
16 de octubre del Año del Señor
SAN GALO,
Abad
El principal predicador era Galo, que conocía a maravilla la lengua de aquella tierra. Era también el más violento cuando se trataba de vaciar las calderas de cerveza con que habían de hacerse las libaciones, de quemar los templos paganos y de hacer añicos los dioses del Walhalla.
Naturalmente, los paganos tomaron la resolución de matar al terrible iconoclasta, y, para evitarlo, Columbano, después de invocar la cólera de Dios sobre aquellos pueblos, se retiró, llegando con el grupo de sus compañeros hasta Arbon, en un extremo del lago de Constanza.
Había allí un templo pagano, y en él tres estatuas de cobre y de oro muy veneradas por las gentes de la región. Siguiendo aquel sistema que poco antes le había puesto cerca del martirio, Galo penetró en el templo, "anunció al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo" delante de una gran multitud que en él estaba congregada, y cogiendo después los tres ídolos, arrojólos contra una roca y, hechos pedazos, los sumergió en el lago.
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Ahora se trataba únicamente de destruir ídolos, echar por tierra árboles sagrados, aniquilar el imperio de Wodan y enseñar el catecismo; y estas fueron las tareas del misionero irlandés hasta su muerte.

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Fr. Francisco Pérez de Urbel OSB
Año Cristiano