VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠
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LA TEOLOGÍA MORAL EXCUSA DEL AYUNO A LAS EMBARAZADAS Y MADRES LACTANTES

Antonio de San José (O.C.D.)
Compendio Moral Salmaticense
Según La Mente Del Angélico Doctor

Excusan tambien las embarazadas y las que crian...


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P. Giuseppe Frassinetti
Congregación de los Hijos de Santa María Inmaculada
Compendio de la Teología Moral de San Alfonso María de Ligorio


Están excusados ...También las mujeres encinta y amas de cría, a las cuales además no es lícito ayunar sino una que otra vez, y esto si fuesen robustas. Y si son débiles, o son enfermos los niños, pueden áun comer carne.



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LA CONCIENCIA RECTA ES LA MISMA LEY NATURAL

14, 43.

 Fr. Bernardo Pacheco

¿Estamos obligados a seguir la conciencia recta 
por precepto natural? 

Que sí; porque por precepto natural estamos obligados a conformarnos con la conciencia recta. 
Y se prueba: 
La conciencia recta es la misma ley natural, que dicta lo que debemos hacer, y lo que debemos omitir: luego por precepto natural, impreso en nuestros corazones, estamos obligados a seguir, y conformarnos con la conciencia recta.

La consecuencia es clara: El antecedente enseña S. Thom. 1. 2. q.71. art. 6. ad 4. en estas palabras: ius naturale, quod continetur primo quidem in lege aeterna, secundario vero in naturali iudicatorio rationis humanae : Atqui, el dictamen de la razón es la conciencia: luego la conciencia no es otra cosa que la ley natural, que dicta lo que bic & nunc se ha de obrar, y lo que se ha de omitir.


Suma moral
Tomo 1
Bernardo Pacheco
1766
https://www.google.es/books/edition/Suma_moral_escrita_en_breve_compendio/dhFOgA6rBg0C?hl=es&gbpv=1

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Antonio de San José (O.C.D.)
Compendio Moral Salmaticense

P. ¿Estamos por precepto natural obligados a seguir la conciencia recta

R. Que lo estamos; porque ella es la misma ley natural que nos dicta lo que debemos hacer, u omitir. Por lo mismo se infiere legítimamente, que la conciencia propia obliga más fuertemente, que toda otra ley humana.


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LECCIONES DE MORAL CRISTIANA
Con licencia
1827

¿Cuál es la guía de la conciencia?
La ley de Dios
¿Cuál es la norma de la conciencia? 
La virtud
¿Es sospechoso el dictamen de la conciencia ?
No, cuando la conciencia es recta

LECCIÓN IV
Conciencia
  • P. ¿Qué es conciencia? R. El íntimo testimonio del alma que aprueba o desaprueba nuestros afectos, deseos, palabras y obras.
  • P. ¿Cuál es la guía de la conciencia? R. La ley de Dios.
  • P. ¿Cuál es la norma de la conciencia? R. La virtud.
  • P. ¿Es sospechoso el dictamen de la conciencia ? R. No, cuando la conciencia es recta, porque entonces no examina nuestra conducta a placer de las pasiones, sino comparandola con la ley.
  • P. ¿Cabe error en la conciencia? R. Si.
  • P. ¿De donde puede nacer el error de la conciencia? R. De ignorancia de la ley, de ceguedad de algún afecto desordenado, ó de equivocación inculpable...
  • P. ¿Cuándo hay culpa en el error de la conciencia? R. Cuando proviene de ignorancia de lo que debemos saber, ó del desenfreno de alguna pasión que debemos reprimir.
  • P. ¿De qué errores debemos preservar la conciencia? R. De los nocivos a la rectitud de nuestras acciones,
  • P. ¿Por qué? R. Porque de cualquiera de estos errores se sigue el quebrantamiento de la ley.
  • P.¿Contribuye la conciencia a la dignidad del hombre? R. Sí: porque le hace juez de la misma conducta suya que ha de ser residenciada por Dios.
  • P. ¿A qué obliga al hombre la dignidad á que le exalta este juicio? R. A imitar respeto de su conducta, la rectitud del juicio de Dios.
  • P. ¿Cómo imita la conciencia esta rectitud? R. 1. Dejándose guiar de la ley natural que no es contraria a la verdad, ni complicada, ni oscura, ni necesita de comentarios para ser entendida. 2. Armándose contra la ignorancia, y contra las pasiones que derraman tinieblas en el entendimiento, y debilitan los buenos afectos del corazón.
  • P. ¿Cuál es el engaño más temible de la conciencia ? R. El que nos presenta la mentira como verdad, y el vicio como virtud.
  • P. ¿Por qué? R. Porque tienen difícil cura los males que se cometen socolor del bien.
  • P. Son perniciosas a la sociedad esta clase de conciencias? R. Si porque de ellas han nacido ordinariamente las guerras del fanatismo que han trastornado y aun asolado reinos enteros.
  • P. ¿Cómo se precave este estrago? R. Promoviendo los padres de familia y los demás superiores la sólida y piadosa instrucción de sus hijos y súbditos.
  • P. ¿Por qué se cree segura la conciencia del malo? R. Porque cree que no se descubrirá su desorden.
  • P. ¿Cómo se cura este engaño? R. Creyendo que los más escondidos senos de la conciencia están patentes a los ojos del Supremo Juez, y lo han de estar á la faz del mundo en el último juicio.
  • P. ¿A quien habla con fruto la conciencia? R. Al que examina sus obras comparándolas con la ley, y desea proceder en todo con rectitud sin dar oídos á sus pasiones.
  • P. ¿Por qué? R. Porque este es juez imparcial de sí mismo, que se avergüenza y se arrepiente si alguna vez obra mal, y precave los estragos del remordimiento.





