VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠

NUESTRA SEÑORA DEL PILAR

Patrona de la Hispanidad
(12 de octubre)

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S.S.Calixto III
BULA ETSI PROPHETA DOCENTE 
1456

Calixto, obispo, siervo de los siervos de Dios, a todos los fieles de Cristo que la presente carta leyeren, nuestro saludo y bendición apostólica. 

 « Aunque, según enseña el profeta, conviene alabar al Señor entre sus santos, sin embargo, en el caso de la gloriosa y bienaventurada María, siempre virgen, portadora de Cristo, gracias a la cual el género humano obtuvo la salvación eterna, conviene que Dios sea alabado y bendecido con mayor frecuencia y que las basílicas fundadas en honor de ella sean veneradas con mayor devoción por los fieles de Cristo por esta razón, porque la Virgen, convertida en la madre sacratísima de nuestro redentor, mereció ser venerada de un modo especialmente señalado en los cielos por delante del resto de los santos y además ser exaltada por encima de los coros de los ángeles. 

 « Así pues, dado que se sabe, según cuenta la tradición, que la iglesia del monasterio de la orden de San Agustín, que suele estar gobernado por un prior, denominada de la Santa María del Pilar de la ciudad de Zaragoza, fue, entre todas las restantes iglesias consagradas bajo la advocación de la mencionada bienaventurada María, la primera en ser fundada, en donde la mencionada bienaventurada María, antes de ser ascendida hasta los cielos en compañía de Jesucristo, su hijo y Señor nuestro, se apareció a Santiago el Mayor sobre una columna de mármol, y dado que, por esta razón, dicha iglesia tomó el nombre de Santa María del Pilar y allí mismo tienen lugar innumerables e infinitos milagros cada día gracias al permiso divino, y dado que, además, los fieles de Cristo honran y veneran con gran devoción y veneración la imagen de esta misma bienaventurada María y de su hijo en una casilla de esta misma iglesia, casilla que por mandato de la citada bienaventurada María fue fabricada por el bienaventurado Santiago, ya mencionado, y fue denominada y llamada Cámara Angélica de la Madre de Dios del Pilar, y con gran devoción no cesan de visitarla, y dado que muestran un afecto especial por esta Capilla nuestros dilectos hijos, el prior y la comunidad del mencionado monasterio, así como el señor Jimeno de Urrea, noble varón, y nuestra querida hija en Cristo, Beatriz de Bolea, por otro nombre de Urrea, noble mujer y esposa de dicho señor; 

Nos, en el deseo de que esta Capilla sea visitada con los pertinentes honores y que en sus estructuras y en el resto de la edificación se mantenga debidamente, se restaure y se conserve, y de que además los fieles acudan con mayor agrado a esta Capilla, movidos por la devoción hacia ella y con una disposición aún mejor ofrezcan su más estrecha colaboración para su manutención, reparación y conservación, a fin de que reconozcan que se han visto confortados allí mismo por el regalo de la gracia celestial; y con la confianza en la misericordia de Dios todopoderoso y en la autoridad de sus apóstoles, los bienaventurados Pedro y Pablo, a todos los auténticos penitentes y confesados de ambos sexos que visiten cada año devotamente la mencionada Capilla, desde las primeras vísperas hasta las segundas vísperas inclusive, en las festividades de la Anunciación, la Asunción, la Natividad, la Purificación, la Concepción, la Expectación, y la Visitación a Santa Isabel, y también de Santa María de las Nieves y de Santa Ana, y del mencionado Santiago el mayor y de San Braulio, cuyo cuerpo descansa en la citada iglesia, y presten su colaboración, según se indica, es decir, en cada una de estas siete festividades y además en cada uno de los días de las octavas de estas mismas festividades, les concedemos misericordiosamente en el Señor dos años y otras tantas cuarentenas de indulgencia en las penitencias que les hubieran impuesto, mientras que a los que acudan cada uno de los sábados, cuando se canta 'Salve Regina', les concedemos cien días de indulgencias, con validez para el presente y duraderas para tiempos futuros. 

