VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠
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REFUTACIÓN DE LAS ACUSACIONES CONTRA S.S. PÍO XII Y LAS EDICIONES CRÍTICAS DE LA SAGRADA ESCRITURA


REFUTACIÓN DE LAS ACUSACIONES CONTRA S.S. PÍO XII Y LAS EDICIONES CRÍTICAS DE LA SAGRADA ESCRITURA

El análisis de las variantes textuales en  las traducciones bíblicas de texto crítico católicas de mediados del siglo XX —como la célebre Nácar-Colunga o la Bover-Cantera— revela un fenómeno recurrente: la instrumentalización de la ignorancia documental con fines ideológicos o cismáticos. El canal analizado, bajo el pseudónimo de "Un Seglar Católico", utiliza de forma errónea una edición de la Biblia Nácar-Colunga de 1957 (atribuida inicialmente de forma equivocada a 1961) para construir una narrativa de supuesta "traición modernista" y "ruptura dogmática" amparada por el pontificado de S.S. Pío XII (fallecido en 1958).

Los argumentos esgrimidos carecen por completo de rigor científico, metodológico e histórico. Una traducción filológica basada en la restauración de los códices antiguos más fiables jamás puede catalogarse como errónea o destructora del dogma, sino todo lo contrario: constituye la más pura defensa de la Verdad revelada.

1. El Caso de Daniel 3,25: El Contexto Histórico frente a la Lectura Teológica


La primera gran acusación se centra en la traducción del pasaje arameo de Daniel 3,25, correspondiente al cuarto personaje que aparece en el horno de fuego junto a los tres jóvenes hebreos.

Tradiciones basadas en la Vulgata Latina


  • Felipe Scío de San Miguel (1854):

    • Texto: "...y el aspecto del cuarto es semejante a un Hijo de Dios."

    • Enfoque: Aplica una lectura cristológica y teológica anticipada (Cristofanía) común en la tradición latina tardía. Sin embargo, el propio Scío añade en su nota aclaratoria: "A un ángel. Así trasladan los LXX, y el mismo rey así lo declara en el v. 95."

    • Enlace documental: Consulta de la Vulgata de Scío en Daniel 3 (PDF)


  • Félix Torres Amat (1884):

    • Texto: "...y el aspecto del cuarto es semejante a un hijo de Dios."

    • Enfoque: Mantiene la estructura verbal de la Vulgata, pero reduce la mayúscula teológica a la minúscula filológica ("hijo"). En su aparato de notas indica: "Los Setenta y Theodocion tradujeron un ángel de Dios. Los ángeles se llaman hijos de Dios." Si se aplicara la lógica del acusador actual, habría que concluir absurdamente que León XIII amparó el modernismo en el siglo XIX al permitir dicha transcripción.

    • Enlace documental: Consulta de la edición de Torres Amat en Daniel 3

Tradiciones basadas en el Texto Crítico


  • Nácar-Colunga (1944 — 1ª Edición):

    • Texto: "...y el cuarto de ellos parece un dios."

    • Enfoque: Sentido contextual adaptado estrictamente al politeísmo del rey pagano Nabucodonosor II, quien no poseía la revelación del misterio de la Santísima Trinidad ni de la Encarnación.

    • Enlace documental: Consulta de la primera edición de Nácar-Colunga (1944)

  • Nácar-Colunga (Edición 1957):

  • Bover-Cantera (1947):

    • Texto: "...y el aspecto del cuarto asemeja a un ángel."

    • Enfoque: Traducción basada en la base crítica del hebreo y el griego, asumiendo formalmente la lectura de la Septuaginta (LXX).

    • Enlace documental: Consulta del texto crítico Bover-Cantera (1947)

Sustento Lingüístico: Al ser Nabucodonosor un monarca pagano, la crítica textual demuestra que la expresión bar-elahin alude en su contexto primario a "un ser divino", "un ángel" o "un hijo de dioses". Ambas lecturas (la literal-filológica que describe la perspectiva del rey de Babilonia y la exegética posterior que ve allí una Cristofanía) son legítimas y complementarias. El dogma de la divinidad de Jesucristo permanece inalterado por el rigor filológico.


