En primer lugar, la misión de enseñanza de la Iglesia no se limita a los pronunciamientos infalibles del papa o de los concilios ecuménicos.
El mandato de Cristo de enseñar a todas las naciones no estaba limitado por ninguna salvedad. La Iglesia ha sido comisionada por Dios para enseñar con autoridad en materias de fe y moral. Se le ha prometido la guía del Espíritu Santo. En casos raros, la plenitud de esta guía se invoca en una definición solemne de un artículo de fe.
Pero el grueso de la enseñanza de la Iglesia se recibe a través de los canales normales de los pronunciamientos de los papas, los obispos y los teólogos.
En lo que respecta al papa, el tipo de enseñanza varía en solemnidad y urgencia. A veces, el papa instruye directa y formalmente. En algunos asuntos, se contenta con hablar a través de las Sagradas Congregaciones.
Una vez más, se pueden instar posiciones como una cuestión de prudencia, más que de fe.
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Una vez más, se pueden instar posiciones como una cuestión de prudencia, más que de fe.
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En consecuencia, una actitud "minimista" de aceptar solo los pronunciamientos infalibles es sencillamente no católica.
Catholic social principles; the social teaching of the Catholic Church applied to American economic life
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