 Dada en Roma, en Santa María la Mayor, en el año de la Encarnación del Señor de mil cuatrocientos cincuenta y seis, el noveno día antes de las calendas de octubre, segundo año de nuestro pontificado.

*(Traducción de María Narbona Cárceles y Ana Isabel Magallón García, Universidad de Zaragoza  https://papiro.unizar.es/ojs/index.php/aem/article/view/11839)

Calistus episcopus, seruus seruorum Dei, uniuersis Christi fidelibus presentes litteras inspecturis, salutem et apostolicam benedictionem.

Etsi, propheta docente, Dominum in sanctis suis deceat collaudare, in illa tamen per quam humano generi salus eterna apparuit gloriosa Beata Maria semper Virgine christifera eo celebrius Deum laudari et benedici fundatasque in ipsius honore basilicas a christifidelibus deuotius uenerari conuenit, quo ipsa Virgo, sacratissima redemptoris nostri mater effecta, meruit in celis pre ceteris sanctis sublimius uenerari et super choros angelorum etiam exaltari.

Cum itaque, sicut accepimus, ecclesia monasterii per priorem soliti gubernari eiusdem Beate Marie de Pilari nuncupata ciuitatis Cesaraugustane ordinis sancti Augustini, inter ceteras sub uocabulo dicte Beate Marie ecclesias prima, Beate Marie de Pilari nuncupata, fundata fore noscatur, in qua dicta Beata Maria, antequam ad celos assumeretur cum Yhesuchristo filio suo et Domino nostro, beato Iacobo maiori in columpna marmorea apparuit, et ob hoc ipsa ecclesia nomen Beate Marie de Pilari assumpsit, ac inibi quamplurima et infinita miracula diuina permissione dietim fiunt, necnon christifideles cum magna deuotione et ueneratione ymaginem eiusdem Beate Marie et eius filii in quadam Capella ipsius ecclesie, que de mandato dicte Beate Marie per dictum beatum Iacobum fabricata et Camera Angelica Dei genitricis de Pilari nuncupata et appellata extitit, colunt et uenerantur. Ac cum magna deuotione uisitare non cessant et ad quam Capellam dilecti filii prior et conuentus dicti monasterii, necnon nobilis vir Ximinus d’Urrea baro ac dilecta in Christo filia nobilis mulier Beatrix de Bolea alias d’Urrea, ipsius baronis conthoralis, singularem gerunt affectum; nos, cupientes ut dicta Capella congruis honoribus frequentetur ac in suis structuris et edificiis debite manuteneatur, reparetur et conseruetur, necnon ipsi fideles eo libentius ad ipsam Capellam causa deuotionis ad ipsam confluant et ad manutentionem, reparationem et conservationem illius manus promptius porrigant adiutrices quo ex hoc ibidem dono celestis gratie uberius conspexerint se refectos, de omnipotentis Dei misericordia ac beatorum Petri et Pauli apostolorum eius auctoritate confisi, omnibus uere penitentibus et confessis utriusque sexus qui Annuntiationis, Assumptionis, Natiuitatis, Purificationis, Conceptionis, Expectationis, Visitationis ad beatam Elisabeth ac etiam in eiusdem beate Marie de Niue necnon sancte Anne et dicti beati Iacobi maioris ac sancti Brauli, cuius corpus in dicta ecclesia requiescit, festiuitatibus a primis uesperis usque ad secundas uesperas inclusiue dictam Capellam deuote uisitauerint annuatim ac manus porrexerint, ut prefertur, singulis uidelicet festiuitatum septem, necnon singulis diebus octauarum festiuitatum earundem, duos annos et totidem quadragenas, qui uero singulis diebus sabbatinis cum cantatur Salve Regina interfuerint, centum dies de iniunctis eis penitentiis in Domino misericorditer relaxamus, presentibus perpetuis futuris temporibus duraturis.

Data Rome apud Sanctam Mariam Maiorem, anno Incarnationis Dominice, millesimo quadringentesimo quinquagesimo sexto, nono kalendas octobris, pontificatus nostri anno secundo.


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