«Soyez les bienvenues»
a las participantes en el congreso de la Federación Mundial de Mujeres Jóvenes Católicas, dado en el Salón de Bendiciones,
Bienvenida y Contexto
Bienvenidas seáis, amadas hijas de la Federación Mundial de las Juventudes Femeninas Católicas. Os saludamos con el mismo placer, con la misma alegría y con el mismo afecto con que hace cinco años os recibimos en Cas
L
Esto también nos lo prueba la Memoria impresa que, con motivo de preparar este Congreso, nos habéis hecho llegar: La foi des jeunes. Problème de notre temps. S
El Fenómeno de la Nueva Concepción Moral
De muchas de las cuestiones tocadas en ella, Nos mismo hemos tratarlo en nuestra alocución del 11 de septiembre de 1947, a la que asistíais vosotras, y en muchas otras alocuciones de antes y después.
Hoy querríamos aprovechar la oportunidad que nos ofrece esta reunión con vosotras para decir lo qu
Fenómeno este al que podríamos llamar una nueva concepción de la vida moral, pues se trata de una tendencia que
Nos hemos hablado ya de la nueva moral en nuestro
La «Moral de Situación»: Su Signo Distintivo
El signo distintivo de esta moral es que no se basa en manera alguna sobre las leyes morales universales, como —por ejemplo— los diez mandamientos, sino sobre las condiciones o circunstancias reales y concretas en las que ha de obrar y según las cuales la conciencia individual tiene que juzgar y elegir.
Tal estado de cosas es únic
L
Crítica a la Ética de Situación
Esto no es, de ningún modo, lo que afirma la ética de que Nos hablamos. Ella no niega, sin más, los conceptos y los principios morales generales (aunque a veces se acerque mucho a semejante negación), sino que los desplaza del centro
Puede suceder que la decisión de la conciencia muchas veces esté de acuerdo con ellos. Pero no son
En el centro se encuentra el bien, que es preciso cumplir o conservar en su valor real y concreto;
O también, en el campo de la moralidad, la donación de sí —corporal o espiritual— entre jóven
La conciencia abierta de hoy decidiría así, porque ella deduce de la jerarquía de los valores el principio de que los valores de la personalidad, por ser los más altos, podrían servirse de los valores inferiores del cuerpo y de
Los juicios de una conciencia de esta naturaleza, por muy contrarios que a primera vista parezcan a los prec
La «Moral Nueva» como Individualismo
La ética nueva (adaptada a las circunstancias), dicen sus autores, es eminentemente individual. En la determinación de la conciencia, cada hombre en particular se encuentra directamente con Dios y ante El se decide, sin intervención de ninguna ley, de ninguna autoridad
AQUÍ SÓLO EXISTE EL YO DEL HOMBRE Y EL YO DE DIOS PERSONAL; NO DEL DIOS DE LA LEY, DEL DIOS PADRE, CON QUIEN EL HOMBRE DEBE UNIRSE CON AMOR FILIAL. Vista así, la decisión de la conciencia es, por lo tanto, un riesgo personal, según el conocimiento y la valoración propios, con plena sinceridad ante Dios.
Estas dos cosas, la inte
Todo esto correspondería perfectamente a la condición de mayoría de edad del hombre y, en el orden cristiano, a la relación
Esta visión personal ahorra al hombre tener que medir en
Incompatibilidad con los Principios Católicos
Expuesta así la ética nueva, SE HALLA TAN FUERA DE LA LEY Y DE LOS PRINCIPIOS CATÓLICOS, QUE HASTA UN NIÑO QUE SEPA SU CATECISMO LO VERÁ Y SE DARÁ CUENTA Y LO PERCIBIRÁ.
Por lo tanto, no es difícil advertir cómo el nuevo sistema moral se deriva del existencialismo, que, o hace abstracción de Dios, o simplemente LO NIEGA, Y EN TODO CASO ABANDONA AL HOMBRE A SÍ MISMO. Tal vez sean las condiciones presentes las que hayan inducido a intentar el trasplantar esta moral nueva al terreno católico, para hacer más llevaderas a los fieles las dificultades de la vida cristiana.
De hecho, a mi
Las Obligaciones Fundamentales de la Ley Moral
Se preguntará de qué modo puede LA LEY MORAL, QUE ES UNIVERSAL, bastar e incluso ser obligatoria en un caso particular, el cual, en su situación concreta, es siempre único y de una vez.
