Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.




30 de Septiembre del Año del Señor.
SAN JERÓNIMO
Presbítero y Doctor de la Iglesia
n. hacia el año 347 en Dalmacia;
† hacia el año 420
Patrono de arqueólogos; bibliotecarios; archivistas; bibliotecas; estudiosos de la Biblia; traductores; estudiantes.

Del mismo modo que fuimos aprobados de Dios para que se nos confiase su Evangelio, así hablamos, no para agradar a los hombres, sino a Dios, que sondea nuestros corazones.
(1 Tesalonicenses 2, 4)

+ En Belén de Judá, el tránsito de san Jerónimo, Presbítero, Confesor y Doctor de la Iglesia, el cual, consumado en el estudio de todas las ciencias y hecho imitador de los Monjes perfectos, con la espada de su doctrina dio muerte a muchos monstruos de herejías, y finalmente habiendo llegado a la edad decrépita, descansó en paz y fue sepultado junto al Pesebre del Señor. Su cuerpo, trasladado después a Roma, fue colocado en la Basílica de santa María la Mayor.
+ En Roma, el tránsito de san Francisco de Borja, Sacerdote y Confesor, que fue Prepósito General de la Compañía de Jesús, varón memorable por la aspereza de vida, don de oración y por haber renunciado a las dignidades del siglo y rehusado las de la Iglesia. Su fiesta se celebra el 10 de Octubre.
+ En Lisieux de Francia, el tránsito de santa Teresa del Niño Jesús, de la Orden de Carmelitas Descalzos, muy esclarecida por la inocencia y sencillez de vida. El Sumo Pontífice S.S. Pío XI la puso en el catálogo de las santas Vírgenes, la declaró especial Patrona de todas las Misiones, y mandó que su fiesta se celebre el día 3 de Octubre.
+ En Roma, san Leopardo, Mártir, que fue de la servidumbre de Juliano Apóstata, y a quien le fue cortada la cabeza, y su cuerpo después trasladado a Aquisgrán.
+ En Soleure de Francia, el suplicio de los santos Mártires Víctor y Urso, de la gloriosa legión de los Tebeos, los cuales primero, imperando Maximiano, fueron atormentados con crueles suplicios, pero librados por una luz celestial que, resplandeciendo sobre ellos, hizo caer en tierra a los verdugos; después fueron arrojados al fuego, y, no recibiendo daño alguno, por último perecieron pasados a cuchillo.
+ En Plasencia, san Antonino, Mártir, de la misma legión.
+ El mismo día, san Gregorio, Obispo de Armenia la Mayor, el cual, en tiempo de Diocleciano, padeció muchos tormentos y por fin, imperando Constantino Magno, descansó en paz.
+ En Cantórbery de Inglaterra, san Honorio, Obispo y Confesor.
+ En Roma, santa Sofía, Viuda, madre de las santas Vírgenes y Mártires Fe, Esperanza y Caridad.

+ Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

SAN MIGUEL, Arcángel


29 de septiembre del Año del Señor
SAN MIGUEL,
Arcángel

Se trabó un gran combate en el cielo:
Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón.
(Apocalipsis, 12, 7)


San Miguel, el príncipe de los ángeles y el protector de la Iglesia, siempre ha defendido el honor y la gloria de Dios tanto en la tierra como en el cielo. Fue él quien echó del paraíso a Lucifer y sus cómplices. La Iglesia celebra esta fiesta en su honor, y Francia, que lo ha elegido por protector, a menudo ha experimentado los venturosos efectos de su protección. Luis IX creó en su honor la célebre Orden de San Miguel; Rusia también lo tuvo en gran veneración.


ORACIÓN

Oh Dios, que reguláis con infinita sabiduría los diversos ministerios de los ángeles y de los hombres, dignaos concedernos como protectores en la tierra a esos espíritus bienaventurados que no cesan en el cielo de ofreceros sus servicios y homenajes. Por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN
SOBRE SAN MIGUEL

I. Lucifer se había rebelado contra Dios: tal vez se negaba a adorar el misterio de la Encarnación, que Dios había revelado de antemano a sus ángeles. Imita el celo del Arcángel San Miguel cuando se trata de los intereses de Dios: declárate abiertamente en contra de los impíos. Cuando el mundo con sus placeres o el demonio con su orgullo te ataquen, diles con San Miguel: ¿Quién como Dios?" Mundo, placeres, honores, riquezas, ¿Pueden acaso tus recompensas compararse a las que Dios me reserva? ¿Quién como Dios?

II. La humildad y la sumisión procuraron a San Miguel una gloria eterna, y el orgullo precipitó a Lucifer en los abismos infernales. ¡Temblad, soberbios! la vanidad es la que ha perdido a la más hermosa de todas las creaturas. Humillémonos y temamos comparecer ante Dios que hasta en los ángeles ha encontrado corrupción. ¡Cayeron los astros del cielo, y yo, lombriz, no tiemblo!

III. Debes honrar a San Miguel, porque es el príncipe de la Iglesia que debe un día asistir al examen de toda tu vida. ¿Qué dirás? ¿qué harás en ese tremendo día? No podrás esperar ayuda alguna ni de tu riqueza ni de tu ciencia. Sólo tus buenas obras abogarán a tu favor ante el Juez supremo. ¿Bastarán para asegurarte una gloria eterna? Llegará ese día en el que un corazón puro valdrá más que palabras hábiles, una buena conciencia más que una bolsa llena de oro. (San Bernardo).

Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.





S.S. León XIII
Oración a San Miguel Arcángel

***

Sancte Michael Archangele, defende nos in proelio,

contra nequitiam et insidias diaboli esto praesidium.

Imperet illi Deus, supplices deprecamur:

tuque, Princeps militiae caelestis,

Satanam aliosque spiritus malignos,

qui ad perditionem animarum pervagantur in mundo,

divina virtute, in infernum detrude.

Amen.

***

San Miguel Arcángel, defiéndenos en batalla,

sé nuestro amparo contra las maldades y asechanzas del diablo,

que Dios le reprenda, es nuestra humilde súplica;

y tú, Príncipe de las huestes celestiales,

por el poder de Dios,

arroja al Infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos,

que rondan por el mundo buscando la ruina de las almas.

Amén.


Esta oración fue compuesta por S.S. el Papa León XIII después de experimentar una visión horrible. El 13 de octubre de 1884, mientras consultaba con sus cardenales después de la Santa Misa, S.S. el Papa León XIII se detuvo al pie del altar. Al poco tiempo el Papa se recobró y contó la aterradora visión que tuvo de la batalla entre la Iglesia y Satanás. 

"Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que él podía destruir la Iglesia y llevar todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás pidió permiso a Dios de tener 100 años para poder influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo"

Posteriormente, el Papa León fue a su oficina y compuso esta ahora famosa oración a San Miguel Arcángel y la asignó para ser recitada después de la Misa Rezada; el impío Anticristo Montini-Pablo 6 eliminó esta oración de auxilio y protección a San Miguel Arcangel de su recién creada secta masiva, la Gran Babilonia, Ramera o iglesia del Ánomos, siguiendo las oscuras instrucciones de su padre el diablo.

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SAN WENCESLAO Duque, Mártir


28 de septiembre del Año del Señor

SAN WENCESLAO
Duque, Mártir

Porque son vírgenes,
siguen al Cordero doquiera que vaya.
(Apocalipsis, 14, 4).


San Wenceslao, duque de Bohemia, tan grande respeto tenía por el Sacramento del Altar, que personalmente preparaba el pan y el vino destinados al santo Sacrificio, y por la noche se levantaba para ir descalzo, aun en pleno invierno, a visitar las iglesias de su capital. Nada le dolía tanto como ver que se derramase la sangre de sus súbditos. Atacado un día por Radislao, príncipe vecino, le propuso, para evitar efusión de sangre, dirimir sus diferendos mediante un combate singular. Al lanzarse sobre él su adversarío, vio a dos ángeles que lo defendían, y, cayendo a los pies del santo, le propuso la paz. Su hermano Boleslao atrajo al duque a su casa y lo mató alevosamente cuando iba a la iglesia a oír misa, el 28 de septiembre del año 938, a la edad de 31 años.


