VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

"Quod si ex Ecclesiae voluntate et praescripto eadem aliquando fuerit necessaria ad valorem quoque." "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus."

PREVOST VIENE A DECIR QUE LA DOCTRINA BASADA EN EL DERECHO DIVINO POSITIVO PUEDE CAMBIAR, Y QUE POR EL MOMENTO NO TIENE INTENCIÓN DE HACERLO

Bob Prevost
SUCESOR Vº DEL ANTICRISTO
Entrevista con Crux
18 de septiembre de 2025

El tema se vuelve polémico cuando se plantea la cuestión específica de la ordenación (de mujeres). Por el momento, no tengo intención de cambiar la enseñanza de la Iglesia sobre este tema (ordenación de mujeres)"
[...]
"La gente quiere que la doctrina de la Iglesia cambie, quiere que las actitudes cambien. Creo que tenemos que cambiar de actitud antes de siquiera pensar en cambiar lo que la Iglesia dice sobre cualquier tema. Me parece muy improbable, sobre todo en un futuro próximo, que la doctrina de la Iglesia, en cuanto a lo que enseña sobre la sexualidad (actos homosexuales) y el matrimonio (homosexual (?)), cambie.

ENTREVISTA COMPLETA

***
S.S. Pío IX
Concilio Vaticano
Constitución Dogmática Pastor Aeternus
Capítulo 4

Porque el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no para que, por su revelación, dieran a conocer alguna doctrina nueva, sino para que, con su ayuda, guardaran religiosamente y expongan fielmente la revelación o depósito de fe transmitido por los apóstoles.
En efecto, su enseñanza apostólica fue acogida por todos los venerables padres y reverenciada y seguida por todos los santos doctores ortodoxos, pues sabían muy bien que esta sede de San Pedro siempre permanece intacta de cualquier error, de acuerdo con la promesa divina de nuestro Señor y Salvador del príncipe de sus discípulos: he rogado por ti para que tu fe no falte; y cuando te hayas vuelto, fortalece a tus hermanos [Lc 22:32].



***
S.S.Pío IX
Syllabus
Proposición Condenada
"La revelación divina es imperfecta, y está por consiguiente sujeta a un progreso continuo e indefinido correspondiente al progreso de la razón humana."
(Encíclica Qui pluribus, 9 noviembre 1846)
(Alocución Maxima quidem, 9 junio 1862)



***
S.S. San Pío X
Pascendi
8 de septiembre de 1907

El Magisterio de la Iglesia, según los modernistas

Así discurren sobre el magisterio de la Iglesia. La sociedad religiosa no puede ser verdaderamente una si no lo son la conciencia de los socios y la fórmula de la que se valen. Ambas unidades exigen un cierto sentir común al que incumba el encontrar y determinar la fórmula que mejor se adapte a la conciencia común, y a ese sentir debe competirle toda la autoridad necesaria para imponer a la comunidad la fórmula que estableciere. Y en esa unión y fusión, tanto de la mente que elige la fórmula como de la potestad que la prescribe, colocan los modernistas el concepto del magisterio eclesiástico.

En resumidas cuentas, el magisterio (según los modernistas) nace de las conciencias individuales y, para bien de las mismas, se le ha impuesto el cargo público. De ello se sigue forzosamente que depende de las mismas conciencias y que, por lo tanto, debe inclinarse a las formas populares. Es, por tanto, no un uso, sino un abuso de la potestad, que se concedió para utilidad, el prohibir a las conciencias individuales manifestar clara y abiertamente los impulsos que sienten y cerrar el camino a la crítica para que lleve los dogmas a los necesarios desenvolvimientos. De igual manera, en el uso mismo de la potestad, se ha de guardar moderación y templanza.


***

RECORDEMOS A PREVOST
QUE TANTO LA HOMOSEXUALIDAD
COMO LA ORDENACIÓN DE MUJERES
ESTÁN PROHIBIDOS POR DERECHO DIVINO


  • Los actos homosexuales, como pecados mortales, están condenados por Derecho Divino positivo (Lev 18,22; Lev 20,13, Rom 1,26-27; 1 Co 6,9-10; 1 Tim 1,9-10; Gal 5,19; Ef 5,3; Col 3,5).

  • La Ordenación Sacramental de mujeres es impedida por Derecho Divino (1 Co 14,34 ss; 1 Tim 2,11-12).

