«Ahora, siguiendo el ejemplo de Nuestros Predecesores, hemos resuelto apuntar directamente a la sociedad Masónica misma en el complejo de sus doctrinas, sus designios, sus tendencias, sus obras, para que, una vez comprendida mejor su naturaleza maligna, se pueda evitar con mayor cautela su contagio…
Coinciden esencialmente con la secta de los masones, una especie de núcleo común del que todos se originan y al que todos regresan…
Así, con falsas promesas y el arte de la simulación constante, los masones se esfuerzan por permanecer ocultos y no tener más testigos que los suyos.»
—SU SANTIDAD LEÓN XIII, Humanum Genus, condena del relativismo filosófico y moral de la masonería.
La disciplina lingüística de la etimología marca como origen del término simular a la voz latina simulare, que significa representar algo imitando lo que no es. En su significado más objetivo y ordinario, la palabra simular expresa el acto de fingir -representar algo haciendo que parezca real lo que es imaginado o irreal- así como el acto de imitar -representar algo imitando su apariencia o comportamiento-. Social y axiológicamente posee una carga negativa relacionada con la falta de honestidad o el engaño, aludiendo a que se oculta lo que es verdadero. Por otro lado, la palabra arte (también de raigambre latina) es proveniente ars (genitivo artis), que significa habilidad, destreza, oficio o maestría. Por tanto, la masonería y sociedades similares o con idéntico objeto, se caracterizan por su habilidad, destreza, oficio o maestría en representar algo (imitando o fingiendo lo que no es) con el fin de infundir en la sociedad y en el ser humano el amor a sí mismo hasta el desprecio de Dios Uno y Trino –desprecio directo, o el más común, el indirecto-.
La Encíclica leonina Humanum Genus identifica a la masonería como el brazo activo de lucifer, que busca derrocar el imperio del orden católico o el Reino de Cristo, para implantar en su lugar el reino de satanás con eje exclusivo en el hombre por medio de una demoníaca simulación que se asemeja al sistema biológico de desplazamiento de aquel animal con que el libro del Génesis identifica al maligno, la serpiente.
El movimiento serpentino u ondulación lateral es la forma más común y eficiente de deslizamiento en las serpientes, que se distingue por un movimiento sinusoidal en forma de «S» que permite al animal avanzar hacia su objetivo, aprovechando las irregularidades del terreno (piedras, ramas o grietas), lo que genera una fuerza de reacción que la impulsa hacia adelante, mientras que las escamas del vientre actúan a modo de engranajes unidireccionales que evitan que el cuerpo patine. En palabras más simples, la serpiente se mueve de un lado a otro, sin resbalar por su estructura escamosa, tomando fuerza de todo tipo de puntos de apoyos. La masonería replica esta operación y la lleva a los más diversos planos, desde los más terrenos hasta los más elevados, controlando todos los espectros del campo político –o los más relevantes- optando por direccionarse de izquierda a derecha pasando por el centro conforme la sociedad se incline al momento, mientras disuelve y vuelve a coagular lo ya disuelto, cumpliendo sus intereses con una determinada tendencia de su movimiento y cumplimento otro tipo de intereses con la tendencia contraria, sin dejar de avanzar nunca, dado que prácticamente todos los puntos del cuerpo de la serpiente siguen la misma trayectoria que su cabeza.