ORACIÓN

Oh Dios, que, al conceder al bienaventurado Wenceslao la palma del martirio, lo habéis trasladado de un trono terrenal a la gloria del cielo, dignaos, por su intercesión, preservarnos de toda adversidad y hacernos participar de su gloria. Por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN SOBRE LA MANERA
DE VIVIR SANTAMENTE EN EL MUNDO

I. Para vivir santamente en el mundo, hay que observar los mandamientos y evitar todo lo que pueda ofender a Dios. ¿Te atreverías a decir que ello es imposible, cuando ves a San Wenceslao practicar en el trono las más eminentes virtudes, y conservar intacta su virginidad hasta la muerte? ¿Cómo te conduces con respecto a Dios? ¿No es verdad acaso que el menor de tus cuidados es el de agradarle? Piensas en hacer fortuna, en vivir cómodamente, y no piensas en servir a Dios y conquistar su amistad. Que en adelante tu única ocupación consista en hacer la voluntad del Señor.

II. Obra en todo siguiendo a tu conciencia; es un secreto monitor que te recordará tus deberes. Si nadie te reprocha el infeliz estado en que vives, tu conciencia te lo advertirá. De tiempo en tiempo escucha lo que te dice. No busques en hacerte de gran reputación en el mundo, sino más bien trabaja por contentar a Dios y a tu conciencia. Nada haré según la opinión del mundo y sí todo según mi conciencia. (Séneca)

III. Para vivir santamente en el mundo, también es preciso cumplir nuestros deberes para con el prójimo. Tienes parientes, amigos y servidores; debes ocuparte de ellos. Dios te lo manda. Si se condenan como consecuencia de tu debilidad en corregirlos, o de los escándalos que les das, responderás de ello ante Dios. Haz toda clase de esfuerzos para ganar la estimación de las personas virtuosas; en cuanto a los impíos, el aborrecimiento con que te persiguen constituye tu gloria: él es una prueba de tu virtud; porque no te pareces a ellos te aborrecen. Torturad, perseguid, condenad: vuestra injusticia es la prueba de nuestra inocencia. (Tertuliano)


Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.




28 de Septiembre del Año del Señor.
SAN WENCESLAO,
Duque y Mártir
n. 907 en Praga (Bohemia), República Checa;
† martirizado el 28 de septiembre de 938 en Stará Boleslav

Porque son vírgenes, siguen al Cordero doquiera que vaya.
(Apocalipsis 14, 4)

+ En la antigua Boleslavia de Bohemia, san Wenceslao, Duque de los Bohemios y Mártir, glorioso en santidad y milagros, el cual muerto a traición por su propio hermano, llegó vencedor a la palma.
+ En Roma, san Privato, Mártir, que, lleno de llagas, fue curado por san Calixto Papa, y después, en tiempo del Emperador Alejandro, por confesar a Cristo, fue azotado con plomadas hasta expirar.
+ También en Roma, san Estácteo, Mártir.
+ En África, los santos Mártires Marcial, Lorenzo y otros veinte.
+ En Antioquía de Pisidia, san Marcos, Mártir, pastor de ovejas; asimismo la Conmemoración de los santos Alfío, Alejandro y Zósimo, sus hermanos; Nicón, Neón, Heliodoro y treinta soldados; los cuales, por los milagros de san Marcos, creyeron en Cristo, y en diversos lugares y días y de varios modos fueron coronados del martirio.
+ El mismo día, el martirio de san Máximo, en tiempo del Emperador Decio.
+ En Tolosa, san Exuperio, Obispo y Confesor, varón de Dios, de quien escribe San Jerónimo en una relación memorable, que fue tan parco para consigo como dadivoso con los demás.
+ En Génova, san Salomón, Obispo y Confesor.
+ En Brescia, san Silvino, Obispo.
+ En Belén de Judá, santa Eustaquia, Virgen, la cual con su madre santa Paula pasó desde Roma a Palestina, y allí, educada con otras Vírgenes junto al Pesebre del Señor, ilustre en santos méritos, fue a gozar de Dios.
+ En Schornesheim, cerca de Maguncia, santa Lioba, Virgen, esclarecida en milagros.

+ Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

SANTOS COSME y DAMIÁN, Mártires

27 de septiembre del Año del Señor

SANTOS COSME y DAMIÁN, 
Mártires

Curad enfermos, resucitad muertos,
limpiad leprosos, lanzad demonios,
dad gratuitamente lo que gratuitamente habéis recibido.
(Mateo, 10, 8).


Los dos hermanos, Cosme y Damián, originarios de Arabia, fielmente observaron este consejo divino. Médicos, cuidaban gratuitamente a los enfermos, y su fe, mucho más aun que su ciencia, obraba curaciones maravillosas, espirituales y corporales. Cuando estalló la persecución de Diocleciano, fue imposible para hombres tan eminentes y distinguidos escapar a las investigaciones. Fueron detenidos por orden de Lisias, gobernador de Cilicia, y, después de diversos tormentos, fueron decapitados, sin duda en el año 303.


ORACIÓN

Haced, os lo suplicamos, Dios omnipotente, que honrando el nacimiento al cielo de vuestros santos mártires Cosme y Damián, nos veamos libres por su intercesión de todos los males que nos amenazan. Por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN CADA CUAL EN SU POSICIÓN
DEBE TRABAJAR POR EL CIELO

I. Cada cual quiere descollar en su posición; para lograrlo no hay trabajo que se ahorre; si no alcanza para ello el día, se trabaja durante la noche. En cambio, en la profesión de cristiano, ¡cuán raro es este celo! ¡Cuántos hay, asimismo, que tienen miedo de parecer cristianos; que retroceden, no delante de las amenazas de un perseguidor, sino ante los sarcasmos de cristianos como ellos! ¡Extraña ceguera! ¡El artesano ejerce públicamente su oficio por humilde que sea, y no se avergüenza de su dignidad de cristiano! Nadie reconoce en ti a un cristiano. (Tertuliano).

II. Debes cumplir tus deberes de estado cristianamente, es decir, de la manera como Dios lo quiere. Para esto, ofrece a Dios, por la mañana, el trabajo de todo el día, protestando que por obedecerle vas a trabajar. Si eres fiel a esta práctica, te cuidarás durante el día de no manchar con el pecado el trabajo que has consagrado al Señor.

III. No te contentes con ofrecer tus acciones a Dios, esfuérzate por hacer todos los días alguna cosa por Él, con la única mira de agradarle. Trabaja en la gloria de Dios o en el alivio de los pobres: no hay profesión ni oficio que no nos brinde ocasiones para ello. Da a los pobres a fin de darte a ti mismo: lo que les des no lo perderás, lo que les rehúses pasará a mano de otro. (San Pedro Crisólogo).


Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.




27 de Septiembre del Año del Señor.
SANTOS COSME
Y DAMIÁN,
Mártires
† decapitados hacia el año 303

Patronos de farmacéuticos; médicos; cirujanos; quienes trabajan en química; personas ciegas; peluqueros. Protector contra pestes y hernias.

Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, lanzad demonios, dad gratuitamente lo que gratuitamente habéis recibido. (Mateo 10, 8 )

+ En Egea, el triunfo de los santos Mártires Cosme y Damián, hermanos, que en la persecución de Diocleciano, habiendo sufrido por divina virtud muchos tormentos, prisiones y cárceles, ser echados en el mar y en el fuego, y ser crucificados, apedreados y asaeteados, fueron decapitados. Dícese que con ellos padecieron también el martirio tres hermanos suyos: Antimo, Leoncio y Euprepio.
+ En París, el tránsito de san Vicente de Paúl, Presbítero y Confesor, Fundador de la Congregación de Presbíteros de la Misión y de las Hijas de la Caridad; varón apostólico y padre de los pobres, a quien S.S. el Papa León XIII constituyó celestial Patrono de todas las Asociaciones de Caridad existentes en todo el mundo y que de algún modo proceden del santo. Su fiesta se celebra el día 19 de Julio.
+ En Biblos de Fenicia, san Marcos, Obispo, que también es llamado Juan por san Lucas. Fue hijo de aquella santa María de quien se hace mención el 29 de Junio.
+ En Milán, san Cayo, Obispo, que fue discípulo de san Bernabé Apóstol y después de haber padecido mucho en la persecución de Nerón, descansó en paz.
+ En Roma, santa Epícaris, señora Senatoria, la cual, en la misma persecución de Diocleciano, después de herida con plomadas, fue pasada a cuchillo.
+ En Todi de Umbría, los santos mártires Fidencio y Terencio, en tiempo del mismo Diocleciano.
+ En Córdoba de España, los santos Mártires Adolfo y Juan, hermanos, los cuales, en la persecución Arábiga, fueron coronados por Cristo. Con el ejemplo de ambos animada su hermana, la Virgen santa Áurea, reducida a la fe, padeció también ella esforzadamente el martirio a 19 de Julio.
+ En Sión de Francia, san Florentino, Mártir, que, juntamente con san Hilario, después de cortada la lengua, fue degollado.
+ En Ravena, san Aderito, Obispo y Confesor.
+ En París, san Elceario, Conde.
+ En Henao, santa Hiltrudis, Virgen.

+ Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

SAN CIPRIANO y SANTA JUSTINA, Mártires

26 de septiembre del Año del Señor

SAN CIPRIANO
de Antioquía,
 
SANTA JUSTINA,
Mártires

Yo me voy, y vosotros me buscaréis,
y moriréis en vuestro pecado.
(Juan, 8, 21).


Santa Justina de Antioquía rehusó casarse con un joven pagano. Fue éste a consultar a un mago célebre, llamado Cipriano, sobre los medios que debía emplear para vencer a la doncella. Cipriano empleó todos los secretos de su arte; pero el demonio le confesó que ningún poder tenía sobre los cristianos. Esta respuesta lo convirtió; hasta llegó a ser obispo de Antioquía. Padeció con Santa Justina garfios de hierro, azotes y pez hirviendo; finalmente fueron decapitados.


ORACIÓN

Haced, Señor, que experimentemos los efectos incesantes de la protección de vuestros bienaventurados mártires Cipriano y Justina, puesto que no cesáis de mirar con bondad a los que favorecéis con tan poderoso socorro. por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN
SOBRE EL APLAZAMIENTO
DE LA CONVERSIÓN

I. No difieras tu conversión de día en día: Dios, que promete perdonar al arrepentido, no ha prometido esperar al pecador que difiere su conversión. La vida es tan incierta que una pronta conversión es absolutamente necesaria; porque de esta conversión depende una eternidad de dicha o de infortunio. El negocio de la salvación es tan importante, que no debe ser dejado para mañana. El día de mañana no pertenece al cristiano. (Tertuliano).

II. Pero aun cuando estuvieras seguro de llegar a extrema vejez, no sería ello razón para diferir hasta entonces tu conversión. En efecto, el cuerpo debilitado por la edad y la enfermedad no buscará sino el descanso, los malos hábitos se habrán convertido en segunda naturaleza; acaso Dios retire las gracias que hoy menosprecias. Sin duda que el perdón está prometido al que se arrepiente; ¿pero pretenderás hacer entonces penitencia?

III. Esperas para convertirte el momento de tu muerte: pero ¿quién te ha dicho que no morirás de muerte repentina e imprevista? ¿Quién te ha asegurado que conservarás el uso de tu razón? Suponte que goces en ese supremo momento del pleno uso de tus facultades, ¿qué clase de penitencia es la que consiste en dejar el pecado cuando ya no se lo puede cometer? Imita a aquel cortesano que, después de haber leído la vida de San Antonio, dijo a uno de sus amigos: "Voy a servir a Dios; ahora mismo comienzo y en este lugar; si no quieres imitarme, por lo menos no te opongas a mi resolución".


Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.



26 de Septiembre del Año del Señor.
SAN CIPRIANO
Y SANTA JUSTINA,
Mártires

Yo me voy, y vosotros me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado. (Juan 8, 21).

+ En Nicomedia, el triunfo de los santos Mártires Cipriano y Justina, Virgen. Justina, en tiempo del Emperador Diocleciano y del Presidente Eutolmio, habiendo padecido mucho por Cristo, convirtió también a la fe Cristiana al mismo Cipriano, que era mago y con sus artes mágicas se esforzaba en trastornarle el juicio, y después padeció con él el martirio. Sus cuerpos, arrojados a las fieras y recogidos de noche por unos marineros Cristianos, fueron llevados a Roma, y más tarde trasladados a la Basílica Constantiniana y colocados cerca del Baptisterio.
+ En Roma, san Calístrato, Mártir, con otros cuarenta y nueve soldados, los cuales en la persecución de Diocleciano, habiendo visto que Calístrato, cosido en un saco de cuero y arrojado al mar, con el auxilio de Dios había salido incólume, convirtiéronse a Cristo, y juntamente con él padecieron el martirio.
+ En Bolonia, san Eusebio, Obispo y Confesor.
+ En Brescia, san Vigilio, Obispo.
+ En territorio de Frascati, san Nilo, Abad, que fue Fundador del monasterio de Grotaferrata y varón de gran santidad.
+ En Tiferno de Umbría, san Amancio, Presbítero, esclarecido con el don de milagros.
+ En Albano, san Senador.

+ Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

EL SANTO NIÑO DE LA GUARDIA


25 de septiembre del Año del Señor

EL SANTO NIÑO DE LA GUARDIA


El Santo Niño de la Guardia, era un inocente chiquillo de tres a cuatro años, de nombre Cristóbal, hijo de Alonso de Pasamontes o Alonso Martín de Quintanar y de Juana la Guindera, quien, según algunos era ciega.

Entre febrero y marzo de 1489, atrayéndolo con engaños, varios judíos lo raptaron y escondieron en la Hoz de La Guardia, dehesa próxima a la ribera del Algodor. Los raptores, como se acercaba la semana en que los cristianos conmemoraban la crucifixión de Jesús, pensaron que era buena ocasión para repetir en aquella indefensa criatura la pasión de Cristo. Se trasladaron, en efecto, los verdugos a una de las cuevas que se abren en el accidentado terreno del término de La Guardia, en carreocaña o carrocaña (e. d. carrera o camino de Ocaña), amparados en el secreto de la noche del Viernes Santo de 1489, a la luz de una candela, y tapada la boca de la caverna con una manta o una capa, realizaron en el niño toda clase de perfidias. La sentencia inquisitorial condenatoria de uno de los cómplices, el mozo judío Yucé Franco, zapatero de Tembleque, nos describe que extendieron los brazos y piernas del niño en dos palos puestos a manera de cruz, le azotaron, escupieron y abofetearon, poniéndole una corona de hierbas espinosas en la cabeza, que también le colocaron las espaldas y plantas de los pies. Finalmente, le vaciaron toda la sangre del cuerpo, y, abriéndole el pecho, le sacaron el corazón guardándolo en salmuera.

Durante el crimen ritual, usaron una hostia consagrada, que, rescatada del equipaje de Yuce en el momento de su detención, se conserva aún en el Convento de Santo Tomás, en España, dentro de un envase a modo de relicario.

Todos los participantes confesaron por separado la misma historia, con los mismos detalles y la misma narración de los hechos. Si la historia de Yuce fuese falsa, esta sincronía "telepática" no hubiera podido conseguirse ni con la más larga y dolorosa jornada de tortura y dolor.

Los relatos coincidía también con los registros que se tenían del estado del cuerpo del niño y la disposición de sus espantosas heridas.

