«Pues siendo natural al hombre que en el obrar tenga a la razón por guía, si en algo falta la inteligencia, fácilmente cae también en lo mismo la voluntad; y así acontece que la perversidad de las opiniones, cuyo asiento está en la inteligencia, influye en las acciones humanas y las pervierte. Por el contrario, si está sano el entendimiento del hombre y SE APOYA FIRMEMENTE EN SÓLIDOS Y VERDADEROS PRINCIPIOS, producirá muchos beneficios de pública y privada utilidad. Ciertamente no atribuimos tal fuerza y autoridad a la filosofía humana, que la creamos suficiente para rechazar y arrancar todos los errores; pues así como cuando al principio fue instituida la religión cristiana, el mundo tuvo la dicha de ser restituido a su dignidad primitiva, mediante la luz admirable de la fe, "no con las persuasivas palabras de la humana sabiduría, SINO EN LA MANIFESTACIÓN DEL ESPÍRITU Y DE LA VIRTUD" (1Cor 2,4) así también al presente DEBE ESPERARSE principalísimamente del OMNIPOTENTE PODER DE DIOS Y DE SU AUXILIO, que las inteligencias de los hombres, disipadas las tinieblas del error, VUELVAN A LA VERDAD.»
—SU SANTIDAD LEÓN XIII, Æterni Patris, del 04 de Agosto del Año del Señor 1879.
HANC VERAM CATHOLICAM FIDEM, EXTRA QUAM NEMO SALVUS ESSE POTEST
«Si dice el Apóstol que hay "un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo" (Ef. 4, 5), teman cándidamente los que se imaginan que por cualquier religión se abre el camino de la salvación, y piensen seriamente según el testimonio del mismo Salvador, que "están contra Cristo los que no están con Cristo" [...] por lo cual, sin duda alguna, perecerán eternamente si no mantienen la fe católica íntegra e inviolable»
—SU SANTIDAD GREGORIO XVI, Mirari Vos.
«Todo el que quiera salvarse, ante todo es necesario que mantenga la fe católica; y el que no la guardare íntegra e inviolable, sin duda perecerá para siempre [...] Esta es la fe católica; y quien no la creyere fiel y firmemente, no podrá salvarse.»
—SÍMBOLO ATANASIANO O CREDO QUICUMQUE
«Se dice que somos justificados por la fe, porque la fe es el principio de la salvación humana, el fundamento y la raíz de toda justificación; sin la cual es imposible agradar a Dios [Heb. 11, 6] y llegar a la sociedad de sus hijos.»
—SACROSANTO, ECUMÉNICO Y GENERAL CONCILIO DE TRENTO, Sesión VI, Capítulo 8.
«Por cuanto "sin la fe es imposible agradar a Dios" [Heb. 11, 6] y llegar al consorcio de sus hijos; de ahí que nadie jamás pudo alcanzar la justificación sin ella, ni nadie alcanzará la salvación eterna si no perseverare en ella hasta el fin.»
—SU SANTIDAD PÍO IX, Dei Filius, Concilio Vaticano.
«El poder y la naturaleza de la fe católica son tales que nada se le puede añadir ni quitar: o se acepta todo, o se rechaza todo. Esta es la fe católica, que, a menos que se crea con fidelidad y firmeza, nadie puede salvarse.»
—SU SANTIDAD BENEDICTO XV, Ad Beatissimi Apostolorum.