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DE LA SOSPECHA, DUDA U OPINIÓN SIN FUNDAMENTO

Antonio de San José (O.C.D.)
Compendio Moral Salmaticense
según la mente del Angélico Doctor

P. ¿La sospecha, duda, u opinión sin fundamento, de que el prójimo es malo, son pecado mortal? 
  • R. Que no serán culpa grave aun cuando carezcan de fundamento, si recaen sobre culpas, que aunque graves, se reputan por ordinarias; porque en ellas no se da asenso firme de la malicia del prójimo, como se da en el juicio temerario; y así es pequeña la injuria que se le hace. Pero si los pecados fueren gravísimos, será grave culpa sospechar de ellos sin suficiente fundamento; como lo sería sospechar de un sujeto virtuoso, o de un religioso que era hereje, o que tuvo incesto con su madre; porque sujetos como los dichos llevan más a mal las dudas o sospechas acerca de tales crímenes, que el que se juzgue ciertamente, son reos de otros graves. Es opinión común.

    No obstante lo dicho, si la sospecha temeraria naciese de odio, ira, envidia, u otro pravo afecto, sería culpa grave; porque entonces no nacía de error, o de humana fragilidad, sino de malevolencia, y de una maligna propensión a sentir mal del prójimo; y así peca gravemente contra caridad y justicia, el que sospecha mal del modo dicho. Lo mismo debe decirse por militar la misma razón de la duda, u opinión temeraria; pues en esta parte son iguales. 

P. ¿De qué manera se han de interpretar las dudas hacia la mejor parte? 

  • R. Que ninguno tiene obligación a interpretar las dudas acerca del prójimo, echándolas a la mejor parte, juzgando positivamente que es bueno, sino que basta en esto suspender el juicio. Pero en suposición que quiera juzgar positivamente, debe resolver las dudas según lo mejor. 

  • R. 2. Que cuando se trata de evitar el daño, pueden las dudas interpretarse según la peor parte; no juzgando o sospechando que sea así, sino suponiendo que puede ser; portándonos en lo exterior de tal manera, como si el otro fuese malo, aunque no se crea lo es. Por esta causa se cierran prudentemente las arcas y casas, y se guardan las cosas cerradas con llave. 

  • R. 3. Que en caso de dudar de la malicia del prójimo, debemos echar la duda a la mejor parte, si queremos juzgar positivamente, porque así lo pide la justicia, y derecho que tiene cada uno, a que nadie juzgue siniestramente de él sin suficiente fundamento. Y es mejor errar muchas veces juzgando bien de los malos, que engañarse raras, juzgando mal de un solo bueno, como enseña Santo Tomás 2. 2., q. 60, art. 4, ad 1.
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SU RECEPCIÓN EFECTIVA NO ES NECESARIA PARA LA SALVACIÓN

Antonio de San José (O.C.D.)
Compendio moral Salmaticense
De la Eucaristía
PUNTO IV

De la necesidad y obligación de recibir la sagrada Eucaristía.

P. ¿Es la Eucaristía necesaria para la salvación con necesidad de medio, ó con necesidad de precepto? 

R1. Su recepción efectiva no es necesaria para la salvación, como se ve en los párvulos que se salvan sin ella con solo cel Bautismo, como lo define el Tridentino, ses. 21. can. 4. 

R. 2. La Eucaristía in voto no formal y explícito, sino virtual é implícito, es necesaria con necesidad de medio para conseguir la salvacion. Este voto se incluye en la recepción del Bautismo, porque así él como todos los demás sacramentos se ordenan á la Eucaristía como á fin; y así lo mismo es querer recibir el Bautismo que tener propósito de recibir, á lo menos espiritualmente, la Eucaristía. Ni por esto se debe pensar que siendo los niños incapaces de este voto, no deba subsistir esta doctrina; porque quien en estos suple la intención para el Bautismo, también suple el voto dicho para la Eucaristía. 

R. 3. La Eucaristía es también necesaria con necesidad de precepto, así divino como eclesiástico. El divino consta del cap. 6. de S. Juan, donde se dice: Nisi manducaveritis carnem Fili hominis, et biberitis ejus sanguinem, non habebitis vitam in vobis; y el Eclesiástico consta del cap. Omnis utriusque sexus. De este precepto trataremos de propósito cuando hablemos de los de la Iglesia, y así ahora solo lo haremos del precepto divino.


Compendio moral Salmaticense

https://www.google.es/books/edition/Compendio_moral_Salmaticense_segun_la_mo/QXdckFDfGEQC?hl=es&gbpv=1

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