VIº JEFE SUPREMO DE LA RAMERA CONCILIAR DEL VATICANO II
Plaza de Cibeles” (Madrid) Domingo, 7 de junio de 2026, Corpus Christi.
"No se trata de una manifestación exterior, de una supervivencia folclórica o de un simple adorno estético: aquí se trata de la fe en la presencia del Señor Resucitado, que está vivo y sigue pasando en medio de nosotros, QUE SE HACE PAN para nuestra hambre de vida y visita los rincones de nuestro corazón y de nuestra historia, también los más oscuros."
Bergoglio
Vº JEFE SUPREMO DE LA RAMERA CONCILIAR DEL VATICANO II
Lunes, 24 de diciembre de 2018
Lunes, 24 de diciembre de 2018
"El Señor sabe que necesitamos alimentarnos todos los días. Por eso se ha ofrecido a nosotros todos los días de su vida, desde el pesebre de Belén al cenáculo de Jerusalén. Y todavía hoy, EN EL ALTAR, SE HACE PAN PARTIDO PARA NOSOTROS: llama a nuestra puerta para entrar y cenar con nosotros..."
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Bergoglio
Vº JEFE SUPREMO DE LA RAMERA CONCILIAR DEL VATICANO II
Domingo, 23 de junio de 2019, Corpus Christi.
Domingo, 23 de junio de 2019, Corpus Christi.
EN LA PRESENCIA DE LA EUCARISTÍA, JESÚS QUE SE CONVIERTE EN PAN, este simple pan que contiene toda la realidad de la Iglesia, aprendamos a bendecir todo lo que tenemos, a alabar a Dios, a bendecir y no maldecir todo lo que nos ha llegado hasta este momento, y decir palabras de aliento a otros.
…El Señor hace cosas grandes con nuestra pequeñez, como hizo con los cinco panes. No realiza milagros con acciones espectaculares, sino con gestos humildes, partiendo con sus manos, dando, repartiendo, compartiendo. La omnipotencia de Dios es humilde, hecha solo de amor. Y el amor hace obras grandes con lo pequeño. LA EUCARISTÍA NOS LOS ENSEÑA: ALLÍ ESTÁ DIOS ENCERRADO EN UN PEDACITO DE PAN. Sencillo y esencial, Pan partido y compartido, la Eucaristía que recibimos nos transmite la mentalidad de Dios.
La Enciclopedia Católica
VOLUMEN VII
1907
IMPANACIÓN
Doctrina herética según la cual Cristo está en la Eucaristía a través de su cuerpo humano sustancialmente unido con las sustancias de pan y vino y así está realmente presente como DIOS, HECHO PAN: DEUS PANIS FACTUS.
Puesto que como consecuencia de la Encarnación , las propiedades de del Verbo Divino pueden ser atribuidas al Cristo hombre, las propiedades del hombre Cristo pueden ser predicadas del Verbo (communicatio idiomatum), de la misma manera , como consecuencia de la impanación – palabra inventada en imitación de encarnación – se da un intercambio de predicados entre el Hijo de Dios y la sustancia del pan, aunque sólo por la mediación del cuerpo de Cristo.
La doctrina de la impanación está de acuerdo con la doctrina de la transubstanciación, como la enseñaba Lutero, en estos dos puntos esenciales: por una parte niega la transubstanciación del pan y del vino en el cuerpo y sangre de de Cristo y por otra profesa, sin embargo, que la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Sin embargo esas doctrinas difieren esencialmente en cuanto que Lutero afirmó que el Cuerpo de Cristo penetraba la sustancia no cambiada del pan pero negaba la unión hipostática.
El luteranismo ortodoxo expresa la así llamada unión sacramental entre el Cuerpo de Cristo y la sustancia del pan en la bien conocida formula: El Cuerpo de Cristo está “en, con y bajo el pan” — in, cum et sub pane; realmente presente aunque solo en el momento en el momento de su recepción por el fiel -- in usu, non extra usum. Los teólogos de las Iglesias Reformadas, llamando impanación a esta doctrina, en su ataque contra los luteranos, usan el término no en el sentido estricto explicado arriba, sino con un significado más amplio."
VOLUMEN IV
1907
CONSUSTANCIACIÓN
Esta doctrina herética pretende sostener la Presencia Real de Cristo en la Sagrada Eucaristía sin admitir la Transustanciación . Según ella, la sustancia del Cuerpo de Cristo coexiste con la sustancia del pan, y de igual modo la sustancia de su Sangre con la del vino. De ahí el término Consustanciación.
La coexistencia de ambas sustancias se explica de diversas maneras.
La teoría más sutil sostiene que, así como Dios Hijo asumió un cuerpo humano sin destruir su sustancia, en el Santísimo Sacramento asume la naturaleza del pan. Por ello, esta teoría también se denomina «Impanación» , término basado en la analogía de la Encarnación.
Es evidente que rechazó la Transustanciación ; pero el tipo de presencia que admitió parece haber variado en diferentes períodos de su larga trayectoria. Sus opiniones fueron condenadas en varios concilios celebrados en Roma (1050, 1059, 1078, 1079), Vercelli (1050) y Poitiers (1074), aunque tanto el papa Alejandro II como San Gregorio VII lo trataron con notable consideración. Sus principales oponentes fueron Lanfranco , posteriormente arzobispo de Canterbury (De Corpore et Sanguine Domini adversus Berengarium Turonensem), Durando de Troarn y Guitmundo de Aversa.y Hugo de Langres . Aunque no se puede decir que Berengario encontrara muchos seguidores durante su vida, su herejía no murió con él. Fue sostenida por Wyclif (Trialog, IV, 6, 10) y Lutero (Walch, XX 1228), y es la opinión del partido de la Alta Iglesia entre los anglicanos en la actualidad. Además de los concilios mencionados anteriormente, fue condenada por el Cuarto Concilio de Letrán (1215), el Concilio de Constanza (1418 — «La sustancia del pan material y de igual manera la sustancia del vino material permanecen en el Sacramento del altar», y la primera de las proposiciones condenadas de Wyclif ), y el Concilio de Trento (1551).
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LO QUE DICE EL CATOLICISMO
Cum Marthae
29 de noviembre de 1202
"... Dícese, sin embargo, misterio de fe, porque allí se cree otra cosa de la que se ve y se ve otra cosa de la que se cree. Porque SE VE LA APARIENCIA DE PAN Y VINO y se cree la verdad de la carne y de la sangre de Cristo, y la virtud de la unidad y de la caridad..."29 de noviembre de 1202
"Cristo Redentor nuestro dijo ser verdaderamente su cuerpo lo que ofrecía BAJO LA APARIENCIA DE PAN; de ahí que la Iglesia de Dios tuvo siempre la persuasión y ahora nuevamente lo declara en este santo Concilio, que por la consagración del pan y del vino se realiza la conversión de toda la sustancia del pan en la sustancia del cuerpo de Cristo Señor nuestro, y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su sangre. La cual conversión, propia y convenientemente, fue llamada transustanciación por la santa Iglesia Católica [Can. 2]."
Can. 2: Si alguno dijere que en el sacrosanto sacramento de la Eucaristía permanece la sustancia de pan y de vino juntamente con el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo, y negare aquella maravillosa y singular conversión de toda la sustancia del pan en el cuerpo y de toda la sustancia del vino en la sangre, permaneciendo sólo las especies de pan y vino; conversión que la Iglesia Católica aptísimamente llama transustanciación, sea anatema.