2. San Mateo 9,13 y el Fenómeno de las Armonizaciones Textuales


El detractor argumenta que la Biblia Nácar-Colunga cercena doctrina fundamental al omitir en San Mateo 9,13 la frase: "a quienes he venido yo a llamar a penitencia o arrepentimiento".

La confrontación de manuscritos destruye este supuesto indicio de herejía:

  • Vulgata Latina Clementina: "Euntes autem discite quid est: Misericordiam volo, et non sacrificium. Non enim veni vocare justos, sed peccatores." El texto oficial latino prescinde de la cláusula ad paenitentiam en el Evangelio de Mateo.

  • Felipe Scío de San Miguel (1854): "...porque no he venido a llamar justos, sino pecadores." Fiel al texto jeronimiano original.

  • Félix Torres Amat (1884): "...porque a los pecadores es y no a los justos, a quienes he venido yo a llamar a penitencia o arrepentimiento." Introduce una glosa vernácula interpretativa. No traduce un manuscrito distinto; armoniza artificialmente a Mateo con el pasaje paralelo de San Lucas 5,32 ("No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a la penitencia").

  • Nácar-Colunga / Bover-Cantera: "...porque no he venido yo a llamar a los justos, sino a los pecadores." Limpieza de añadidos ajenos al Evangelio de Mateo mediante el recurso a los códices unciales griegos primitivos (Vaticano y Sinaítico).

La teología de la conversión y la penitencia sigue intacta en el corpus evangélico de San Lucas. Denunciar una herejía donde solo hay fidelidad manuscrita evidencia una severa carencia de formación académica en historia de la transmisión textual.


3. San Mateo 27,35: El Mito de la Mutilación Antidogmática


Una tercera acusación califica de "revolucionaria y modernista" la omisión de la cita profética en San Mateo 27,35 ("...para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta: Dividieron para sí mis vestidos...").

La contradicción interna del detractor es evidente: la misma profecía del Salmo 21,19 aparece de forma íntegra e idéntica en San Juan 19,24 dentro de la propia Biblia Nácar-Colunga. Si existiera una intención oculta por parte del Papa Pío XII o de los traductores para borrar el cumplimiento profético del Nuevo Testamento, carecería de sentido mantenerlo intacto en el texto joánico.

Evidencia Crítica Comparada


  • San Mateo 27,35 (Texto Crítico): Los editores modernos omiten la frase porque no consta en los manuscritos griegos antiguos de mayor autoridad (Sinaiticus, Vaticanus). Se trata de un caso clásico de asimilación: los copistas paleocristianos de la tradición latina expandieron el texto corto de Mateo incorporando las palabras exactas del relato de Juan.

  • Vulgata Latina y Felipe Scío de San Miguel (1854): San Jerónimo incorporó esta lectura en la Vulgata a partir de la tradición de la Vetus Latina (versiones latinas antiguas). Los copistas paleocristianos habían armonizado el texto de Mateo añadiéndole los detalles más explícitos del relato de San Juan.

  • Evidencia en San Juan 19,24: Aquí la frase se mantiene en todas las Biblias modernas porque sí figura unánimemente en los manuscritos griegos originales del corpus joánico.

El Respaldo Histórico de San Pío X (1911)


Décadas antes del pontificado de Pío XII, la propia Iglesia ya reconocía oficialmente este hecho. En la versión de la Vulgata comentada por Mons. Antonio Martini (Arzobispo de Florencia), reeditada en 1911 bajo el pontificado y con la aprobación explícita de San Pío X, se lee en la nota a San Mateo 27,35:

"Para que se cumpliese, etc. Toda esta parte del versículo falta en los mejores códices griegos y en muchos latinos, tales como el Fuld[ensis] y el Sangall[ensis]."

("Affinchè si adempisse ecc. Tutta questa parte del versetto manca nei migliori codici greci e in molti latini, quali il Fuld. e il Sangall.")

