ILUSTRÍSIMO Y REVERENDÍSIMO SEÑOR:
Ha llegado al conocimiento de la Santa Sede que algunos fieles y tal vez alguno que otro obispo, piensan que la Constitucion Apostólica proclamada en el Concilio ecuménico del Vaticano en la sesion del 18 de Julio último no es obligatoria por no haber sido publicada solemnemente por un acto ulterior de la Santa Sede.
No hay quien no comprenda cuan extraña es una suposicion semejante. La Constitucion de que se trata fue el objeto de la promulgacion mas solemne posible el dia mismo en que el Soberano Pontífice la confirmó y promulgó solemnemente en la Basílica del Vaticano, en presencia de más de quinientos obispos.
Además, dicha Constitucion fue anunciada con las formalidades ordinarias en que de costumbre se hacen estas publicaciones en Roma, por mas que esta medida no fuese de ningun modo necesaria en este caso. Por consiguiente, y conocida la regla, la mencionada Constitucion es obligatoria para todo el mundo católico, sin que sea preciso que le sea notificada por ninguna clase de promulgacion.
He creido deber dirigir estas cortas observaciones a vuestra señoría ilustrísima, para que puedan servirle de regla, dado el caso en que se produjesen dudas en cualquier punto que fuese.
Roma 11 de Agosto. — J. Cardenal Antonelli.