Este crimen dio pie al inicio de un espectacular juicio del Santo Oficio, cuyo jurado sería integrado por altísimos representantes de la cultura y la intelectualidad española, hombres nobles y de carácter intachable, todos ellos miembros de la Universidad de Salamanca. Ávila se convirtió en el epicentro de las crónicas de entonces. Las muchedumbres siguieron atentamente el desarrollo del caso y al saberse sus escalofriantes detalles, hubo varios intentos de revueltas antijudías que, afortunadamente para ellos, lograron ser detenidas por dictados reales.

El crimen, como bien lo señaló el sabio judío I. Loeb, no es uno de tantos crímenes rituales que durante la Edad Media se atribuyó a los judíos, a quienes se acusaba de muerte de niños cristianos. El caso del Santo Niño es muy distinto.

Su culto comenzó muy temprano, pues ya en las visitas eclesiásticas a partir de 1501 hallamos referencias a los santuarios constituidos en los lugares donde el tierno niño padeció o fue enterrado y La Guardia le tomó por Patrón, celebrando fiesta solemne así en el día de los Santos Inocentes como el 25 de marzo o en la semana de quasimodo (primera de Pascua); sólo desde 1580 se votó para que su fiesta se celebrase en adelante el 25 de septiembre de cada año. También las autoridades religiosas dieron reiteradas pruebas de devoción hacia el mártir; así el cardenal Siliceo, que en 1547 alegaba en abono de su Estatuto de limpieza la crucifixión de aquél, y el cabildo de la Iglesia primada, que en 1613 pedía a varios cardenales y a la Congregación de Ritos licencia para rezar al inocente mártir a lo menos en todo el arzobispado toledano. Al arzobispo Alonso de Fonseca se debe el encargo del antiguo retablo que se puso en la cueva de la crucifixión, así como a Lorenzana el haber mandado pintar, de la diestra mano de Bayéu, el martirio del niño en los claustros de la iglesia capitular. Consta asimismo de la admiración que le profesaron monarcas como Fernando V, Carlos I y Felipe II.


S.S.Pío VII

S.S. El Papa Pío VII canonizó al niño asesinado como San Cristofer, autorizando su culto en la Iglesia de Toledo. Existe un altar en su honor y el pueblo de La Guardia guarda su memoria hasta nuestros días. Su tragedia y su alma se recuerdan como la del "Santo Niño de La Guardia".

Se le atribuyen muchísimos milagros, como la devolución de la vista a su madre ciega, las cuatro curaciones obradas con ciertas personas de Alcázar de Consuegra al comenzar el 1492; un tullido, una mujer con la boca torcida hacía más de dieciocho años, un sordo total y una pobre ciega, aparte de otros mil prodigios referentes a niños quebrados y enfermos de todas clases cuya curación detallan los rótulos que sobre cada caso penden del santuario de La Guardia.

Hoy se conservan en la Ermita unos versos compuestos por Don Diego Gracian, secretario de Carlos V, en un viaje del emperador a la ermita; estos versos escritos en latín, traducidos dicen así:

"Pasado con el cuchillo el tierno pecho,
saliéndole la sangre apresurada,
dijo el Niño: si en tanto amor estrecho
buscas mi corazón, furia malvada,
búscale al otro lado, no al derecho".

Dichos versos datan, de febrero de 1539, en que el "Emperador visitaba la Ermita".

Tras la crucifixión y muerte, le arrancaron el corazón; y ello sucedió el 31 de marzo de 1491. Y Benito García de las Mesuras partió para Zamora donde se encontraba la Sinagoga más importante de Castilla, pero al pasar por Ávila fue detenido.

Son muchos los milagros del Santo Niño de la Guardia, y existen testimonios de los mismos, que han consolidado la fe de sus devotos.

Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J.

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SAN FERMÍN, Obispo y Mártir


25 de septiembre del Año del Señor
SAN FERMÍN,
Obispo y Mártir

Ya es hora de despertarnos.
(Romanos, 13, 11).

San Fermín se asoció a los trabajos de San Honesto de Nimes, apóstol de Navarra. Una vez consagrado obispo, predicó el Evangelio en Albi, en Agen, después en Auvernia, en Anjou, en Beauvais, y por último en Amiens, donde estableció su sede. Mucho hubo de sufrir por la fe y, después de crueles torturas, fue decapitado, alrededor del año 287 aproximadamente, por orden del prefecto Rictio Varo. Uno de los sucesores de San Fermín, llamado el Confesor, hizo edificar una iglesia sobre su tumba en San Acheul.


ORACIÓN

Dios omnipotente. mirad nuestra debilidad; ved cómo el peso de nuestros pecados nos abruma. y fortificadnos por la gloriosa intercesión de San Fermín, vuestro mártir y pontífice. Por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN LA VIDA DEL HOMBRE ES UN SUEÑO

I. Nuestro sueño no es a menudo sino una ilusión continua y si es imagen de la muerte, no lo es menos de nuestra vida. Durmiendo tememos lo que no hay que temer de modo alguno. Nos parece ver espectros, ladrones, naufragios, que carecen de realidad. Eso es lo que hacemos durante nuestra vida: tememos la pobreza, la deshonra, la enfermedad, los sufrimientos. ¡Pobre durmíente! despierta, e iluminado por las luces de la gracia y de la fe, verás que el pecado es lo único que hay que temer. Todo lo que pasa nada es. (San Gregorio).

II. Durante el sueño no tememos lo que hay que temer. Si un enemigo viene a degollarnos. no experimentamos ningún espanto. porque no lo vemos. Así le sucede al pecador: no teme ni a Dios, ni a la muerte, ni al pecado, ni al infierno, porque no los ve. Tranquilo respecto a lo por venir, no teme sino el mal que ve y que siente, no piensa sino en lo presente, lo por venir no le inspira ninguna inquietud.

III. Los pecadores no se despiertan, en su mayoría. sino en la hora de su muerte; ven entonces que sus temores fueron infundados y sus placeres llenos de ilusiones; pero es demasiado tarde para abrir los ojos. Salgamos, pues, desde ahora de nuestro sopor; trabajemos a fin de que no se nos puedan aplicar aquellas palabras del rey profeta: Los dichosos del siglo han dormido su sueño y no han encontrado nada en sus manos.



Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.


25 de Septiembre del Año del Señor.
SAN FERMÍN,
Obispo y Mártir
† decapitado hacia el año 287

Ya es hora de despertarnos. (1 Tesalonicences 5)

+ En el castillo de Emaús, el triunfo de san Cleofás, que fue discípulo de Cristo, y de quien es tradición que, en la misma casa donde había dispuesto la mesa al Señor, fue por la confesión del mismo asesinado a manos de los Judíos, y con gloriosa memoria sepultado.
+ En Amiens de Francia, san Fermín, Obispo, el cual, en la persecución de Diocleciano, de orden del Presidente Ricciovaro, al cabo de varios tormentos, cortada la cabeza, alcanzó el martirio.
+ El mismo día, en la vía Claudia, san Herculano, soldado y Mártir, el cual, en el imperio de Antonino, convertido a Cristo por los milagros acaecidos en el martirio de san Alejandro Obispo, después de muchos tormentos, fue por la confesión de la fe pasado a cuchillo.
+ En Damasco, los santos Mártires Paulo y Tatta, su mujer, con sus hijos Sabiniano, Máximo, Rufo y Eugenio; los cuales, acusados de ser Cristianos, fueron atormentados con azotes y otros suplicios, y en medio de los tormentos entregaron sus almas a Dios.
+ En Asia, el suplicio de los santos Bardomiano, Eucarpo y otros veintiséis Mártires.
+ En Lyon de Francia, el tránsito de san Lupo, que de Anacoreta fue consagrado Obispo.
+ En Auxerre, san Anacario, Obispo Confesor.
+ En Blois de Francia, san Solemnio, Obispo de Chartres, esclarecido en milagros.
+ En el mismo día, san Principio, que fue Obispo de Soissons, y hermano de san Remigio Obispo.
+ En Roma, el nacimiento de san Vicente María Strambi, Obispo de Macerata y de Tolentino, religioso de la Congregación de la Cruz y Pasión de Jesús, preclaro por el celo pastoral; al cual S.S. el Papa Pío XII puso entre los Santos.
+ En Anagni, las santas Vírgenes Aurelia y Neomisia.

+ Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES





24 de septiembre del Año del Señor

NUESTRA SEÑORA DE 
LAS MERCEDES

Lleguémonos confiadamente al trono de la gracia:
a fin de alcanzar misericordia, y hallar gracia
para ser socorridos en tiempo oportuno.
(Hebreos, 4, 16).



En el tiempo en que los sarracenos oprimían a España y llevaban en esclavitud a gran número de cristianos, la Madre de Dios, compadecida de sus males y peligros, apareció durante la misma noche a San Pedro Nolasco, a San Raimundo de Peñafort, y a Jaime, rey de Aragón, conjurándolos a establecer una Orden religiosa para la redención de los cautivos. Ésta fue la Orden de la Merced, o de la Redención, fundada en Barcelona en 1223, y que prestó inmensos servicios a la Iglesia y a la sociedad. Para agradecer a la Santísima Virgen, la Iglesia estableció esta fiesta.




ORACIÓN

Oh Dios, que por intermedio de la gloriosa Madre de vuestro Hijo, habéis enriquecido a vuestra Iglesia con una familia religiosa consagrada a la redención de los cristianos caídos en poder de los infieles, dignaos, en vista de sus méritos y de su intercesión, conceder a los que la honran piadosamente como la fundadora de esta gran obra, la gracia de quedar libres de las cadenas del pecado y de la cautividad del demonio. Por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN SOBRE NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES

I. Desde que María, consintiendo en el sacrificio del Redentor en la cruz, llegó a ser la cooperadora de la Redención, nada desea más que ayudar a los pobres pecadores. Por cargados de crímenes que estemos, apenas recurramos a Ella con el deseo de corregirnos, nos acogerá bondadosamente y nos obtendrá el perdón. Cuanto más desgraciados somos, con tanto mayor razón es nuestra reina. Vos sois la Reina de la misericordia, y ¿quién tiene necesidad de misericordia sino los miserables? (San Bernardo).

II. La Santísima Virgen no se contenta con retirarnos del abismo del pecado, sino que nos impide recaer en él. Recurrir a María es un medio infalible para vencer los asaltos del infierno, porque Ella es temible como un ejército en orden de batalla. ¿Te cuidas de recurrir a Ella en las tentaciones? Acuérdate de las circunstancias en las que has sucumbido y verás que, precisamente, son aquéllas en que descuidaste invocar su socorro. En tus peligros, en tus angustias, en tus dudas, piensa en María, invoca a María: que su nombre no se aleje de tus labios ni de tu corazón. (San Bernardo).

III. Pero sobre todo es en la hora de la muerte cuando María cuida de sus servidores. Si el demonio, en esa hora tremenda, redobla sus esfuerzos para perdernos, María redobla su solicitud para asegurar nuestra salvación. Es entonces sobre todo cuando para nosotros es reina de misericordia. Una madre de la tierra tiene para con su hijo moribundo menos ternura que María para con sus servidores. Invócala, pues, durante tu vida a fin de que tengas la dicha de morir uniendo en tus labios el nombre de María al de Jesús. ¡Oh Soberana, salid al encuentro de mi alma a su salida de este mundo, y recibidla en vuestros maternales brazos! (San Buenaventura).


Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.




24 de Septiembre del Año del Señor.
NUESTRA SEÑORA
DE LAS MERCEDES

Lleguémonos confiadamente al trono de la gracia: a fin de alcanzar misericordia, y hallar gracia para ser socorridos en tiempo oportuno. (Hebreos 4, 16)

+ La festividad de la bienaventurada Virgen María llamada de la Merced, que con este nombre instituyó la Orden de Redención de Cautivos. Su aparición se menciona el 10 de Agosto.
+ En Brescia, el tránsito de san Anatalón, Obispo, que fue discípulo del Apóstol san Bernabé, en cuyo lugar fue nombrado Obispo de la Iglesia de Milán.
+ En Pannonia, san Gerardo, Obispo de la sede Morisena y Mártir, llamado Apóstol de los Húngaros, patricio Veneciano; el cual, al dirigirse de la ciudad de Szanad a Alba Real, fue acometido por los infieles, que junto al río Danubio le cubrieron de piedras y le atravesaron con una lanza, y así fue el primero que ilustró su patria con tan noble martirio.
+ En Autún, el triunfo de los santos Mártires Andoquio, Presbítero,Tirso, Diácono, y Félix; los cuales enviados por san Policarpo, Obispo de Esmirna, del Oriente, a evangelizar la Galia, fueron allí durísimamente azotados, y colgados por espacio de un día entero con las manos atrás y echados en el fuego donde no se quemaron; finalmente, les quebraron con palos las cervices, y así, Mártires, fueron gloriosísimamente coronados.
+ En Egipto, el triunfo de los santos Pafnucio y Compañeros, Mártires. Aquél, viviendo en la soledad y oyendo que muchos Cristianos eran retenidos en las cárceles, movido del espíritu de Dios, se presentó espontáneamente al Prefecto, y profesó libremente la religión Cristiana; éste primeramente le cargó de cadenas de hierro y le atormentó por largo tiempo en el potro; luego le envió con otros muchísimos a Diocleciano, por cuya orden fue Pafnucio clavado en una palma y los demás pasados a cuchillo.
+ En Calcedonia, cuarenta y nueve santos Mártires, los cuales, después del martirio de santa Eufemia, fueron por el Emperador Diocleciano condenados a las fieras, y no recibiendo milagrosamente daño de ellas, finalmente degollados subieron al cielo.
+ En Auvernia de Francia, la feliz muerte de san Rústico, Obispo y Confesor.
+ En Flay, territorio de Beauvais, san Geremaro, Presbítero y Abad.
+ En Sanseverino del Piceno, el tránsito de san Pacífico, Sacerdote de la Orden de Menores y Confesor, varón de eximia paciencia y esclarecido por su amor a la soledad, a quien S.S. el Papa Gregorio XVI puso en el catálogo de los Santos.

+ Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



SAN LINO, Papa y Mártir




23 de septiembre del Año del Señor

SAN LINO,

Papa y Mártir (78 d.C.)

Los enemigos del hombre serán
las personas de su misma casa.
(Mateo, 10, 36).

San Lino, sucesor inmediato de San Pedro, tenia una fe tan viva, que echaba a los demonios y resucitaba a los muertos. Expidió un decreto ordenando que las mujeres llevasen velo en la iglesia. Su constancia en la fe le valió el titulo de mártir. Murió hacia el año 78.




ORACIÓN

Oh Dios, que habéis dotado al bienaventurado pontífice Lino con una insigne misericordia para con los pobres, dignaos, por su intercesión, derramar las riquezas de vuestra misericordia sobre todos los que os invocan. Por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN SOBRE TRES CLASES
DE ENEMIGOS DEL HOMBRE

I. El hombre tiene enemigos invisibles; son los demonios. Por medio de sus sugestiones malas se esfuerzan por arrastrarlo a su pérdida eterna. Sírvense del atractivo del oro y de los placeres, de la pompa, de los honores, en una palabra, de las creaturas para inclinarnos al mal. Cuántas veces habría ya caído yo en las redes de este espíritu maligno, si mi ángel bueno no hubiese desviado mis pasos de ellas. ¿Le he agradecido este beneficio?