Veo necesario dedicar las líneas del presente párrafo para el tratamiento de los motivos que hacen a la suma efectividad de la seducción satánica, que hacen al otro brazo fuerte del padre de la mentira causado por la frialdad y negligencia del hombre: la ignorancia en materia Fe Católica y la humana tendencia hacia el vicio, ambas heredadas del pecado original. Son estos factores de los que se beneficia la serpiente, que, aprovechando las irregularidades de la existencia terrenal, que en este caso análogo serían el desconocimiento, duda o rechazo de las verdades de la Fe Católica que profundiza la herida naturaleza humana en su inclinación hacia lo mundano (la búsqueda de placeres, honores y riquezas) que suplantan en términos espirituales en esta analogía a las piedras, ramas o grietas que benefician la tracción de la serpiente animal. Así, la ignorancia en materia de Fe y la inclinación mundano/carnal, se constituyen en firmes puntos de apoyo de los toma fuerza y se impulsa el avance del maligno en nuestras almas. Pese a que a lo largo de la historia humana estos impedimentos estuvieron y estarán presentes, la influencia de la masonería facilita el suministro masivo de una vasta pluralidad de medios que alimentan al vano aparato mundano de permanente seducción; medios que solo desvían la atención de las personas a los efectos de distraerlas de lo único que es necesario en este breve paso terrenal, como si no hubiéramos un día de dar cuentas de cada instante vivido frente a la Divina Majestad. Un análisis simple de estos medios, revela la existencia de numerosas especies dentro del género de las múltiples vías de distracción mundana -para llevar al hombre por la vía ancha, cómoda y espaciosa de la condenación eterna- impidiendo la propagación de las verdades católicas que, mediante su conocimiento y práctica, se combate y corrige la pecaminosa tendencia e ignorancia recibidas del pecado original. Entonces, se deduce tranquilamente el nivel peligrosísimo del trágico escenario actual compuesto por la facilitación en masa de múltiples vías de entretenimiento (en particular las vías de índole comunicacional) y otras tantas herramientas modernas, mientras no se disuade de su administración inadecuada con católica instrucción en un contexto de apostasía generalizada. Son estas vías las que influencian todo el ejido del comportamiento humano, pisando los preceptos de Cristo.
Párrafo aparte, estos infernales puntos de apoyo se ven fortalecidos por la altísima polarización política, socio-económica y la relativización de los valores eternos de la verdad y la moral católica, común en todo el orbe. Para hacer honor a la brevedad y al título que encabeza este trabajo, solo he de tratar en pocas líneas, como la constante simulación maquinada por luzbel y sus agentes, se hace presente en dos campos estratégicos: el religioso y el político. Mientras la Ramera Conciliar del Vaticano II usurpadora de templos y la anomia cismático/herética del thucismo y el lefebvrismo simulan ser la Esposa, la mayor parte del orbe a está al pendiente del fingido fenómeno político, entretanto que en el plano internacional la geopolítica ha tomado caminos en este último lustro marcan una diferencia en su desarrollo respecto del contexto pre-pandémico del 2020, consolidándose una aparente tripolaridad; mientras que, en los planos locales o nacionales, la seguidilla entre izquierdas, centros y derechas con sus diversos matices, profundizan cada más una grieta social que tomó desde hace un tiempo un carácter estructural, donde al lobo de la política solo le cambia el tipo de correa. Esto resulta en que la célula básica y sagrada de la Familia se divida y/o permanezca obnubilada por el pestífero y reconfortante aire del mundo, mientras los medios de comunicación trazan una agenda programada y desleal (para entretener, someter y dividir) concurrentemente con la cada vez más estúpida propaganda del entretenimiento mundano, tan amplia como la actividad humana, aniquilando el santo interés por la adquisición del católico criterio que permite mover la voluntad exclusivamente hacia el Agrado Divino y la salvación de los demás, que repercuten en la propia salud del alma.
