VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠
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ES IMPOSIBLE QUE EL DIOS VERDADERO APRUEBE TODAS LAS SECTAS

"Non dubium est haeresis et schisma a diabolo, qui caput est malitiae, processisse; et ideo, quicquid ab haereticis geritur, eius instinctu fieri, qui eorum sensus mentes cogitationesque possedit, nulla dubitatio est."
Constantino el Grande

BerGOGlio
Vº Líder Supremo de la Ramera del Apocalipsis
DOCUMENTO SOBRE LA FRATERNIDAD HUMANA
Abu Dabi, 4 de febrero de 2019


La libertad es un derecho de toda persona: todos disfrutan de la libertad de credo, de pensamiento, de expresión y de acción. El pluralismo y la diversidad de religión, color, sexo, raza y lengua son expresión de una sabia voluntad divina, con la que Dios creó a los seres humanos. Esta Sabiduría Divina es la fuente de la que proviene el derecho a la libertad de credo y a la libertad de ser diferente. Por esto se condena el hecho de que se obligue a la gente a adherir a una religión o cultura determinada, como también de que se imponga un estilo de civilización que los demás no aceptan.


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S.S. León XII
Ubi primum
5 de mayo de 1824

Es imposible que el Dios verdadero, que es la Verdad misma, el mejor, el más sabio proveedor y el premiador de los buenos, apruebe todas las sectas que profesan enseñanzas falsas que a menudo son inconsistentes y contradictorias entre sí, y otorgue premios eternos a sus miembros […] porque por la fe divina confesamos un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. […] Por eso confesamos que no hay salvación fuera de la Iglesia. 


(León XII. Encíclica Ubi primum, n. 14, 5 de mayo de 1824)


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S.S. Pío IX
ENCÍCLICA DOGMÁTICA
 "QUANTA CURA" 


Y, contra la doctrina de la Sagrada Escritura, de la Iglesia y de los Santos Padres, estas personas no dudan en afirmar que ‘la mejor forma de gobierno es aquella en la que no se reconozca al poder civil la obligación de castigar, mediante determinadas penas, a los violadores de la religión católica, sino en cuanto la paz pública lo exija’.

Y con esta idea de la gobernación social, absolutamente falsa, no dudan en consagrar aquella opinión errónea, en extremo perniciosa a la Iglesia católica y a la salud de las almas, nuestro predecesor de feliz memoria, GREGORIO XVI, llamaba delirio*, a saber: "Que la libertad de conciencia y de cultos es un derecho libre de cada hombre, que debe ser proclamado y garantizado en toda sociedad bien constituida, y que los ciudadanos tengan libertad omnimoda de manifestar alta y públicamente sus opiniones, cualesquiera sean, de palabra, por escrito u de otro modo, sin que la autoridad eclesiástica o civil puedan limitar libertad tan funesta." 

Esta libertad es de perdición. Ahora bien: al sostener estas afirmaciones temerarias, no piensan, ni consideran, que proclaman la libertad de la perdición**; y que si se permite siempre la plena manifestación de las opiniones humanas, nunca faltarán hombres, que se atrevan a resistir a la verdad, y a poner su confianza en la verbosidad de la sabiduría humana; vanidad en extremo perjudicial, y que la fe y la sabiduría cristiana deben evitar cuidadosamente, con arreglo a la enseñanza de Nuestro Señor Jesucristo...

[...]En consecuencia, todas y cada una de las diversas opiniones y doctrinas, que van señaladas detalladamente en las presentes Letras, Nos las reprobamos por Nuestra autoridad apostólica, las proscribimos, las condenamos; y queremos y mandamos, que todos los hijos de la Iglesia Católica las tengan por reprobadas, proscritas y condenadas... 


*Gregorio XVI Encicl. Mirari vos, 15-VIII1832. en esta Colecc.: Encicl. 3, pág. 37-44. 
**S. Aquustin, Epist. 105 (alias 166) (Migne PL. 33 (Epist. 105 n. 9) col. 399).

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Mons. François Louis Michel Maupied
Prelado de la Casa de Su Santidad Pío IX .Teólogo en el Concilio del Vaticano .Canónigo de Reims, de Quimper y de S. Brieuc. Doctor en Teología y en Derecho Canónico de la Universidad Romana.Doctor en Ciencias de la Academia de París. Antiguo Profesor de la Facultad de Teología de la Sorbona. Rector de Saint-Martin de Lamballe (Côtes-du-Nord).


PROPOSICIÓN XV. — «Todo hombre es libre de abrazar y de profesar la religión que juzgue verdadera, guiado por la luz de la razón.»
Alocución Multíplices ínter 10 de junio 1851. — Aloc. Máxima quidem, 9 de junio 1862.

PROPOSICIÓN XVI. — «Los hombres pueden encontrar el camino de la salvación eterna y obtener la salvación eterna en el culto de cualquier religión.»
Encícl. Qui pluribus, 9 de nov. 1846. — Aloc. Ubi primum, 17 de diciembre 1847; encícl. Singulari quidem, 17 de marzo 1856.

PROPOSICIÓN XVII. — «Al menos se debe tener una buena esperanza de la salvación eterna de todos aquellos que no viven en absoluto dentro de la verdadera Iglesia de Cristo.»
Aloc. Singulari quadam, 9 de diciembre 1854. — Encícl. Quanto conficiamur, 17 de agosto 1863.

PROPOSICIÓN XVIII. — «El protestantismo no es otra cosa que una forma diversa de la misma verdadera religión cristiana, y en él se puede agradar a Dios tan bien como en la Iglesia católica.»


Estas cuatro proposiciones son heréticas.

He aquí el gran medio de seducción que emplea la francmasonería. Es la doctrina que Cromwell comenzó a poner por obra, cuando quiso constituir sobre una nueva base la secta anticristiana para llegar a la dominación universal. Esta misma doctrina fue el arma infernal de Voltaire y de J. J. Rousseau, estos dos corifeos de la masonería. Es ella la que más ha contribuido a formar el mundo moderno, en el cual Jesucristo ya no tiene ningún lugar, no es conocido. Es el triunfo de Satán.