4. San Juan 6,47: El Rigor Manuscrito Frente a las Glosas Aclaratorias


El detractor califica de «Es un texto crítico racionalista aprobado por Pío XII. Absolutamente herético. No, no basta con creer. El que cree... ¿el que cree en qué? ¿El que cree en el yoga? ¿El que cree en...? Deliberadamente sacan a nuestro Señor Jesucristo de muchísimos pasajes. ¿Cuál era el pasaje? San Juan 6:47» la lectura de San Juan 6,47 en la que no figura el pronombre "en mí" ("el que cree tiene vida eterna"), acusando a las ediciones de la época de apartar deliberadamente a Jesucristo de las Escrituras.

La realidad histórica desmiente tajantemente esta suposición:

  • Codex Vaticanus (Siglo IV): Publicado bajo el patronazgo del Papa Pío IX (facsímil de 1867-1881 a cargo del padre Carlo Vercellone de la Orden de Clérigos Regulares de San Pablo y del monje de la Orden de San Basilio, Giuseppe Cozza. ). El texto original griego reza de forma inequívoca: ΛΕΓΩ ὙΜΙΝ Ὁ ΠIΣΤΕΥΩΝ ΕΧΕΙ ΖΩΗΝ ΑΙΩΝΙΟΝ (Légō hymîn, ho pisteúōn échei zōēn aiōnion / Os digo: el que cree tiene vida eterna). La expresión eis emé ("en mí") brilla por su ausencia en el documento manuscrito custodiado por la Iglesia Católica.

  • Novum Testamentum Graece (1922): Publicado por el biblista católico P. Heinrich Joseph Vogels apenas un mes después de la elección de S.S. Pío XI. Cuenta con el Imprimatur oficial del Vicario General de Colonia (Dr. Vogt, 13 de marzo de 1922) y reproduce exactamente la misma lección corta: "λέγω ὑμῖn, ὁ πιστεύων ἔχει ζωὴν αἰώνιον".

En la alta teología de San Juan, el uso absoluto del verbo "creer" es característico cuando el marco previo de la predicación de Cristo ya establece de modo meridiano su propia Persona como el único objeto de la fe (cf. San Juan 11,25-26). La interpolación posterior "en mí" fue una adición de carácter estrictamente catequético y auxiliar.

5. Anexo: Otras Variantes Textuales en Disputa


  • La Coma Joánica (1 Juan 5,7-8): El debate sobre la inclusión o exclusión de esta cláusula trinitaria en los textos críticos puede estudiarse en detalle en la siguiente monografía histórica.

  • La Omisión de Hechos 8,37: Monseñor Juan Straubinger prescinde de este versículo en su cuerpo de texto principal debido a que sigue fielmente el Novum Testamentum Graece et Latine (1933) de Augustinus Merk, fundamentado en los códices griegos más antiguos de los siglos IV y V (Vaticanus B y Sinaiticus), dejando una extensa explicación exegética en su aparato de notas: "(37). — Merk, cuyo texto traducimos, omite este versículo. Otros, como Brandseheid, lo traen idéntico a la Vulgata, que dice: "V Felipe dijo: si crees de todo corazón, lícito es. El respondió: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios". Fillion observa que "su autenticidad está suficientemente garantida por otros testigos excelentes". También el contexto parece requerirlo como respuesta a la pregunta del v. 36. la cual sin él quedaría trunca, y entonces no se explicaría que el eunuco hiciese parar el carro (v. 38) con pretensión de recibir el bautismo sin convencer la conformidad de Felipe. En cuanto a la doctrina de este texto, según la cual "Felipe exigió del neófito una profesión exterior de fe antes de bautizarlo" (Fillion), es la misma de otros pasajes (cfr. 2, 41 y nota). Es un caso más en que la fe se muestra vinculada al conocimiento de la Palabra de Dios (v. 35), según lo enseña S. Pablo (Rom. 10, 17)."


Conclusión


Las acusaciones vertidas por el detractor del canal "Un Seglar Católico" contra S.S. Pío XII y las comisiones de traducción bíblica católicas carecen de base científica, teológica e histórica, quedando totalmente desmanteladas ante el análisis de las fuentes documentales. Su discurso incurre en tres errores fundamentales:

  1. Ignorancia de la Tradición de la Iglesia: Atribuye a una conspiración modernista de los años cincuenta lecturas textuales y correcciones críticas que ya habían sido advertidas, impresas y ratificadas de forma oficial por Papas de indiscutible ortodoxia como Pío IX, San Pío X y Pío XI.