II. Nuestros servidores, nuestros parientes y nuestros amigos a menudo son nuestros más crueles enemigos. El amor carnal y desordenado que nos profesan, nos hace mayor mal que el odio de los demonios. Ellos se oponen a los designios de Dios sobre mí, y sus caricias a menudo tienen más poder para apartarnos del bien y empujarnos al mal, que las amenazas y los suplicios de los tiranos. ¿Parientes crueles, amigos infieles, por qué queréis la pérdida de aquellos a quienes amáis? ¡La perfidia ajena nos ha perdido, nuestros parientes nos han dado muerte! (San Cipriano).

III. Tú mismo eres el más cruel de tus enemigos. Tu cuerpo hace guerra a tu espíritu, tu espíritu la debe hacer a tu cuerpo. Tu cuerpo quiere gozar de los placeres y de los bienes de esta vida, y tu alma suspira por los bienes de la eternidad. Este combate debe durar mientras dure la vida. Cuídate de ti, y no te engañes: la concupiscencia morirá sólo cuando mueras tú, y es preciso combatirla siempre. La concupiscencia puede ser debilitada en esta vida, no puede ser destruida. (San Agustín).





Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.




23 de Septiembre del Año del Señor.
SAN LINO,
Papa y Márir
n. Toscana, Italia;
† martirizado hacia el año 78 en Roma.

Los enemigos del hombre serán las personas de su misma casa. (Mateo 10, 36)

+ En Roma, san Lino, Papa y Mártir, el primero que después de san Pedro Apóstol gobernó la Iglesia Romana, y coronado del martirio, fue sepultado en el Vaticano junto al mismo Apóstol.
+ En Iconio de Licaonia, santa Tecla, Virgen y Mártir, que convertida a la fe por san Pablo Apóstol, en el imperio de Nerón, venció con la confesión de Cristo el fuego y las fieras; y después de muchísimos combates, superados para enseñanza de muchos, pasó a Seleucia, y allí descansó en paz. Los santos Padres la celebran con grandísimas alabanzas.
+ En España, las santas mujeres Xantipa y Polixena, que fueron discípulas de los Apóstoles.
+ En África, los santos Mártires Andrés, Juan, Pedro y Antonio.
+ En Ancona, san Constancio, Mansionario de aquella Iglesia, ilustre por el don de milagros.
+ En Campania, la Conmemoración de san Sosio, Diácono de Misena, de cuya cabeza, viendo el santo Obispo Jenaro levantarse una llama de fuego, mientras leía el Evangelio de la Iglesia, le pronosticó que había de ser Mártir; y no muchos días después, cuando el mismo Sosio contaba treinta años de edad, cortada la cabeza, juntamente con el mismo santo Obispo recibió el martirio.
+ En Scicy, territorio de Coutances, en Francia, san Paterno, Obispo de Avranches y Confesor, cuyo tránsito se conmemora el 16 de Abril.
+ Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.






SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA, Obispo y Confesor



22 de septiembre del Año del Señor

SANTO TOMÁS
DE VILLANUEVA,
Obispo y Confesor

Sed misericordiosos, como vuestro Padre
es misericordioso. (Lucas, 6, 36).


Santo Tomás de Villanueva fue obligado a dejar la Orden de San Agustín para ocupar la sede arzobispal de Valencia, en España. Mostró en este cargo un celo infatigable por la conversión de los pecadores y una tierna caridad por los desvalidos. Instruido por Dios acerca de la hora de su muerte, en seguida hizo distribuir entre los pobres su dinero, sus muebles y hasta su lecho, rogando a quien se lo regaló se lo prestase hasta después de su muerte. Se durmió en el Señor en el año 1555.


ORACIÓN

Oh Dios, que habéis dotado al bienaventurado pontífice Tomás con una insigne misericordia para con los pobres, dignaos, por su intercesión, derramar las riquezas de vuestra misericordia sobre todos los que os invocan. Por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN SOBRE LA MISERICORDIA DE DIOS

I. Dios es la bondad misma: hace sentir a todas las creaturas los efectos de su misericordia. Imita este atributo de Dios: haz bien a todos, pero hazlo por amor de Dios. Si en tus buenas obras tienes puesta la mira en la alabanza de los hombres, pierdes la recompensa que Dios te preparaba. Con el fin de imitar vuestra infinita misericordia quiero yo, oh Dios mío, en cuanto esté en mi poder, aliviar las miserias de mi prójimo.

II. Dios ejerce su misericordia, en primer lugar, con sus amigos: Él los ha predestinado desde toda la eternidad; y todo lo que les sucede, Él lo vuelve para el bien de sus almas. Si caen en alguna falta leve, lejos de abandonarlos, espera su arrepentimiento, los urge a levantarse de sus caídas. ¿Eres tú del número de sus amigos? Interroga tu conciencia y trabaja por ganarte esta amistad. Nada más fácil. No hay dificultad allí donde basta querer. (San Crisólogo).

III. No es menos admirable Dios en su conducta para con los pecadores. Él ama sus almas, que ha redimido con su sangre; no hay pecado que no esté dispuesto a perdonar, siempre que ellos hagan penitencia: los espera, los solicita, los previene con sus gracias. ¡Oh Dios, vuestra misericordia es infinita; desventurado quien la desprecia! No desprecies la misericordia de Dios, si no quieres experimentar los efectos de su justicia. (San Bernardo).



Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.




22 de Septiembre del Año del Señor.
SANTO TOMÁS
DE VILLANUEVA,
Obispo y Confesor
n. 1488 en Fuenllana (Ciudad Real), España;
† 9 de septiembre de 1555 en Valencia, España

Sed misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso. (Lucas 6, 36)

+ Santo Tomás de Villanueva, de la Orden de los Ermitaños de san Agustín, Obispo de Valencia y Confesor, cuyo tránsito se conmemora a 8 de este mes.
+ En Sión de Francia, en el lugar de Acauno, el triunfo de los santos Mártires Tebeos, Mauricio, Exuperio, Cándido, Víctor, Inocencio y Vidal, con sus Compañeros de la misma legión; los cuales, de orden de Maximiano muertos por Cristo, ilustraron el mundo con su glorioso martirio.
+ En Roma, el suplicio de las santas Vírgenes y Mártires Digna y Emérita, en tiempo de Valeriano y Galieno; sus reliquias se conservan en 1a iglesia de san Marcelo.
+ En Ratisbona de Baviera, san Enmeramo, Obispo y Mártir, el cual, para librar a otros, arrostró con paciencia una muerte cruelísima por la causa de Cristo.
+ En una aldea de Chartrain, san Jonás, Presbítero y Mártir, el cual, habiendo ido con san Dionisio a Francia, fue allí azotado, de orden del Prefecto Juliano, y luego pasado a cuchillo consumó el martirio.
+ En Antinópolis de Egipto, santa Iráides, Virgen Alejandrina, y sus Compañeros Mártires; la cual, habiendo ido por agua a una fuente inmediata, y divisando una nave cargada de Confesores de Cristo, dejando el cántaro, se juntó inmediatamente a ellos, y, conducida con los mismos a la ciudad, después de muchos tormentos, fue decapitada la primera; luego los Presbíteros, Diáconos, Vírgenes y todos los otros acabaron con el mismo género de muerte.
+ En Roma, S.S. San Félix IV, Papa, que trabajó muchísimo por la fe católica.
+ En la ciudad Meldense, san Santino, Obispo, discípulo de san Dionisio Areopagita, que le consagró Obispo de aquella ciudad; y fue el primero que predicó allí el Evangelio.
+ En territorio de Coutances, en Francia, san Lautón, Obispo.
+ En el monte Glonna, junto al río Loire en Francia, san Florencio, Presbítero.
+ En la ciudad de Levroux, territorio de Bourges, san Silvano, Confesor.
+ En Laón de Francia, santa Salaberga, Abadesa.

+ Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

SAN MATEO, Apóstol y Evangelista




21 de septiembre del Año del Señor

SAN MATEO, 
Apóstol y Evangelista.

Jesús vio a un hombre sentado en el banco de los
impuestos, llamado Mateo, y le dijo: Sígueme; y él,
levantándose, lo siguió. (Mateo, 9, 9).