El mencionado católico criterio se consigue con una sólida formación doctrinal de la Religión Divina, mediante la cual se obtiene una palmaria claridad de los deberes que el hombre debe cumplir para con Dios y el como un alma cristiana debe sujetar su voluntad y comportarse. Justamente por esto, la masonería odia y teme la propagación de la Augusta Fe Católica, que, en conjunto con las gracias celestes, hacen colapsar el imperio de los desórdenes de las pasiones y sus impulsos; enfervorece hasta los corazones más fríos a tal punto de hacernos sufrir, abstenernos y emprender lo que Dios impone con dulce y suavísimo yugo; que logra en el alma un elevado grado de amor hacia Dios que llega hasta el desprecio de uno mismo. Es lógico que el maligno y sus agentes combatan la Fe Católica desfigurándola con elementos vacíos, pluralistas, abstractos y humanistas, persuadiendo los ánimos a la rebeldía contra lo atado divinamente, a vivir según la voluntad propia, desconociendo que a Dios se le sirve en las condiciones que Él impone y no en las que uno estima, para despojarnos de los inconmensurables beneficios de Cristo Señor Nuestro. Para este fin, el naturalismo y el relativismo doctrinal propagado por la masonería es el arma indicada por su cabeza, resumida en los siguientes ejes:
La naturaleza y la razón humana son las únicas guías, negando cualquier revelación divina formalmente expuesta, en pos de la soberanía absoluta de la razón humana, resultando en una subversión universal contra el Derecho Divino de mando y el gobierno providencial de Dios, de la que no escapan las sectas auto-cefálicas de la anomia thucista y lefebvrista, unidas en el non-serviam de su padre;
La no existencia o falsedad de los dogmas -verdades divinas objetivas con un único sentido perpetuo-; de cuya nefasta premisa se sigue la falsedad de la Fe Católica, el abajamiento de la misma y su igualdad con las demás religiones o «filosofías», que es ni más ni menos, la doctrina luciferina del conciliábulo del Vaticano II y de su secta remeril a la cual dio a luz con su promulgación;
La Iglesia Católica no debe tener autoridad ni influencia en las leyes o en la vida pública. Esta luciferina separación entre Iglesia-Estado y la deformación de las Verdades de la Fe tienen como consecuencia empujar a la degradación más despreciable y denigrante del género humano, degradación que día a día se intensifica más y más.
Ataque directo a la Ley Eterna y su orden natural, afectando mortalmente todos los órdenes, desde el de la persona individual (distorsionando la naturaleza, derechos y deberes de la mujer y el varón), el matrimonial/familiar, los diversos campos sociales, el estatal y el supra estatal.
Pese a que el golpe más significativo se haya desarrollado con la usurpación de la Sede Apostólica con la asunción nula y sin efecto de Roncalli que devino en la promulgación del conciliábulo de apostasía en 1965 a manos de su funestísimo sucesor, la secta de los masones continua con sus maquinaciones en este orden presentando una seductiva oferta al reducido número de almas, que con acertado criterio inicial, lograron detectar el carácter apostata de la Ramera Conciliar del Vaticano II, optaron, ya sea, por formar partes de las filas del pseudo-tradicionalismo o «conservadurismo» rameril «resistiendo» en templos en comunión total o parcial con las falsas autoridades apóstatas o, eligiendo a facciones anómicas que hacen del negro sacrilegio del cisma un comportamiento estructural, donde el auto-cefalismo, los quiméricos postulados similares a los de los conciliares, los escándalos y sus múltiples diferencias son moneda común. Aquí también la serpiente se ondula de un extremo a otro, generando el conflicto y suministrando su aparente «solución» que no es más que organizar el mysterium iniquitatis.
¡Ánimo! Las puertas del infierno no prevalecieron sobre la Esposa de Cristo.
«Y aquí, depositando Nuestra mayor confianza en la buena voluntad de los fieles, oramos e imploramos a cada uno de ellos según las prescripciones de la Sede Apostólica al respecto. Les rogamos y les suplicamos, Venerables Hermanos, que cooperen con Nosotros para erradicar este veneno maligno, que se extiende ampliamente por todos los Estados. De ti depende defender la gloria de Dios y la salvación de las almas; teniendo presentes estos dos objetivos en la batalla, no te faltará coraje ni fortaleza. Depende de tu prudencia determinar los medios más eficaces para superar estos obstáculos…
El resultado de esto [la oportuna formación e ilustración católicas] será que las mentes de los hombres se sanarán mediante la instrucción y estarán protegidas contra muchas formas de error e incitaciones a la maldad, especialmente en la actual libertad ilimitada de escritura y el insaciable afán de aprender...
