VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠

EL SABIO CONSEJO DE CRISTO: JURISDICCIÓN DESDE LA CABEZA A LOS MIEMBROS

S.S.Benedicto XIV
Sobre la suprema autoridad del Romano Pontífice

INTR. Las sentencias del doctísimo Pontífice Benedicto XIV sobre la suprema autoridad del Romano Pontífice, propuestas en su preclara obra De Synodo Dioecesana (Sobre el Sínodo Diocesano), no nos parecen de pasar por alto en esta reseña de nuestros monumentos, para que este célebre Pontífice desarrolle y compruebe aquí más lúcida y doctamente los principios de los derechos principales del Primado en la mencionada obra.

MON. De Syn. Dioeces. lib. I. c. 4. — En cuanto a la potestad de jurisdicción, que confiere el derecho de otorgar beneficios, oír causas, dictar leyes y censuras, y realizar las demás funciones necesarias para el régimen de la grey encomendada, existe una cuestión largamente debatida entre los Padres Tridentinos con gran contienda y aún no definida: — ¿reciben los Obispos [Eppi] dicha potestad inmediatamente de Cristo, o más bien del Sumo Pontífice?

Aunque la opinión de aquellos que defienden que esta potestad emana inmediatamente de Cristo se apoya en argumentos válidos, sin embargo, la sentencia opuesta parece más conforme a la razón y a la autoridad. Pues la razón del régimen monárquico que Cristo instituyó en su Iglesia parece exigir que la fuente y el origen de toda la jurisdicción eclesiástica resida en la cabeza visible de la misma Iglesia, que es el Romano Pontífice, y que de él fluya hacia los demás miembros.

Por lo cual, Inocencio I, en su epístola a los Obispos congregados en Cartago —alabándolos por haber enviado a la Sede Apostólica, para su aprobación, la sentencia dictada por ellos contra los pelagianos— dice: "Sabiendo qué es lo que se debe a la Sede Apostólica, puesto que todos los que aquí estamos puestos deseamos seguir al mismo Apóstol (Pedro), de quien emanó el propio Episcopado y toda la autoridad de este nombre." 

Y los Obispos Africanos, al escribir al Papa Teodoro, comienzan así: "Nadie puede dudar que en la Sede Apostólica existe una fuente grande e indeficiente que desborda en corrientes para todos los cristianos, de la cual brotan abundantemente ríos que riegan largamente todo el mundo de los cristianos." 

Y con mayor claridad y más a propósito de nuestro asunto, León el Magno en su epístola a los Obispos de la Provincia de Viena: "El Señor quiso que el sacramento de este don perteneciera al oficio de todos los Apóstoles de tal manera que lo situó principalísimamente en el beatísimo Pedro, el más alto de todos los Apóstoles, para que desde él, como desde una especie de cabeza, difundiera sus dones por todo el cuerpo." 

Santo Tomás estima que esto fue hecho por el sapientísimo consejo de Cristo el Señor, para que, mediante este continuo y casi perenne influjo de jurisdicción de la cabeza a los miembros, fuera más firme y sólida la conexión de todos con él, y se conservara mejor la unidad de la Iglesia: "A solo él (dice el Angélico) prometió: A ti te daré las llaves del reino de los cielos, para que se mostrara que la potestad de las llaves ha de derivarse por medio de él a los demás, para conservar la unidad de la Iglesia."



Romanus Pontifex tamquam primas ecclesiae
Tomo 3
Agoston Roskoványi · 1867

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S.S. Pío XII

1942 A LOS PÁRROCOS Y A LOS CUARESMEROS DE ROMA 

"...el Vicario de Cristo es el centro de su unidad y la fuente de la autoridad, pues a él deben estar unidos todos los demás Pastores, que de él reciben inmediatamente su jurisdicción y su misión; a él corresponde confirmarlos en la fe, como Pastor primero y universal, y, como Pastor de los Pastores, prevenir y corregir los abusos, guardar inviolable el depósito de la doctrina de Cristo y de la santidad de la moral, condenar auténticamente el error. Sólo él, sucesor de Pedro, Piedra fundamental de la Iglesia."

S.S. Pío XII
1943 MYSTICI CORPORIS CHRISTI

"Por lo cual los obispos no solamente han de ser considerados como los principales miembros de la Iglesia universal, como quienes están ligados por un vínculo especialísimo con la Cabeza divina de todo el Cuerpo y por ello con razón son llamados «partes principales de los miembros del Señor», sino que, por lo que a su propia diócesis se refiere, apacientan y rigen como verdaderos pastores, en nombre de Cristo, la grey que a cada uno ha sido confiada; pero, haciendo esto, no son completamente independientes, sino que están puestos bajo la autoridad del Romano Pontífice, aunque gozan de jurisdicción ordinaria, que el mismo Sumo Pontífice directamente les ha comunicado." 


S.S. Pío XII
1954 AD SINARUM GENTEM

"Además - lo que del mismo modo ha sido establecido por disposición divina - a la potestad de orden (en virtud de la cual la Jerarquía eclesiástica se halla compuesta de Obispos, sacerdotes y ministros) se accede recibiendo el sacramento del Orden sagrado; la potestad de jurisdicción, además, que al Sumo Pontífice es conferida directamente por derecho divino, proviene a los Obispos del mismo derecho, pero solamente mediante el Sucesor de San Pedro, al cual no solamente los simples fieles, sino también todos los Obispos deben estar constantemente sujetos y ligados con el homenaje de la obediencia y con el vínculo de la unidad."

S.S. Pío XII
1958 AD APOSTOLORUM PRINCIPIS
1958

"... volvimos a referirnos a esta doctrina con estas palabras "La potestad de jurisdicción que se confiere directamente por derecho divino al Sumo Pontífice llega a los obispos por ese mismo derecho, pero sólo a través del sucesor de Pedro, al que no sólo los fieles sino también todos los obispos están obligados a estar constantemente sujetos y a adherirse tanto por la reverencia de la obediencia como por el vínculo de la unidad."




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RELACIONADO

PÍO XII ENSEÑA POSITIVAMENTE QUE LA JURISDICCIÓN DEL OBISPO ES MEDIATA
Joaquín Salaverri S.J.

DEFINITIVAMENTE NO ES LIBRE PARA  SOSTENER QUE LA DOCTRINA ESTABLECIDA POR EL SANTO PADRE PUEDE SER RECHAZADA O MODIFICADA EN ABSOLUTO
Mons. Joseph C. Fenton

ESTA DOCTRINA ES ABSOLUTAMENTE CIERTA
Mons. Jean Marie Hervé

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