VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

✠✠ "Sede Vacante Nihil Innovetur" ✠ "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus" ✠ "Inferior non potest tollere legem superioris" ✠✠

SATANÁS NO TIENE PODER SOBRE LOS OBEDIENTES


«Añadió [El Sagrado Corazón a Santa Margarita M. Alacoque]: “Más escucha hija mía, no creas ligeramente a todo espíritu, ni te fíes de él. Satanás, furioso contra ti, busca como engañarte, por esto no hagas nada sin la aprobación de tus superiores, a fin de que encontrándote apoyada en la obediencia no te pueda dañar, pues no tiene poder sobre los obedientes.”»

—MONS. DE SEGÚR, El Sagrado Corazón de Jesús, con Aprobación Eclesiástica, Año del Señor 1888. Segunda revelación de Nuestro Señor Jesucristo a Santa Margarita María Alacoque.


¿A QUIÉN DEBEMOS OBEDECER? A la Omnipotente Autoridad Divina del B. Pedro sobre la Iglesia Universal
—SU SANTIDAD PÍO IX, Quartus Supra-:

· «Estén atentos en el acto y en la palabra, para que los fieles crezcan en el amor por esta Santa Sede, venérenla, y acéptenla con completa obediencia; DEBEN EJECUTAR TODO LO QUE LA SEDE MISMA ENSEÑE, DETERMINE Y DECRETE.»
—SU SANTIDAD PÍO IX, Inter Multiplices.

«Proclamamos y declaramos, pues, que la Iglesia Romana, por disposición del Señor, tiene el primado de la potestad ordinaria sobre todas las demás, y que esta potestad de jurisdicción del Romano Pontífice, verdadera potestad episcopal, es inmediata: TODOS, PASTORES Y FIELES, de cualquier rito y dignidad, están obligados, hacia él, POR EL DEBER DE SUBORDINACIÓN JERÁRQUICA Y VERDADERA OBEDIENCIA, no sólo en lo relativo a la fe y las costumbres, sino también en lo relativo a la DISCIPLINA Y GOBIERNO DE LA IGLESIA, EN TODO EL MUNDO. De esta manera, habiendo salvaguardado la unidad de comunión y profesión de la misma fe con el Romano Pontífice, la Iglesia de Cristo será un solo rebaño bajo UN SOLO PASTOR SUPREMO. Ésta es la doctrina de la verdad católica, de la que nadie puede apartarse sin pérdida de la fe y peligro de salvación.»
—SU SANTIDAD PÍO IX, Constitución Dogmática Pastor Æternus, Concilio Vaticano.


«Esta potestad, aunque se ha dado a un hombre y se ejerce por un hombre, no es humana, sino antes bien divina, por BOCA DIVINA DADA A PEDRO, y a él y a sus sucesores confirmada en Aquel mismo a quien confesó, y por ello fue piedra, cuando dijo el Señor al mismo Pedro: Cuanto ligares etc. [Mt. 16,19]. Quienquiera, pues, resista a este poder así ordenado por Dios, A LA ORDENACIÓN DE DIOS RESISTE [Rom. 13,2].
Ahora bien, declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que SOMETERSE AL ROMANO PONTÍFICE ES DE TODA NECESIDAD PARA LA SALVACIÓN DE TODA HUMANA CRIATURA.»
—SU SANTIDAD BONIFACIO VIII, Unam Sanctam.


«Decidimos dejar SIN EFECTO cualquier POTESTAD O JURISDICCIÓN que corresponda al Romano Pontífice.

Las leyes aprobadas por los Romanos Pontífices, a través del grupo de Cardenales de la Iglesia Romana, NO PUEDEN SER ANULADAS, CORREGIDAS O CAMBIADAS DE NINGUNA MANERA, NI SE LES PUEDE QUITAR O AGREGAR NADA, O DISPENSAR DE CUALQUIER MANERA SOBRE ELLOS O CUALQUIER PARTE DE ELLOS. Si se hace o se intenta algo contrario a esta disposición, por NUESTRA SUPREMA AUTORIDAD lo declaramos NULO Y SIN NINGÚN EFECTO.

A NINGÚN HOMBRE, por lo tanto, SE LE PERMITIRÁ ROMPER esta página de Nuestra constitución, reglamento, abrogación, mandato, mandato, amonestación, inhibición, precepto, voluntad, o CONTRAVENIRLA CON UNA AVENTURA TEMERARIA. Pero si alguno se atreve a intentar esto, sepa que INCURRE EN LA INDIGNACIÓN DE DIOS TODOPODEROSO, Y DE SUS BIENAVENTURADOS APÓSTOLES PEDRO Y PABLO.»
—SU SANTIDAD PÍO XII, Vacantis Apostolicæ Sedis, Constitución Apostólica para tiempos de sedevacante.

***

LOS ROMANOS PONTÍFICES CANÓNICAMENTE ELECTOS –DE SAN PEDRO A S.S. PÍO XII- A QUIENES SE LES DEBE OBEDIENCIA, NUNCA CAYERON EN HEREJÍA

 

LAS PUERTAS DEL INFIERNO NO PREVALECIERÓN SOBRE LA IGLESIA, POR EL CONTRARIO, HUBIERAN PREVALECIDO, SI LOS HEREJES Y APÓSTATAS PÚBLICOS DE RONCALLI A PREVOST HUBIERAN SUCEDIDO CANÓNICAMENTE SAN PEDRO


«BEÁTI QUI CUSTÓDIUNT JUIDICIUM, ET FÁCIUNT JUSTITIAM IN OMNI TÉMPORE.

BIENAVENTURADOS LOS QUE OBSERVAN LA LEY Y PRACTICAN LA JUSTICIA TODO EL TIEMPO.»
—Tracto del Segundo Domingo de Cuaresma.

 

JUSTICIA: Aquel amor que tan solo sirve a Dios.
(Santo Tomás de Aquino en la Suma Teológica, citando a San Agustín en De Moribus Ecclesiæ).

 

A DIOS SE LE SIRVE EN LA CONDICIONES QUE ÉL IMPONE, NO EN LAS QUE NOSOTROS DESEAMOS

***