Sabemos bien, sin embargo, que nuestros esfuerzos conjuntos no serán suficientes para arrancar estas semillas perniciosas del campo del Señor, a menos que el Maestro Celestial de la viña nos ayude misericordiosamente en nuestros esfuerzos. Por lo tanto, debemos implorarle con gran fervor la ayuda que la magnitud del peligro y la necesidad requieren.
Un ataque tan vehemente exige una defensa igualitaria: que todos los hombres de bien formen la más amplia asociación posible de acción y oración. Les suplicamos, por tanto, con corazones unidos, que se mantengan unidos e impasibles ante el avance de las sectas. Y en luto y súplica, extiendan sus manos a Dios, orando para que el nombre cristiano florezca y prospere, para que la Iglesia disfrute de la libertad que necesita, para que quienes se han extraviado recuperen la rectitud mental, para que el error dé paso a la verdad y el vicio a la virtud. Tomemos como ayudadora e intercesora a la Virgen María, Madre de Dios, para que ella, quien desde su concepción venció a Satanás, muestre su poder sobre estas sectas malignas, en las que se reaviva el espíritu contumaz del demonio, junto con su perfidia y engaño indomables. Roguemos a Miguel, príncipe de los ángeles celestiales, que expulsó al enemigo infernal; y a José, esposo de la Santísima Virgen y patrono celestial de la Iglesia Católica; y a los grandes apóstoles Pedro y Pablo, padres y campeones victoriosos de la fe cristiana. Por su patrocinio y por la perseverancia en la oración unánime, esperamos que Dios socorra misericordiosa y oportunamente al género humano, que está rodeado de tantos peligros.
Como prenda de los dones celestiales y de Nuestra benevolencia, os concedemos amorosamente en el Señor, a vosotros, venerables hermanos, y al clero y a todo el pueblo encomendado a vuestro atento cuidado, Nuestra bendición apostólica.
Dado en Roma, junto a San Pedro, el día veinte del mes de abril de 1884, año sexto de nuestro pontificado.
León XIII» Humanum Genus.
«Venerables Hermanos, preferimos coincidir con quienes atribuyen la raíz principal de la actual laxitud y casi insensibilidad mental, y de los gravísimos males que de ella se derivan, a la ignorancia de las cosas divinas…
Por eso, con razón escribió Nuestro Predecesor Benedicto XIV: “Afirmamos esto: que la mayor parte de los condenados a los tormentos eternos encuentran esa perpetua desgracia por ignorancia de los misterios de la fe, que necesariamente deben ser conocidos y creídos para ser contados entre los elegidos» (Instituto XXVI, 18).”»
Afirmaciones de una satanista respecto de las premisas bases de su secta luciferina:
«Básicamente, el satanismo es el auto empoderamiento.» Minuto 01:20
«También fomentamos el humanismo, tenemos empatía.» Minuto 01:35
https://www.youtube.com/watch?v=IKHL3Fy-EmI
✠«Por esta razón, de hecho, intentaron evadir la autoridad y el peso de las Constituciones Apostólicas de Clemente XII, Benedicto XIV, Pío VII y Pío IX. Pero en esa misma sociedad no faltaron quienes, incluso a regañadientes, admitieron que lo hecho por los Romanos Pontífices era correcto, considerando la doctrina y la disciplina católicas…
Ahora bien, la principal característica de los naturalistas reside en que, con su propio nombre, declaran con suficiente claridad que la naturaleza y la razón humanas son la maestra y deben regir todas las cosas.»
HUMANUM GENUS, S.S. LEÓN XIII.