  2. Incomprensión de la Metodología Filológica: Confunde la restauración científica del texto inspirado (el retorno a los manuscritos primitivos más cercanos a los autógrafos) con una mutilación doctrinal o un ataque a la fe. Ignora que la diversidad de enfoques y la eliminación de adiciones artificiales realizadas por copistas no debilita los dogmas de la Iglesia, sino que los asienta sobre bases documentales inconmovibles.

  3. Falsedad del Argumento Conspirativo: La tesis del detractor cae por su propio peso al comprobarse que las mismas doctrinas y perícopes que denuncia como "borradas" (como las referencias cristológicas o proféticas) se mantienen intactas en otros pasajes de las mismas Biblias (como San Juan 19,24). Esto demuestra la absoluta ausencia de una agenda ideológica de ocultamiento.

Elevar la falta de pericia técnica y el desconocimiento de la historia de los manuscritos a la categoría de juicio teológico no solo es un error metodológico clamoroso, sino una muestra de osadía sectaria que se desvanece de inmediato al confrontarse con la realidad de los archivos, los códices y los documentos de la Iglesia Católica.

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EL PAPA LEÓN XIII AUTORIZA EL USO DE LA CRÍTICA TEXTUAL Y LA COLABORACIÓN CON HETERODOXOS EN LOS ESTUDIOS BÍBLICOS

S.S.León XIII
Vigilantiae studiique memores

"Pueden ejercitar esta facultad empleando en su caso la ayuda de los heterodoxos, sin repugnancia por Nuestra parte."

"...Hanc ipsam facultatem, adhibita loco ope heterodoxorum, Nobis non repugnantibus,..."


"Cultiven los nuestros, con Nuestra plena aprobación, la disciplina del arte crítico, dada su utilidad para percibir plenamente el pensamiento de los hagiógrafos. Pueden ejercitar esta facultad empleando en su caso la ayuda de los heterodoxos, sin repugnancia por Nuestra parte.


https://archive.org/details/enchiridionbibli0000unse_w9w9/page/62/mode/1up

https://www.vatican.va/content/leo-xiii/la/apost_letters/documents/hf_l-xiii_apl_19021030_vigilantiae-studiique.html

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EL PAPA LEÓN XIII AUTORIZA EL USO DE LA CRÍTICA TEXTUAL Y LA AYUDA DE HETERODOXOS EN LOS ESTUDIOS BÍBLICOS


S.S.León XIII
Vigilantiae studiique memores
1902


"Pueden ejercitar esta facultad empleando en su caso la ayuda de los heterodoxos, sin repugnancia por Nuestra parte."

"...adhibita loco ope heterodoxorum, Nobis non repugnantibus, iidem exacuant."



"Cultiven los nuestros, con Nuestra plena aprobación, la disciplina del arte crítico, dada su utilidad para percibir plenamente el pensamiento de los hagiógrafos. Pueden ejercitar esta facultad empleando en su caso la ayuda de los heterodoxos, sin repugnancia por Nuestra parte.


https://archive.org/details/enchiridionbibli0000unse_w9w9/page/62/mode/1up

https://www.vatican.va/content/leo-xiii/la/apost_letters/documents/hf_l-xiii_apl_19021030_vigilantiae-studiique.html

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En este pasaje, León XIII establece los principios que deben regir el empleo de la crítica textual y las disciplinas auxiliares en la exégesis católica, articulando su postura en tres ejes fundamentales:

  • 1. Respaldo al «arte crítico»

    El Pontífice aprueba con vehemencia (Nobis vehementer probantibus) que los estudiosos católicos cultiven la filología, la historia y las disciplinas críticas. Lejos de rechazarlas, las reconoce como instrumentos legítimos y valiosos para esclarecer el texto sagrado y alcanzar una comprensión más fiel del pensamiento de los hagiógrafos.

  • 2. Apertura regulada a fuentes heterodoxas

    León XIII admite expresamente que los exegetas católicos puedan servirse, cuando sea conveniente, de las investigaciones de autores no católicos (heterodoxi), señalando que esto cuenta con la aquiescencia de la Sede Apostólica (Nobis non repugnantibus). Esta apertura se orienta, sobre todo, al estudio de las lenguas originales, la crítica textual y la comparación de manuscritos, campos donde los eruditos heterodoxos pueden aportar auxilios útiles.

