Angelus Press (FSSPX), Junio 1982
UNA ADVERTENCIA A LOS CATÓLICOS TRADICIONALES SOBRE LOS FALSOS PASTORES
Poco después de las cuestionables ordenaciones (del Palmar de Troya), el Obispo Ngo-Dinh-Thuc se retractó de sus acciones y publicó una carta diciendo que las "órdenes" que había conferido eran nulas e inválidas porque no había tenido ninguna intención de conferir órdenes a la secta de Palmar de Troya. Dado su historial, no hay razón para creer que su fiasco actual sea más creíble.
Refiriéndose a Ngo-Dinh-Thuc, el Arzobispo Lefebvre dijo: "Parece haber perdido toda la razón".
La prueba de la mala intención de estos individuos es claramente evidente en el hecho de que la nueva secta, que incluye al Padre Moisés Carmona y al Padre Adolfo Zamora de México; al Padre Guerard des Lauriers, O.P., de Francia; y al Padre George Musey de América, ya ha celebrado reuniones con pequeños grupos de sacerdotes católicos tradicionales y ha anunciado su intención de convocar su propio "Concilio" y seleccionar uno o más Papas.
Rochester, New York 14616 - U.S.A.
Monseñor,
He oído decir que Usted se encuentra por el momento en mala salud. Es por eso que le escribo, y lo que sigue.
Usted fue consagrado obispo por el cardenal Liénart. Ahora bien, este cardenal jamás creyó en nuestra Religión, por lo que su consagración por él fue nula.
Yo estoy dispuesto a consagrarlo a Usted obispo, y a encontrar un obispo que se encargue de su consagración secreta.
En cuanto a los eclesiásticos que Usted ha ordenado sacerdotes, si Usted lo desea, estoy dispuesto a conferirles el sacerdocio, o a encontrar un obispo que lo haga por ejemplo yo mismo a los unos y otro a los otros. Todo esto, en el más estricto secreto, como entre Usted y yo y nadie más.
Afectuosamente en Cristo,
- Pierre Martin Ngô-dinh-Thuc Arzobispo
Rochester New York 14616 - U.S.A.
Monseigneur,
J’ai entendu dire que Vous êtes pour le moment en mauvaise santé. c’est pourquoi j’ose vous, et qui suit Vous avez été consacré évêque par le Cardinal Liénart. Or ce Cardinal n’a jamais cru à notre Religion, donc votre consécration par lui a été nulle. Je suis prêt à vous consacrer évêque et à trouver un évêque qui se charge de votre consécration secrète. Quant aux ecclésiastiques que vous avez fait prêtres malgré vous seriez prêt à leur conférer la prêtrise, ou trouver un évêque par exemple moi-même à les uns et un autre à les autres. Tout ceci, dans le strict secret, comme entre vous et moi et personne d’autre. Affectueusement en N.S. Pierre Martin Ngô-dinh-Thuc Archevêque
***