VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠

LA SEDE PETRINA HA CONSERVADO SIEMPRE LA TRADICIÓN, SOLO LOS HEREJES IMPUGNAN SU AUTORIDAD DIVINA


«En efecto, no es posible rebelarse contra ninguna verdad católica, sin rechazar juntamente la autoridad de la Romana Iglesia, en la cual se encuentra la sede del irreformable magisterio de la fe, FUNDADO POR EL REDENTOR DIVINO, y en la cual, por lo mismo, se ha CONSERVADO SIEMPRE LA TRADICIÓN que nace en los Apóstoles. De aquí es que los antiguos herejes y los protestantes modernos cuyas opiniones, por otra parte, están muy discordes, trabajen tan a una en impugnar la autoridad de la Sede Apostólica.» 

 

—SU SANTIDAD PÍO IX, Nostis et Nobiscum.

 

ANALICEMOS LAS SIGUIENTES CONJUNTURAS

 

PRIMERA: La secta conciliar del Vaticano II entiende que son naturales las variaciones, en parte o en el todo, de los puntos que constituyen el Magisterio irreformable de la Fe y a la Sagrada Tradición, dado que el contenido doctrinal del conciliábulo del Vaticano II (y su posterior desarrollo apostata hasta nuestros días) guarda una marcada contradicción y negación hacia el Magisterio irreformable de la Fe y la Sagrada Tradición, pasando a ser estos últimos reformables o mutables en razón de los tiempos, como si su vigencia dependa o se agotara a causa de la pravedad de los siglos. Por tanto, la Ramera Conciliar al no confesar la Fe de la Iglesia Católica, no es la Esposa de Cristo, que enseña a sus hijos a viva voz LA IRREFORMABILIDAD ABSOLUTA DEL MAGISTERIO DE LA FE.

 

SEGUNDA: El lefebvrismo, que tiene como bandera la guarda de la «tradición», por tanto del Magisterio irreformable de la Fe, asevera que la Romana Sede de Pedro conserva la Fe y la Tradición de manera discontinua, es decir, que hay periodos históricos donde la Santa Sede cesó en el cumplimiento de su primera y elementar tarea (la guarda íntegra de la Fe y la Tradición) dándole lugar a doctrinas extrañas, a actos de apostasía públicos, y hasta combatiendo abiertamente a los santos y a quienes si guardan la Tradición y la Fe. Se concluye palmariamente, que la secta de Lefebvre confiesa una doctrina negatoria de aquello que creyó siempre la Iglesia Católica: LA SEDE ROMANA HA CONSERVADO SIEMPRE LA TRADICÓN Y LA FE, ergo, la secta lefebvrista no es la Iglesia de Cristo, ni guarda íntegra la Fe y la Tradición.

 

TERCERA: El thucismo y sus múltiples variantes autocefálicas, argumentando que les es lícito impugnar la autoridad divina de la Romana Sede dado el carácter de los tiempos, caen en la falacia modernista de la adaptación, supresión y sometimiento de la Regla de la Fe a las circunstancias actuales. Por consiguiente, estás numerosas congregaciones sectarias de raigambre thucista expresan, de palabra y obra, que les está permitido y es una obligación en razón de los tiempos el impugnar la autoridad de la Romana Sede, con especial ahínco en aquello que les condena, tacha de intrusos y anula. Estas sectas guardan sin dudas un linaje espurio y sacrílego, pero NO el Magisterio irreformable de la Fe y la Sagrada Tradición, que enseña nítida y tajantemente que es típico de los herejes impugnar la autoridad de la Sede Apostólica, por ende, lejos están de ser la Iglesia Católica.

 

Contra las pretensiones de Babilonia la Grande y la secta lefebvrista, en favor de la vacante actual de la Sede Apostólica: https://www.facebook.com/share/p/1EBURtLjy1/

Exposición de la pravedad herética de los postulados thucistas, en favor de la Vacantis Apostolicæ Sedis: https://www.facebook.com/share/p/19KUeqyXUh/