✠«Se deduce que LOS OBISPOS NO NOMBRADOS O CONFIRMADOS POR LA SANTA SEDE, y de hecho elegidos y consagrados contra sus disposiciones explícitas, NO PUEDEN DISFRUTAR DE NINGÚN PODER NI DE MAGISTERIO NI DE JURISDICCIÓN; PORQUE LA JURISDICCIÓN LLEGA A LOS OBISPOS SÓLO A TRAVÉS DEL ROMANO PONTÍFICE, como ya tuvimos ocasión de recordar en la carta encíclica Mystici Corporis. DOCTRINA que tuvimos ocasión de recordar nuevamente en la carta Ad Sinarum Gentem.»
Ad Apostolorum Principis, S.S. PÍO XII.
✠«Proclamamos y declaramos, pues, que la Iglesia Romana, por disposición del Señor, tiene el primado de la potestad ordinaria sobre todas las demás, y que esta potestad de jurisdicción del Romano Pontífice, verdadera potestad episcopal, es inmediata: TODOS, PASTORES Y FIELES, de cualquier rito y dignidad, están obligados, hacia él, POR EL DEBER DE SUBORDINACIÓN JERÁRQUICA Y VERDADERA OBEDIENCIA, no sólo en lo relativo a la fe y las costumbres, sino también en lo relativo a la DISCIPLINA Y GOBIERNO DE LA IGLESIA, EN TODO EL MUNDO. De esta manera, habiendo salvaguardado la unidad de comunión y profesión de la misma fe con el Romano Pontífice, la Iglesia de Cristo será un solo rebaño bajo UN SOLO PASTOR SUPREMO. Esta es la doctrina de la verdad católica.»
PASTOR ÆTERNUS, S.S. PÍO IX.
✠«Decidimos dejar SIN EFECTO cualquier POTESTAD O JURISDICCIÓN que corresponda al Romano Pontífice.
Las leyes aprobadas por los Romanos Pontífices, a través del grupo de Cardenales de la Iglesia Romana, NO PUEDEN SER ANULADAS, CORREGIDAS O CAMBIADAS DE NINGUNA MANERA, NI SE LES PUEDE QUITAR O AGREGAR NADA, O DISPENSAR DE CUALQUIER MANERA SOBRE ELLOS O CUALQUIER PARTE DE ELLOS. Si se hace o se intenta algo contrario a esta disposición, por NUESTRA SUPREMA AUTORIDAD lo declaramos NULO Y SIN NINGÚN EFECTO…
A NINGÚN HOMBRE, por lo tanto, SE LE PERMITIRÁ ROMPER esta página de Nuestra constitución, reglamento, abrogación, mandato, mandato, amonestación, inhibición, precepto, voluntad, o CONTRAVENIRLA CON UNA AVENTURA TEMERARIA. Pero si alguno se atreve a intentar esto, sepa que INCURRE EN LA INDIGNACIÓN DE DIOS TODOPODEROSO, Y DE SUS BIENAVENTURADOS APÓSTOLES PEDRO Y PABLO.»
VACANTIS APOSTOLICÆ SEDIS, S.S. PÍO XII.
✠«Esta potestad, aunque se ha dado a un hombre y se ejerce por un hombre, no es humana, sino antes bien divina, por BOCA DIVINA DADA A PEDRO, y a él y a sus sucesores confirmada en Aquel mismo a quien confesó, y por ello fue piedra, cuando dijo el Señor al mismo Pedro: Cuanto ligares etc. [Mt. 16,19]. Quienquiera, pues, resista a este poder así ordenado por Dios, A LA ORDENACIÓN DE DIOS RESISTE [Rom. 13,2]…
Ahora bien, declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que SOMETERSE AL ROMANO PONTÍFICE ES DE TODA NECESIDAD PARA LA SALVACIÓN DE TODA HUMANA CRIATURA.»
UNAM SANCTAM, S.S. BONIFACIO VIII.
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https://pioxiivacantisapostolicaesedis.blogspot.com/2025/11/las-puertas-del-infierno-hubieran.html