  • 3. Subordinación metodológica a la fe y al Magisterio

    Esta valoración positiva no implica una aceptación indiscriminada de la exégesis protestante ni del racionalismo. El Papa advierte con firmeza contra el peligro de asimilar los juicios temerarios de la crítica moderna (haciendo alusión a la alta crítica), e insiste en que todo el aparato técnico debe permanecer estrictamente supeditado a la fe católica y a la autoridad doctrinal de la Iglesia, salvaguardando siempre el dogma de la inspiración divina.

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LA INTRODUCCIÓN AL PENTATEUCO DE BOVER-CANTERA DEFIENDE LA AUTENTICIDAD MOSAICA FRENTE A LA TEORÍA DOCUMENTAL DE LOS PROTESTANTES GRAF Y WELLHAUSEN



El texto expone el conflicto entre la teoría documentaria y la autenticidad mosaica del Pentateuco. Esta teoría, que propone que la obra es una mezcla de cuatro fuentes tardías (J, E, D y P), se puso en voga durante los últimos sesenta años previos a mediados del siglo XX, impulsada por los críticos alemanes Graf y Wellhausen, ambos protestantes y pioneros de la crítica liberal. Frente a ellos, un grupo de estudiosos católicos como el P. J. Prado, Bea, Heinisch, Vaccari, Lagrange y Clamer sostiene que dicha tesis está en declive. Estos autores defienden que Moisés es el autor sustancial, aunque aceptan que pudo usar fuentes previas o redactores y que el texto recibió ajustes menores con el tiempo por parte de copistas.

Esta defensa se apoya en evidencias de investigadores como Speiser (arqueólogo de orientación secular/académica), quien demostró con las leyes de Nuzi que la legislación mosaica encaja perfectamente en el segundo milenio a.C. Asimismo, el papirólogo inglés sir Frederic G. Kenyon (Anglicana) y el investigador Robert (católico) confirmaron mediante los Chester Beatty Papyri y el Papiro Rylands que la escritura era común en la época de Moisés y que los manuscritos bíblicos tienen una antigüedad comprobada.

La conclusión del texto es que la autenticidad mosaica del Pentateuco sigue vigente, respaldada por los testimonios de la Escritura, la tradición constante del pueblo judío y de la Iglesia y los indicios internos del texto, tal como afirma el decreto de la Pontificia Comisión Bíblica de 1906, el cual reconoce a Moisés como autor fundamental, aunque admite que pudo servirse de fuentes, contar con colaboradores y que el texto haya experimentado algunas modificaciones posteriores sin afectar a su integridad esencial.


Bover-Cantera
1947

AUTENTICIDAD DEL PENTATEUCO

En cuanto al autor del Pentateuco, frente a la tradición judía y cristiana, que hasta el siglo XVIII atribuyó su total composición a Moisés, durante los últimos sesenta años ha prevalecido entre los críticos independientes la teoría documentaria, cuyos corifeos más destacados han sido los alemanes Graf y Wellhausen, de quienes también recibió el nombre.

Partiendo del variado empleo de los nombres divinos de Yahveh y Elohim en diferentes pasajes, y comprobando diferencias de estilo y léxico en los mismos, amén de manifiestas suturas, incoherencias y hasta duplicados, concluyen que el Pentateuco, lejos de ser obra de Moisés, es el resultado de fundir cuatro fuentes o documentos principales, posteriores al legislador, cada uno con características peculiares de estilo y doctrina. Tales documentos son: el Jahvista (J), compuesto en el reino de Judá hacia el año 850; el Elohista (E), publicado en el reino del norte antes del 750 y unido al anterior un siglo después por un redactor que llaman Jehovista (JE); el Deuteronomio (D), debido en su redacción definitiva a un mal llamado piadoso engaño de los sacerdotes de Jerusalén, que en 621 habrían amañado el hallazgo del códice de la Torá de Moisés para aprovechar a favor de la causa yahvista las buenas disposiciones del rey Josías; y, finalmente, el Priesterkodex (P), códice sacerdotal, producto del movimiento legalista de la época del destierro babilónico, entre 540 y 450, cuyo principal promotor habría sido el profeta Ezequiel. Hacia el año 445, con ocasión de la reforma emprendida por Esdras y Nehemías, se incorporaría tal documento a los restantes, quedando así integrado el Pentateuco por esos cuatro escritos fundamentales, JEDP, más las añadiduras, suturas y retoques introducidos por los diversos redactores que intervinieron en la compilación del Corpus histórico-jurídico, puesto bajo el nombre prestigioso de Moisés.