ELLA LO PUEDE Y ELLA LO HACE, porque, precisamente DEBIDO A SU UNIVERSALIDAD, LA LEY MORAL COMPRENDE NECESARIA E INTENCIONALMENTE TODOS LOS CASOS PARTICULARES, EN LOS QUE SE VERIFICAN SUS CONCEPTOS. Y en estos casos, muy numerosos, ella lo HACE CON UNA LÓGICA TAN CONCLUYENTE, que aun la conciencia del simple fiel percibe inmediatamente y con plena certeza la decisión que se debe tornar.
Esto VALE ESPECIALMENTE PARA LAS OBLIGACIONES NEGATIVAS DE LA LEY MORAL, PARA LAS QUE EXIGEN UN NO HACER UN DEJAR
De las relaciones esenciales entre el hombre y Dios, entre hombre y hombre, entre los cónyuges, entre padres e hijos resultan prohibiciones graves: el odio a Dios, la blasfemia, la idolatría, la defección de la verdadera fe, el homicidio, el adulterio, el robo, la defraudación del salario justo y las injustas maniobras de especulación. TODO ELLO ESTÁ GRAVEMENTE PROHIBIDO POR EL LEGISLADOR DIVINO. No hay motivo para dudar. CUALQUIERA QUE SEA LA SITUACIÓN DEL INDIVIDUO, NO HAY MÁS REMEDIO QUE OBEDECER.
Tres Consideraciones contra la Ética de Situación
Por lo demás, A LA ÉTICA DE SITUACIÓN OPONEMOS NOS TRES CONSIDERACIONES O MÁXIMAS:
La primera: Concedemos que Dios quiere ante todo y siempre la intención recta; pero ÉSTA NO BASTA. Él quiere, además, LA OBRA BUENA.
La segunda: NO ESTÁ PERMITIDO HACER EL MAL PARA QUE RESULTE UN BIEN (cf. Rom 3,8). Pero esta ética obra según el principio de que «el bien santifica los medios».
La tercera: Puede haber situaciones en las cuales el hombre debe SACRIFICARLO TODO, AUN LA MISMA VIDA, POR SALVAR SU ALMA. Los mártires como María Goretti o la madre de los Macabeos son los testigos más elocuentes de la verdad contra la nueva moral.
El Problema de la Formación de las Conciencias
La moral católica ha tratado siempre y ampliamente este problema de la formación de la propia conciencia con el examen previo de las circunstancias del caso que se ha de resolver. Bastará citar la exposición de Santo Tomás sobre la virtud cardinal de la prudencia. Su tratado revela un sentido en la actividad personal que contiene todo cuanto hay de justo en la ética según la situación, pero evitando sus desviaciones.
La educación cristiana de la conciencia está muy lejos de despreciar la personalidad. TODA SANA EDUCACIÓN TIENDE A HACER AL EDUCADOR MÁS INNECESARIO POCO A POCO Y AL EDUCANDO MÁS INDEPENDIENTE DENTRO DE LOS JUSTOS LÍMITES. El objetivo es el hombre «mayor», que tiene también el valor de su responsabilidad.
Jesucristo permanece como Señor y Maestro POR MEDIO DE SU IGLESIA. El cristiano debe asumir el grave cometido de hacer valer en su vida la verdad y la ley de Cristo. ESTO ES LA MORAL CATÓLICA; Y ELLA DEJA UN VASTO CAMPO LIBRE A LA INICIATIVA Y A LA RESPONSABILIDAD PERSONAL DEL CRISTIANO.
Conclusiones Finales
Los peligros para la fe de nuestra juventud son hoy extraordinariamente numerosos. Sin embargo, pocos son tan graves como los que LA MORAL NUEVA HACE CORRER A LA FE. Los extravíos a que conducen terminarían, con el tiempo, por corromper aun la fuente misma. Así muere la fe.
De todo lo que hemos dicho vamos a sacar dos conclusiones:
Primera: LA FE DE LA JUVENTUD DEBE SER UNA FE ORANTE. La juventud DEBE APRENDER A ORAR. SIN LA ORACIÓN NO ES POSIBLE PERMANECER FIEL A LA FE.
Segunda: LA JUVENTUD DEBE ESTAR ORGULLOSA DE SU FE Y ACEPTAR QUE LE CUESTE ALGO. HA DE ACOSTUMBRARSE A HACER SACRIFICOS POR SU FE Y A CAMINAR DELANTE DE DIOS EN RECTITUD DE CONCIENCIA.
Que la caridad de Dios, la gracia de Jesucristo y la participación del Espíritu Santo estén con todos ustedes. Con el más paternal afecto, les impartimos la Bendición Apostólica.