S.S. León XIII & S.S. Pío XI
ASS., 29, 637 y Echiridion Biblicum, n. 120 s.
A esclarecer este mismo punto, es a saber, la obligatoriedad de las decisiones de las Congregaciones Romanas, servirá también una Declaración del Santo Oficio del 2 de junio de 1927, relativa a un Decreto del mismo Santo Tribunal, de 13 de enero de 1897. Se refiere a la autenticidad del versículo 7 del cap. 5 de la primera Epístola de S. Juan, llamado Comma Iohanneum.-Texto: ASS 29 (1896/97) 637, y Enchiridion Biblicum, Roma, 1927, n. 120 s.
Propuesta la duda:
"Si puede negarse sin peligro, o por lo menos ponerse en duda, que sea auténtico el texto de S. Juan en su primera Epístola, cap. 5, versículo 7, que dice: "Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son una sola cosa?".
mandaron responder (el 13 de enero de 1897): Negativamente.
Declaración de la misma Suprema Sagrada Congregación, dada en privado desde el principio, muchas veces repetida después, y que ahora (1927) se hace pública con la autoridad de la misma Congregación: "Dióse este Decreto para cohibir la audacia de los doctores privados que se atribuyen el derecho de rechazar enteramente, o por lo menos de dudar en último resultado de la autencidad del Comma Ioanneum. Pero no trató de impedir en manera alguna que los escritores católicos investigaran la cuestión más profundamente y, pesados cuidadosamente los argumentos de una y otra parte con la moderación y templanza que la gravedad del caso requiere, se inclinaran a la sentencia contraria a la genuinidad, con tal que protestaran estar preparados a someterse al juicio de la Iglesia, a la cual dió Jesucristo el cargo no sólo de interpretar, sino de guardar fielmente las Sagradas Letras."
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"Quoniam tres sunt qui testimonium dant in coelo: Pater, Verbum et Spiritus sanctus, et hi tres unum sunt" (Porque tres son que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son una misma cosa (1 J. 5, 7).
Este "Comma Johanneum" tan discutido, lo suprimen como glosa Nácar-Colunga y Bover-Cantera; Mons. Straubinger lo pone entre paréntesis. Hecha tal supresión, traducen: "Porque tres son los que dan testimonio, el espíritu, el agua y la sangre; y los tres se reducen a uno solo".
La razón de esta supresión es que falta en todos o en casi todos los códices griegos y aún latinos. Aparece sólo en los códices latinos españoles o en los que vienen de ellos. Se estima una glosa del tiempo de Prisciliano (fines del siglo cuarto en el sur de España). Aún en los códices que traen el citado texto hay variantes.
Como puede verse en las Revistas Bíblicas, los exégetas están hoy de acuerdo que es glosa introducida en el texto. No lo llevan las ediciones más acreditadas del Nuevo Testamento como la de Merk, de Bover, de Nestle. Se encuentra en Hetzenauer que lo defendió en su tiempo.
Para la predicación sobre la Santísima Trinidad puede usarse muy bien el texto de San Mateo: "Euntes ergo docete omnes gentes, baptizantes eos in nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti" (Id, pues, e instruid a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. 28, 19). Este texto es ciertamente auténtico, se halla en todos los códices y es reconocido por todos los exégetas.
JOSÉ FUCHS, S.D.B.
(Instituto Teológico Villada, Córdoba)