Como otros muchos críticos católicos (Bea, Heinisch, Vaccari, Lagrange, Clamer), el P. J. Prado sometió a examen recientemente (Sefarad, 5 [1945], 186-195, y posteriormente Prael. Bibl. Compend., Vet Test., I, Matriti, 1947, n. 287, p. 279-282) la teoría wellhauseniana, triunfante primero, luego retocada y modificada por sus seguidores y hoy en franco desmoronamiento por los ataques que de los cuatro frentes principales de la investigación bíblica le han venido: el religioso, el arqueológico, el lingüístico y el literario; y concluye poderse afirmar que hoy los argumentos intrínsecos y extrínsecos (testimonios de ambos Testamentos, asentimiento unánime de la tradición...) que militan en pro de la autenticidad mosaica del Pentateuco siguen en pie, y cabe continuar afirmando que éste es obra sustancial de Moisés, ya directamente, ya mediante la colaboración de algunos redactores, que realizasen lo planeado por él y fuese luego confirmado por su autoridad.

Esto no impide que Moisés no pudiera muy bien utilizar documentos escritos o tradiciones orales, que él insertó en su obra, haciéndolos suyos. Y cabe asimismo que la ley mosaica, legislación viva y no muerta, una vez variadas las circunstancias en que se dió, recibiera algunas explicaciones y adaptaciones necesarias, las cuales luego se introdujeron en el texto sagrado, junto con correcciones de expresiones anticuadas o lecciones incorrectas, debidas a descuidos de amanuenses; como también se agregó el capítulo último del Deuteronomio, y quizás alguno de los precedentes, posterior a la muerte del gran caudillo de Israel, como conceden Bea y Clamer.

Parécenos interesante añadir, en punto a la crítica del Pentateuco, que la tesis de quienes sostenían que la legislación contenida en aquél es demasiado elaborada para atribuirse a Moisés o su época, ha venido a sufrir nuevo golpe —después del recibido con el estudio de las leyes de Hammurabi— merced a la interesante colección de documentos hurritas procedentes de las excavaciones de Kirkuk y Nuzi, al este del Tigris, dirigidas por Speiser y publicadas de 1925 a 1935. Sus datos, que son aproximadamente de la mitad del segundo milenio antes de Jesu-Cristo, comprenden una serie de leyes, algunas de las cuales tienen marcada semejanza o aun identidad absoluta con disposiciones que aparecen en la legislación del Pentateuco.

Tales hallazgos, ha escrito poco ha sir Frederic G. Kenyon, veterano papirólogo inglés, «demuestran: primero, que la escritura estaba bien divulgada y usada libremente en Siria y países adyacentes en tiempos de Moisés, y segundo, que códices detallados de leyes eran comunes entre las naciones de esta región por esta fecha, y aun antes de ellas», no pudiendo rechazarse la legislación recogida en el Pentateuco como proveniente de Moisés y su época, a base de que tales leyes no pudieron existir en fecha tan temprana o que no pudieran recogerse por escrito. Aunque luego «bien pudieron agregarse detalles del ritual de los templos.... está bien claro que la narración de esos libros... bien puede fundamentarse sobre documentos escritos en los tiempos contemporáneos».

Finalmente, no queremos dejar de recoger recientes descubrimientos papirológicos de excepcional importancia para la historia del texto del Pentateuco. Entre los once manuscritos hallados hace aún pocos años en los alrededores de Afitih (Afroditópolis), en la margen oriental del Nilo, frente al Fayum, dos de ellos (uno del s. III y otro del IV) contienen, sumados, casi las dos terceras partes del Génesis, y otro interesantísimo volumen contiene extractos de Números y Deuteronomio «maravillosamente escritos por una mano que debió pertenecer a la primera mitad del siglo II». Aparte de breves fragmentos a que inmediatamente nos referiremos, es el manuscrito bíblico más antiguo que existe, y todos estos manuscritos bíblicos, denominados Chester Beatty Papyri, han sido publicados por el citado papirólogo inglés entre 1933 y 1937.