San Mateo, "Leví, el publicano", dejó, al llamarlo Jesucristo, sus bienes reunidos percibiendo impuestos. Después de la Ascensión, escribió primero su Evangelio a pedido de los hebreos convertidos, fuese después a predicar a Egipto y de allí pasó a Etiopía, donde resucitó a la hija del rey. La hija mayor del rey, Ifigenia, oyó del Apóstol el elogio de la virginidad y se obligó con voto de perpetua castidad ella y otras doscientas jóvenes. Hirtaco, usurpador del reino, quiso casarse con ella, pero San Mateo la animó a perseverar en su voto. El bárbaro rey envió soldados que masacraron al santo Apóstol al pie del altar.


ORACIÓN

Asistidnos, Señor, por los méritos de San Mateo, vuestro Apóstol y Evangelista, a fin de que su intercesión nos procure los dones que no podemos obtener por nosotros mismos. Por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN SOBRE SAN MATEO

I. Nuestro Señor, viendo a San Mateo sentado en el banco de los impuestos, lo llamó para hacerlo su discípulo. De inmediato se levantó San Mateo y lo siguió. Jesucristo pasa, nos mira y nos llama: rindámonos a la invitación de la gracia, cuando Jesús se haya alejado, quien sabe si aun lo podamos encontrar... Levantémonos prontamente, renunciemos al pecado con una voluntad firme de no volver a caer en él. Desde tanto tiempo nos llama Jesucristo, y siempre estamos en el mismo estado, siempre tibios en su servicio, siempre apegados a nuestros placeres.

II. San Mateo es uno de los cuatro Evangelistas; mas no se contentó con escribir el admirable Evangelio que tenemos en nuestras manos, quiso predicar a los etíopes lo que había escrito. Tú no puedes escribir ni anunciar el Evangelio como hizo él, pero puedes y debes obedecer al Evangelio tanto como él. Tienes fe: que tus actos estén de acuerdo
con tu creencia. Hay que acordar nuestra vida con el Evangelio. (San Crisólogo).

III. San Mateo fue mártir, se puede decir, de la hermosa virtud de la castidad. Tu vida debe ser un martirio continuo. Es preciso que te prives de tus placeres más dulces, que mueras incesantemente a ti mismo por la mortificación de tus sentidos, de tus pasiones y de tu voluntad propia. Esto es duro, lo confieso, pero el paraíso bien merece la pena de que se sufra algo. Es duro, sí, pero mucho más duro será para los réprobos oír esta sentencia: ¡Id, malditos, al fuego eterno!


Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.



21 de Septiembre del Año del Señor.
SAN MATEO,
Apóstol y Evangelista
Patrono de los contadores; banqueros; oficiales de aduana; asistentes financieros; corredores de bolsa; recaudadores de impuestos; guardias de seguridad; fuerzas de seguridad.

Jesús vio a un hombre sentado en el banco de los impuestos, llamado Mateo, y le dijo: Sígueme; y él, levantándose, lo siguió. (Mateo 9, 9)

+ En Etiopía, el triunfo de san Mateo, Apóstol y Evangelista, el cual, predicando en aquella región, padeció el martirio. Su Evangelio, escrito en hebreo, fue hallado, por revelación suya, junto con el cuerpo de san Bernabé Apóstol, en tiempo del Emperador Zenón.
+ En tierra de Saar, san Jonás, Profeta, que está sepultado en Geth.
+ En Etiopía, santa Ingenia, Virgen, que bautizada por el Apóstol san Mateo y consagrada a Dios, descansó con santo fin.
+ En Roma, san Pánfilo, Mártir.
+ El mismo día, en la vía Claudia, a veinte millas de la ciudad, el martirio de san Alejandro, Obispo, que en el imperio de Antonino superó por la fe de Cristo prisiones, golpes, el ecúleo, las teas encendidas, las uñas aceradas, las fieras y las llamas de un horno, y finalmente degollado, consiguió la vida bienaventurada. Más tarde san Dámaso Papa trasladó a Roma su cuerpo el 26 de Noviembre.
+ En Chipre, san Isacio, Obispo y Mártir.
+ En Fenicia, san Eusebio, Mártir, el cual, presentándose de su voluntad al Prefecto, y denunciándose como Cristiano, fue por él con muchos suplicios atormentado, y por último degollado.
+ En Chipre, san Melecio, Obispo y Confesor.

+ Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

SAN EUSTAQUIO y SUS COMPAÑEROS, Mártires


20 de septiembre del Año del Señor

SAN EUSTAQUIO
y SUS COMPAÑEROS, Mártires

Vivid siempre alegres en el Señor;
vivid alegres, repito.
(Filipenses, 4, 4).


San Eustaquio, brillante oficial de Vespasiano, persiguiendo un día a un ciervo, vio un crucifijo entre los cuernos del animal; sus grandes limosnas le merecieron esta merced del cielo. Se convirtió y se hizo bautizar con toda su familia. Dios entonces le hizo comprender lo que habría de sufrir por su gloria. En efecto, fue reducido a la mayor indigencia, y, mientras huía de su patria, fue sorprendido en el camino y le arrebataron a su mujer y a sus dos hijos. Lo hizo buscar el emperador Trajano y le dio el mando de sus ejércitos, con los que obtuvo victoria y volvió a encontrar a su mujer e hijos; pero, habiendo rehusado dar gracias a los dioses por su triunfo, fue arrojado a los leones con los suyos. Respetados por las fieras, fueron encerrados en un toro de bronce sobre el que se había encendido una gran hoguera.


ORACIÓN

Oh Dios, que nos concedéis la gracia de celebrar el nacimiento al cielo de vuestros mártires San Eustaquio y sus compañeros, hacednos gozar con ellos de la felicidad eterna. Por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN
SIEMPRE HAY QUE ESTAR ALEGRE

I. Dios manda a los justos que se alegren: hay placeres inocentes que les permite; pero hay que buscar a Dios en estas diversiones y encontrarlo en ellas, como encontró San Eustaquio en la caza a Jesucristo. En medio de la alegría, acuérdate de la tristeza de Nuestro Señor, y no renueves los dolores de su Pasión con tus placeres criminales. ¿No podemos acaso reír y darnos a la alegría sin que nuestras diversiones sean un crimen ante Dios? (Salviano).

II. Alégrate en medio de tus más crueles aflicciones, según el ejemplo de San Eustaquio, que soportó con paciencia la pérdida de su mujer, de sus hijos y de todos sus bienes, porque la voluntad de Dios se cumplía en él. ¡Oh! ¡qué consolador es este pensamiento para un corazón afligido: Dios quiere que esté en la aflicción. Él halla gloria en eso y es mi mayor bien! Dios mío, hágase vuestra voluntad; me alegraré de ello y siempre me alegraré. Si mi cuerpo gime porque sufre, mi alma se alegrará porque os obedece.

III. Si Dios te retira los consuelos espirituales que te daba en la oración, humíllate; pero ponte contento y gozoso por cumplir la voluntad de Dios. No te dejes arrastrar al relajamiento, no abandones ninguno de tus ejercicios de devoción: Dios no se retira sino para probarte y humillarte. Dios mío, a Vos os busco en mis oraciones, y no vuestros consuelos. ¿Por qué volvéis de mí vuestro rostro, Vos que sois mi alegría? ¿Dónde estáis escondida, belleza por la cual suspiro? (San Agustín).


Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.




20 de Septiembre del Año del Señor.
SAN EUSTAQUIO
y sus compañeros,
Mártires
† martirizados hacia el año 188
Patrono de los bomberos; cazadores; víctimas de tortura. Protector contra el fuego. Se lo invoca como auxilio en situaciones difíciles.

