VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠

CON EL ASENTIMIENTO DE NUESTRA AUTORIDAD PARA QUE LA SEDE APOSTÓLICA RETENGA SU PROPIO VIGOR Y NO DISMINUYA CON LOS DERECHOS DE OTROS LOS QUE HAN SIDO CONCEDIDOS POR ELLA MISMA

S.S.San Gregorio el Grande
Epistola XXX 


GREGORIO A JUAN, SUBDIÁCONO.

Gregorio al subdiácono Juan. Cuánto consta que la sede apostólica (Grat. dist. 65, c. 10), por autor de Dios, está al frente de todas las Iglesias, tanto nos solicita fuertemente entre nuestras múltiples preocupaciones aquello en donde se espera nuestro juicio para consagrar a un obispo. Habiendo fallecido, por lo tanto, Lorenzo, obispo de la Iglesia de Milán, nos enteramos por el informe del clero que habían consentido unánimemente en la elección de nuestro hijo Constancio, su diácono. Pero dado que dicho informe no estaba firmado, para que no omitamos nada de lo que pertenece a la precaución, por eso es necesario que te dirijas a Génova apoyado por la autoridad de este precepto. Y puesto que muchos de los milaneses, obligados por la ferocidad bárbara, residen allí, conviene que convoques sus voluntades examinándolas en común. Y si conoces que ninguna diversidad los aparta de la unidad de la elección, puesto que en el predicho hijo nuestro Constancio perdura la voluntad y el consentimiento de todos, entonces haz que sea consagrado por sus propios obispos, como exige la costumbre de la antigüedad, con el asentimiento de nuestra autoridad y con el auxilio del Señor; a fin de que, conservada esta costumbre, la sede apostólica retenga su propio vigor y no disminuya con los derechos de otros los que han sido concedidos por ella misma. (Cf. Juan Diác. l. iv, c. 24. Ver más arriba ep. 29.)

GREGORIUS IOHANNI SUBDIACONO.

Quanto apostolica sedes (Grat. dist. 65, c. 10), Deo auctore, cunctis prælata constat Ecclesiis, tanto inter multiplices curas, et illa nos valde sollicitat, ubi ad consecrandum antistitem nostrum exspectatur arbitrium (a). Defuncto igitur Laurentio Ecclesiæ Mediolanensis episcopo, sua nobis relatione clerus innotuit, in electione se filii nostri Constantii, diaconi sui, unanimiter consensisse. Sed quoniam eadem non fuit subscripta relatio, ne quid quod ad cautelam pertinet omittamus, hujus idcirco 646 præcepti auctoritate suffultum (b) Genuam te proficisci necesse est. Et quia multi illic Mediolanensium coacti barbarica feritate consistunt, eorum te voluntates oportet, eis convocatis, in commune perscrutari. Et si nulla eos diversitas ab electionis unitate determinat, siquidem in prædicto filio nostro Constantio omnium voluntates atque consensum perdurare cognoscis, tunc eum a propriis episcopis, sicut antiquitatis mos exigit cum nostræ auctoritatis assensu, solatiante Domino, facias consecrari, quatenus hujusmodi servata consuetudine, et apostolica sedes proprium vigorem retineat, et a se concessa aliis sua jura non minuat. (Cf. Joan. Diac. l. iv, c. 24. Vide sup. ep. 29.)


***