Junto a ellos cabe destacar el notable hallazgo de fragmentos de cuatro columnas de un rollo de papiros del Deuteronomio, publicado por Robert en 1936. Este papiro Rylands, escrito por elegante mano en el siglo II antes de Cristo, es, con mucho, «el manuscrito más antiguo conocido de todas las partes de la Biblia».

Sobre el Pentateuco, la Pontificia Comisión Bíblica, en 27 de junio de 1906 (Denz. 1997-2000), dió un importante decreto, en que, asentados los fundamentos de la interpretación católica, concede amplio margen a la crítica bíblica. Consta de cuatro capítulos.

  1. En el primero afirma que los libros del Pentateuco no proceden de fuentes en su mayor parte posteriores a la edad mosaica, sino que tienen por autor a Moisés. Y apunta los motivos, que son: negativamente, la inconsistencia de los argumentos acumulados por los críticos; positivamente,
    • a) los testimonios de la misma Escritura;
    • b) el perpetuo consentimiento del pueblo judío;
    • c) la constante tradición de la Iglesia;
    • d) los indicios internos.

  2. En el segundo admite la hipótesis de que Moisés pudo tener colaboradores, en el sentido antes indicado.

  3. En el tercero admite que Moisés pudo haber utilizado diversas fuentes o documentos, así orales como escritos.

  4. En el cuarto, por último, admite igualmente que, salva la autenticidad e integridad sustancial del Pentateuco como obra de Moisés, pudieron con el tiempo añadírsele algunas modificaciones accidentales o adiciones, cuales son las anteriormente indicadas.


***

S.S. San Pío X
Sobre la autenticidad mosaica del Pentateuco
[De la Respuesta de la Comisión Bíblica de 27 de junio de 1906]
ASS 39 (1906-07) 377 s; AE 14 (1906) 305; EB 174 ss.

DZ 1997
Duda I: Si los argumentos, acumulados por los críticos para combatir la autenticidad mosaica de los libros sagrados que se designan con el nombre de Pentateuco son de tanto peso que, sin tener en cuenta los muchos testimonios de uno y de otro Testamento considerados en su conjunto, el perpetuo consentimiento del pueblo judío, la tradición constante de la Iglesia, así como los indicios internos que se sacan del texto mismo, den derecho a afirmar que tales libros no tienen a Moisés por autor, sino que fueron compuestos de fuentes en su mayor parte posteriores a la época mosaica.

  • Respuesta: Negativamente.

DZ 1998
Duda II: Si la autenticidad mosaica del Pentateuco exige necesariamente una redacción tal de toda la obra que haya de pensarse en absoluto que Moisés lo escribió todo con todos sus pormenores por su propia mano o lo dictó a sus amanuenses; o bien, puede permitirse la hipótesis de los que opinan que Moisés encomendó la escritura de la obra, por él concebida bajo la divina inspiración, a otro u otros; de suerte, sin embargo, que expresaran fielmente sus pensamientos, nada escribieran contra su voluntad, nada omitieran, y que finalmente, la obra así compuesta, aprobada por Moisés su principal e inspirado autor, se publicara bajo su nombre.

  • Respuesta: Negativamente a la primera parte; afirmativamente a la segunda.

DZ 1999
Duda III: Si puede concederse sin perjuicio de la autenticidad mosaica del Pentateuco que Moisés, para componer su obra, se valió de fuentes, es decir, de documentos escritos o de tradiciones orales, de las que, según el peculiar fin que se había propuesto y bajo el soplo de la inspiración divina, sacó algunas cosas y las insertó en su obra, ora literalmente, ora resumidas o ampliadas en cuanto al sentido. 

  • Respuesta: Afirmativamente.

