Sé que el cargo para el que ha sido elegido es de gran importancia, con responsabilidades no solo en la Diócesis de Canterbury (!), sino en toda la Iglesia de Inglaterra y la Comunión Anglicana en su conjunto...
LA SANTA MADRE IGLESIA
SOBRE LAS ORDENACIONES ANGLICANAS
Y SOBRE LAS ORDENACIONES A MUJERES
Sólo el varón bautizado recibe válidamente
la sagrada ordenación;
la recibe lícitamente el que a juicio de su Ordinario esté adornado de las cualidades que se exigen por los sagrados cánones y no tenga irregularidad o impedimento alguno que se lo prohíba.
"Cfr. I. Cor. XIV. 54.; I. Timoth. II. 11. 12.; Hebr. V. 1. sq.; can. 19. Concil. Nicaen. (a. 325.) = ex parte c. 52. C. I. q. 1. iunct. Hefele l. c. t. I. p. 428. sq.; c. 11. Concil. Laodic. (a. 343.-383.) = c. 19. Dist. 32. iunct. S. Epiphan. (403.), Adversus haeres. 79. n. 1. 2. 3. (Migne, P. Gr. XLII. 739. 59.); c. 29. D. 23. et c. 20. Dist. 4. de consecr. = stat. Eccles. Antiqua; cap. 10. X. de poenit. V. 38.; Hallier l. c. P. II. sect. 4. cap. 2. § 3.; Ferraris l. c. v. Ordo art. 2. n. 25.; Schmalzgr. h. t. 11. n. 21. 22.; De Augustinis l. c. p. 535. sq. (3); Gasparri l. c. n. 122. sq.; Pesch l. c."
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El sujeto receptor del Sacramento del Orden
El Sacramento del Orden solo puede ser recibido válidamente por un varón bautizado. (Sent. certa.) CIC 968, Par. 1.
Que solo los varones están facultados para recibir el Sacramento del Orden se basa en la ley divina positiva. Cristo llamó únicamente a hombres al apostolado. Según el testimonio de la Sagrada Escritura (cf. 1 Cor. 14, 34 et seq.; 1 Tim. 2, 11 et seq.) y de acuerdo con la práctica constante de la Iglesia, las potestades jerárquicas fueron transmitidas únicamente a hombres.
Cf. Tertuliano, De praescr. 41; De virg. vel. 9.
Son incapaces las mujeres. El Apóstol dice: «Las mujeres callen en la iglesia; porque no les es permitido hablar, sino estar sujetas, como también lo dice la ley (Gen. III). Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos. Porque es indecoroso que una mujer hable en la iglesia».
Y en otro lugar: «La mujer aprenda en silencio con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni tener dominio sobre el varón, sino estar en silencio».
Los Santos Padres interpretan las palabras de San Pablo de modo que excluyen totalmente a las mujeres de la jerarquía eclesiástica y, por tanto, de recibir las órdenes, y tienen por herética la sentencia que afirma que la dignidad y el oficio sacerdotal pueden ser conferidos a las mujeres.
Mulieres in ecclesiis taceant: non enim permittitur eis loqui, sed subditas esse, sicut et lex dicit.Si quid autem volunt discere, domi viros suos interrogent: turpe est enim mulieri loqui in ecclesia.Las mujeres callen en las iglesias; porque no les es permitido hablar, sino estar sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender alguna cosa, pregunten en casa a sus maridos: porque es cosa indecente que una mujer hable en la iglesia.
- I Timoteo 2:11-12
Mulier in silentio discat cum omni subiectione.Docere autem mulieri non permitto, neque dominari in virum, sed esse in silentio.La mujer aprenda en silencio con toda sujeción.Porque no permito a la mujer enseñar, ni tomar autoridad sobre el varón; sino estar en silencio.
- Hebreos 5:1
Omnis namque pontifex ex hominibus assumptus, pro hominibus constituitur in iis quae sunt ad Deum: ut offerat dona et sacrificia pro peccatis.Porque todo pontífice tomado de entre los hombres, es constituido a favor de los hombres en lo que toca a Dios, para que ofrezca dones y sacrificios por los pecados.
En cuanto a los antiguos paulinos que buscan refugio en la Iglesia católica, se determina que deben ser rebautizados incondicionalmente. Aquellos que en el pasado fueron inscritos entre el clero, si se muestran irreprochables e intachables, deben ser rebautizados y ordenados por el obispo de la Iglesia católica. Pero si tras una investigación se demuestra que no son idóneos, es justo que sean depuestos. De igual modo, con respecto a las diaconisas y a todos en general cuyos nombres figuran en el registro, se observará el mismo procedimiento. Nos referimos a las diaconisas a quienes se les ha otorgado este estatus, pues no reciben imposición de manos, por lo que en todos los aspectos deben ser contadas entre los laicos.
Concilio de Laodicea (343-383): Canon 11.
Quod non oportet eas quae dicuntur presbytides, sive praesidentes, in Ecclesia constitui.No se debe permitir que las llamadas 'presbítides' o aquellas que presiden, sean instituidas en la Iglesia