Vivid siempre alegres en el Señor; vivid alegres, repito.
(Filipenses 4, 4)

+ En Roma, el suplicio de los santos Mártires Eustaquio y su mujer Teopista, con dos hijos, Agapito y Teopisto; los cuales, en el imperio de Adriano, condenados a las fieras y saliendo, con el auxilio de Dios, sin daño alguno, finalmente encerrados en un buey de bronce candente, consumaron el martirio.
+ En Cícico de la Propóntide, el triunfo de los santos Mártires Fausta, Virgen, y Evilasio, en el imperio de Maximiano. A Fausta el mismo Evilasio, sacerdote de los ídolos, mandó cortar el cabello y rasurar por escarnio la cabeza, suspenderla y atormentarla. Después, queriendo aserrarla por medio, y no pudiendo los verdugos hacerle daño, maravillado Evilasio creyó en Cristo, y mientras él mismo, por orden del Emperador, era fuertemente atormentado, taladraron a Fausta la cabeza, atravesaron con clavos todo el cuerpo, la echaron en una sartén hecha ascua, y por fin, llamada por una voz celestial, juntamente con el mismo Evilasio, pasó al Señor.
+ En Frigia, los santos Mártires Dionisio y Privado.
+ Igualmente san Prisco, Mártir, el cual, después de punzado con puñales todo el cuerpo, fue decapitado.
+ En Perga de Panfilia, los santos Teodoro, Felipa, su madre, y Compañeros Mártires, en tiempo del Emperador Antonino.
+ En Cartago, santa Cándida, Virgen y Mártir, la cual, imperando Maximiano, despedazado todo el cuerpo, fue coronada del martirio.
+ En Milán, san Glicerio, Obispo y Confesor.
+ En Roma, la Traslación del cuerpo de san Agapito I, Papa y Confesor, desde Constantinopla, donde aquel Pontífice había dormido en el Señor el día 22 de Abril.

+ Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

SAN JENARO, Obispo y sus COMPAÑEROS, Mártires


19 de septiembre del Año del Señor

SAN JENARO, Obispo
y sus COMPAÑEROS, Mártires

No sé de dónde sois, apartaos de Mí, todos vosotros
obradores de iniquidad. Allí será el llanto
y el rechinar de dientes.
(Lucas, 13, 27-28).


San Jenaro, noble napolitano, obispo de Benevento, fue arrojado a una hoguera, pero las llamas no le hicieron ningún mal. Se puso a cantar las alabanzas de Dios, y los ángeles le respondieron en armonioso concierto. Fue torturado y después expuesto, en vano, a los leones, y, por último, condenado a muerte. Apenas el juez había pronunciado su sentencia cuando quedó ciego; pero San Jenaro le devolvió la vista y, por este milagro, convirtió a cinco mil paganos. Irritado el tirano de ver que esta multitud renunciaba a los ídolos, condenó a su benefactor a ser decapitado, hacia el año 305.

Festo, diácono, y Desiderio, lector, participaron de su martirio y de su gloria.


ORACIÓN

Oh Dios, que cada año nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la solemnidad de vuestros santos mártires Jenaro y sus compañeros, haced, en vuestra bondad, que regocijándonos con sus méritos, sintamos inflamarse nuestra piedad ante el espectáculo de sus virtudes. Por J. C. N. S. Amén.


MEDITACIÓN DE TRES CONSIDERACIONES
SOBRE EL INFIERNO

I. El fuego que tortura a los condenados es un fuego ardiente, pero sin luz; éstas son las tinieblas exteriores de que habla el Evangelio. En estas tinieblas se encontrarán todos los males imaginables, sin mezcla de bien alguno. Piensa en todos los suplicios que han sufrido los mártires, en los dolores que causan las enfermedades más crueles, y después de esto di: El Infierno es todavía algo más espantoso que todos estos tormentos. Sería preciso concebir la omnipotencia de Dios y la malicia del pecado, para comprender la grandeza de los suplicios del infierno. El fuego del infierno es el tesoro de la cólera de Dios. (Tertuliano).

II. Represéntate a los miserables a quienes en estas llamas atormentan los demonios. Escucha sus quejas, sus lamentos, sus horribles blasfemias. Piensa en el nauseabundo olor que respiran, en la hiel en que se abrevan, en el fuego que penetra todos sus huesos. ¿Será posible que uno se exponga a estos sufrimientos por el placer de un momento?

III. La memoria de los condenados les representará los miserables placeres que causaron su pérdida, y lo poco que les hubiera bastado para salvarse. Su inteligencia concebirá entonces la grandeza del bien que han perdido y del mal en el que se han precipitado. Su voluntad quedará para siempre obstinada en el mal; querrán morir para no sufrir más; ni siquiera habrá muerte ya. Hagamos penitencia, ahora que todavía es el tiempo de ello. Tarde será arrepentirnos frente al fuego del infierno, que penetrará hasta la médula de nuestros huesos, hasta nuestros pensamientos. (Eusebio).



Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo III, Patron Saints Index.


19 de Septiembre del Año del Señor.
SAN JENARO,
Obispo
y sus compañeros,
Mártires
† martirizado hacia el año 305 en Nápoles, Italia
Patrono de los bancos de sangre. Protector contra las erupciones volcánicas.

No sé de dónde sois, apartaos de Mí, todos vosotros obradores de iniquidad. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
(Lucas 13, 27-28)

+ En Puzol de Campania, los santos Mártires Jenaro, Obispo de Benevento, Festo, su Diácono, y Desiderio, Lector; Sosio, Diácono de la Iglesia de Misena; Próculo, Diácono de Puzol; Eutiquio y Acucio. Todos ellos, después de sufridas las cárceles y cadenas, fueron decapitados en tiempo del Emperador Diocleciano. El cuerpo de san Jenaro fue llevado a Nápoles y enterrado honoríficamente en la Iglesia, donde aún hasta ahora se guarda también en una ampolla de vidrio sangre del gloriosísimo Mártir, la cual, puesta en presencia de la cabeza del mismo, se ve liquidarse y bullir como si fuese fresca.
+ En Palestina, los santos Mártires y Obispos de Egipto Peleo, Nilo y Elias, los cuales, en la persecución de Diocleciano, con muchísimos Clérigos, fueron por Cristo consumidos en el fuego.
+ En Nocera, el triunfo de los santos Mártires Félix y Constancio, que padecieron en tiempo de Nerón.
+ El mismo día, los santos Mártires Trófimo, Sabacio y Dorimedonte, imperando Probo. Sabacio, por orden del Presidente Ático, fue cruelmente azotado en Antioquía hasta morir; Trófimo, enviado a Sínada de Frigia, al Presidente Perennio, al cabo de muchos tormentos, consumó el martirio, junto con el senador Dorimedonte, siendo degollado.
+ En Eleuterópolis de Palestina, santa Susana, Virgen y Mártir, hija de Artemio, Sacerdote de los ídolos, y de Marta, mujer judía. Muertos sus padres, se convirtió a la fe Cristiana, y por la misma fe el Prefecto Alejandro la sujetó a varios tormentos y la encerró en una cárcel, donde, puesta en oración, pasó al Esposo.
+ En Córdoba de España, santa Pomposa, Virgen y Mártir, la cual, durante la persecución Arábiga, degollada por su intrépida confesión de Cristo, consiguió la palma del martirio.
+ En Cantórbery, san Teodoro, Obispo, el cual, enviado a Inglaterra, por el Papa Vitaliano, resplandeció en doctrina y santidad.
+ En Tours de Francia, san Eustoquio, Obispo; varón de grandes virtudes.
+ En territorio de Langres, san Secuano, Presbítero y Confesor.
+ En Barcelona de España, santa María de Cervellón, Virgen, de la Orden de santa María de la Merced, Redención de cautivos; la cual, por la prontitud con que protege a los que la invocan, es llamada vulgarmente santa María del Socorro.
+ En la aldea de Druelle, Diócesis de Rodez, en Francia, santa María Guillerma de Rodat, Virgen, Fundadora de la Congregación de Hermanas de la sagrada Familia, enteramente consagrada a la educación de las niñas y al alivio de los menesterosos; la cual fue contada por S.S. el Papa Pío XII entre las santas Vírgenes.

+ Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



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