DZ 2000
Duda IV: Si puede admitirse, salva la autenticidad mosaica esencial y la integridad del Pentateuco, que hayan podido introducirse en él algunas modificaciones, en tan prolongado transcurso de siglos, como: adiciones después de la muerte de Moisés, o apostillas de un autor inspirado o glosas y explicaciones insertadas en el texto, ciertos vocablos y formas de la lengua antigua trasladadas a lenguaje más moderno, en fin, lecciones mendosas atribuibles a defecto de los amanuenses, acerca de las cuales es lícito discutir y juzgar de acuerdo con la crítica.

  • Respuesta: Afirmativamente, salvo el juicio de la Iglesia.



APÉNDICE

SOBRE LA FIDELIDAD TEXTUAL
DE LA BIBLIA BOVER-CANTERA

Se presentan autoridades eclesiásticas eruditas que defienden su fidelidad al texto de Bover-Cantera en su forma más antigua disponible y reconstruible de los manuscritos en lengua hebrea (hasta la fecha de 1944). Se trata de los Libros Sagrados redactados por Moisés y los profetas bajo la inspiración del Espíritu Santo, tercera Persona de la Santísima Trinidad.

Revista Salmaticensis U.P.S.A (1955)
y la Revista Estudios Bíblicos (1948)

"BIBLIA BOVER-CANTERA... SU NOTA CARACTERÍSTICA (DE LA TRADUCCIÓN DEL ANTIGUO TESTAMENTO) ES SU FIDELIDAD AL TEXTO". 

Sobre la versión Bover-Cantera, escribió Jesús Enciso (Doctor en Sagrada Teología por la Gregoriana, Licenciado en Sagrada Escritura por el Pontificio Instituto Bíblico y Obispo de Ciudad Rodrigo): «CREEMOS QUE SU NOTA CARACTERÍSTICA ES SU FIDELIDAD AL TEXTO... El Doctor Cantera, huyendo de todo servilismo exagerado a determinada forma textual, ha tomado como base de su traducción la Biblia Hebraica de Kittel-Kahle (edición de 1937), pero se ha reservado siempre la libertad de recurrir a las versiones antiguas o a los diversos manuscritos para establecer el texto en los casos difíciles o por lo menos dudosos».

Añade Enciso que «las notas arqueológicas revelan en su autor una gran competencia... Las del P. Bover, preferentemente exegéticas, denuncian la mano de quien ha pasado muchos años manejando a diario la exégesis del libro sagrado y ha adquirido en ella una innegable maestría». El Profesor Cantera tradujo todos los libros protocanónicos del A.T., el P. Bover los demás, y el P. Félix Puzo los Libros de los Macabeos (Estudios Bíblicos, 7, 1948, 122-127).

Respecto a la versión Nácar-Colunga, el mismo Jesús Enciso comentó: «...Decidieron lanzarse solos y dar cima sin más ayuda a la tan deseada y necesaria versión. Fue una verdadera carrera en que se trató de recuperar el tiempo perdido... Se podrán y deberán introducir en ella algunas mejoras, pero no es tarea fácil hacer una nueva versión que la supere. Hemos de confesar que estamos orgullosos de poseerla» (Estudios Bíblicos, 3, 1944, 462-463).

Los defectos de las primeras ediciones de Nácar-Colunga (versiones de ciertos textos y escasez de notas) fueron subsanados en ediciones posteriores, según se recoge en Salmanticensis (1955, vol. 2, n.º 2) en el artículo del P. Luis Arnaldich, O.F.M., titulado "Los estudios bíblicos de España desde 1900 hasta 1955".



http://summa.upsa.es/high.raw?id=0000006271&name=00000001.original.pdf&attachment=Salmanticensis.+1955%2C+volumen+2%2C+n.%C2%BA+2.+CONSPECTUS+BIBLIOGRAPHICI.+Los+estudios+b%C3%ADblicos+de+Espa%C3%B1a+desde+1900+hasta+1955.pdf

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Revista de Espiritualidad
Carmelitas Descalzos
1948

"Es característico de la presente versión (1947) ofrecer la primera traducción castellana del Eclesiástico, según el texto hebreo encontrado hasta el momento actual".

 https://archive.org/details/revista-de-espiritualidad_1948_7_26/page/120/mode/1up

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