    ***


Abbé Nicolas-Sylvestre Bergier
DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO DE TEOLOGÍA

LAS DIACONISAS NO ESTABAN ORDENADAS SACRAMENTALMENTE


En la primitiva Iglesia se daba este nombre (Diaconisas) a las mujeres que tenían en la iglesia un ministerio muy parecido al de los diáconos. San Pablo habla de ellas en su Epístola a los Romanos; Plinio el menor, en una de sus cartas a Trajano, participa a este Príncipe que hiciera dar for-mento a dos diaconisas, a quienes llama "ministra".

El nombre de diaconisa se daba a ciertas mujeres devotas consagradas al servicio de la Iglesia, que hacían con las mujeres los oficios que no podían prestarles con decencia los diáconos: por ejemplo, en el bautismo, que se confería por inmersión a las mujeres, lo mismo que a los hombres. (Véase bautismo).

Tenían el encargo de cuidar de las iglesias o lugares de asamblea al lado en que estaban las mujeres separadas de los hombres, según la costumbre de aquel tiempo, y cuidaban de los pobres y enfermos de su sexo, etc. En tiempo de persecuciones, cuando no se podía enviar un diácono para exortar y fortificar a las mujeres, se les enviaba una diaconisa. (Véase Balzamon sobre el 2.º canon del concilio de Laodicea, y las constituciones apostólicas, lib. 2, cap. 57. Assemani, Bibliot. Orient., tom. 4, cap. 13, pág. 847).

Lupo, en su Comentario sobre los concilios, dice que las ordenaban por medio de la imposición de manos, y el concilio de Nicea las pone en el rango del clero; pero su ordenación no era sacramental, sino una ceremonia puramente eclesiástica.

Sin embargo, porque tomaban ocasión de elevarse sobre su sexo, 
  • El concilio de Laodicea prohibió ordenarlas en adelante. 
  • El primer concilio de Orange, celebrado en 441, no solo prohíbe ordenarlas, sino que también manda que las que hubiesen sido ordenadas reciban la bendición con los legos simples. 
  • El canon veintiséis del primer concilio de Orange, celebrado el año 441, y el canon veinte del de Epaona , año de 515, también prohíben ordenarlas; y sin embargo las había en tiempo del concilio in Trullo.
Aton de Verceli refiere en su 8.ª carta el motivo que hubo para extinguirlas. Dice que en los primeros tiempos era necesario el ministerio de las mujeres para instruir más fácilmente a las otras, y separarlas de los errores del paganismo: que servían también para bautizarlas con más decencia; pero que nada de esto era necesario después que no se bautizan sino párvulos. Se puede añadir, después que no se bautiza sino por infusión en la Iglesia Latina.

El número de diaconisas no parece que era fijo. El emperador Heraclio, en su carta a Sergio, patriarca de Constantinopla, manda que en la iglesia principal de esta ciudad haya cuarenta diaconisas, y solo seis en la de la Madre de Dios, que estaba en el cuartel de los blaquernes.

Las ceremonias que se observaban en la bendición de las diaconisas se encuentran aún en la Eucologia de los griegos: Mateo Blastares, sabio canonista griego, observa que se hacía casi lo mismo para recibir a una diaconisa que para ordenar un diácono. Se la presentaba al obispo delante del santuario cubierta de un velo que le cubría cuello y espaldas, y se llamaba maforium; después se pronunciaba la oración que comienza por estas palabras: "La gracia de Dios", etc. En esto hacía ella una inclinación de cabeza sin doblar las rodillas. El obispo le imponía las manos diciendo una oración; pero todo esto no era una verdadera ordenación, sino solamente una ceremonia religiosa, parecida a la bendición de las abadesas.


No se ven diaconisas en la Iglesia de Occidente desde el siglo XII, ni en la de Oriente desde el XIII. Macro, en su Hyeroléxicon, palabra diaconisa, observa que se halla algún rastro de este oficio en las iglesias donde hay matronas, que llaman vetulonas, encargadas de llevar pan y vino para el sacrificio al ofertorio de la misa, según el rito Ambrosiano. Los griegos dan hoy el nombre de diaconisas a las mujeres de sus diáconos; quienes, según su disciplina, son o pueden ser casados; pero estas mujeres no tienen oficio alguno en la iglesia, como lo tenían las antiguas diaconisas. Bingham, Orig. Eccles. tom. 2.º, lib. 2.º, cap. 22.




DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO DE TEOLOGÍA BERGIER TOMO 3

***
RELACIONADO



EX COMPAÑERA DE CLASE DE PREVOST, DICE QUE FUE DE LOS POCOS QUE APOYÓ SU SUEÑO DE SER LA PRIMERA MUJER ORDENADA

***