«Tú eres Pedro, esto es: "Yo soy la piedra inquebrantable, yo soy la piedra angular que hago de los dos pueblos una sola cosa, yo soy el fundamento FUERA DEL CUAL NADIE PUEDE EDIFICAR; pero también tú eres piedra, porque POR MI VIRTUD HAS ADQUIRIDO TAL FIRMEZA, que tendrás juntamente conmigo, por participación, los poderes que yo tengo en propiedad".
Y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del Infierno no la derrotarán. "Sobre esta piedra firme edificaré un templo eterno, y la alta mole de mi Iglesia, llamada a penetrar en el cielo, SE APOYARÁ EN LA FIRMEZA DE ESTA FE".
Los poderes del infierno NO PODRÁN IMPEDIR ESTA PROFESIÓN DE FE, LOS VÍNCULOS DE LA MUERTE NO LA SUJETARÁN, porque estas palabras son palabras de vida. ELLAS INTRODUCEN EN EL CIELO A LOS QUE LAS ACEPTAN, hunden en el infierno a los que las niegan.»
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EN RELACIÓN
• «La Omnipotente/Omnímoda Autoridad Divina del B. Pedro sobre la Iglesia Universal (Qui Omnimodam B. Petri Divinam Auctoritatem in Universam Ecclesiam agnoscunt).»
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• «A favor de él [Pedro] el Señor confiesa haber orado, cuando dice en el momento de la pasión: Yo he rogado por ti, Pedro, para que NO DISMINUYA TU FE. Y tú, cuando te hayas convertido, CONFIRMA A TUS HERMANOS (Lc. 22,32), indicando claramente con esto que SUS SUCESORES NO SE DESVIARÍAN NUNCA DE LA FE CATÓLICA, sino que más bien llamarían a los demás y confirmarían también a los vacilantes, concediéndoles por eso la potestad de confirmar a los demás, hasta imponer a los demás la NECESIDAD DE OBEDECER.»
SU SANTIDAD INOCENCIO III, Apostolicæ Sedis Primatus.
• «“TODO lo que atares en la tierra será también atado en el cielo, y lo que desatares en la tierra será desatado en el cielo”. Esta expresión figurada: atar y desatar, designa el PODER DE ESTABLECER LEYES Y EL DE JUZGAR Y CASTIGAR. Y Jesucristo afirma que ese poder tendrá tanta extensión y tal eficacia, que TODOS LOS DECRETOS DADOS POR PEDRO SERÁN RATIFICADOS POR DIOS. Este poder es, pues, soberano y de todo punto independiente, porque no hay sobre la tierra otro poder superior al suyo que ABRACE A TODA LA IGLESIA Y A TODO LO QUE ESTÁ CONFIADO A LA IGLESIA.
La promesa hecha a Pedro fue cumplida cuando Jesucristo nuestro Señor, después de su resurrección, habiendo preguntado por tres veces a Pedro si le amaba más que los otros, le dijo en TONO IMPERATIVO: “Apacienta mis corderos... apacienta mis ovejas”.»
SU SANTIDAD LEÓN XIII, Satis Cognitum.
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• «Esta potestad, aunque se ha dado a un hombre y se ejerce por un hombre, no es humana, sino antes bien divina, por BOCA DIVINA DADA A PEDRO, y a él y a sus sucesores confirmada en Aquel mismo a quien confesó, y por ello fue piedra, cuando dijo el Señor al mismo Pedro: Cuanto ligares etc. [Mt. 16,19]. Quienquiera, pues, resista a este poder así ordenado por Dios, A LA ORDENACIÓN DE DIOS RESISTE [Rom. 13,2].
Ahora bien, declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que SOMETERSE AL ROMANO PONTÍFICE ES DE TODA NECESIDAD PARA LA SALVACIÓN DE TODA HUMANA CRIATURA.»
SU SANTIDAD BONIFACIO VIII, Unam Sanctam.
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• «Estén atentos en el acto y en la palabra, para que los fieles crezcan en el amor por esta Santa Sede, venérenla, y acéptenla con completa obediencia; DEBEN EJECUTAR TODO LO QUE LA SEDE MISMA ENSEÑE, DETERMINE Y DECRETE.»
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