VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

"Quod si ex Ecclesiae voluntate et praescripto eadem aliquando fuerit necessaria ad valorem quoque." "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus."

S.S. BENEDICTO IX, PAPA Nº 148


BENEDICTO IX (1033-1044)

La familia de los condes Tusculanos, descendientes del patricio romano Alberico, duque de Espoleto, y de la célebre Marozia, se atrevió a declarar hereditario en la familia el derecho al pontificado; logró por medios venales la elección de Teofilacto, hijo del cónsul Alberico, y le escogió el nombre de Benedicto IX (1033). ¡Teofilacto tenía entonces poco más de doce años! Esta aberración no puede explicarse sino por la nefasta corrupción de aquel tiempo

El joven papa no tardó en mostrarse indigno de la altísima dignidad. 

Con él, desdichadamente, la simonía y el concubinato de los clérigos llegó al extremo; empezaban para el papado los más terribles días de prueba. 

En junio de 1036 los Crescencios, favoreciendo un motín popular, echaron a Benedicto de Roma; pero Conrado, que quería un pontífice adicto a sus deseos, lo condujo nuevamente a su sede (1038). 

Fue expulsado de nuevo en 1044, y elegido Juan, obispo de Sabina, antipapa con el nombre de Silvestre III. 

Benedicto regresó por la fuerza y con el apoyo de los Tusculanos, pero después, convencido de que era odiado, se dejó persuadir por dinero a abdicar, retirándose en Túsculo. 

En 1046 fue excomulgado por el concilio de Sutri, y en 1047 pretendió nuevamente el pontificado; más la intervención de Enrique III le obligó a ceder el lugar a Dámaso II y a retirarse en el monasterio de Grottaferrata donde murió. 

Por ese tiempo don Sancho el Mayor mandó abrir camino para los peregrinos que procedían de Santiago de Compostela.

Los Papas, desde San Pedro hasta Pío XII
Giuseppe Arienti
Con Licencia Eclesiástica 1945

***
EL INDIGNO  BENEDICTO IX Y EL CONCILIO DE SUTRI
***

ASISTENCIA A SESIONES DE ESPIRITISMO, COMENTARIO CANÓNICO AL SANTO OFICIO DEL 27 DE ABRIL DE 1917



ASISTENCIA A SESIONES DE ESPIRITISMO
 S. Oficio 27 abr. 1917 (A. A. S. IX, 268).

¿Está permitido a través de Médium, como lo llaman, o sin Médium, con o sin hipnotismo, atender expresiones o manifestaciones espiritistas de cualquier tipo, incluso aquellas que predominan en la apariencia de honestidad o piedad, ya sea interrogando a las almas o espíritus, o escuchando respuestas, o simplemente mirando, incluso con una protesta silenciosa o expresando que no deseaba tener nada que ver con los espíritus malignos.
Resp. Negativo en todo

An liceat per Medium, ut vocant, vel sine Medio, adhibito vel non hypnotismo, locutionibus aut manifestationibus spiritisticis quibuscumque adsistere, etiam speciem honestatis vel pietatis praeseferentibus, sive interrogando animas aut spiritus, sive audiendo responsa, sive tantum aspiciendo, etiam cum protestatione tacita vel expressa nullam cum malignis spiritibus partem se habere velle».
Resp. Negative in omnibus 


COMENTARIO 
P. Eduardo Fernández Regatillo S.J.
N. del Castillo S.J.

Por este decreto del Santo Oficio se prohíbe la asistencia a toda clase de sesiones espiritistas. Se llaman así aquellas sesiones en que hablan o se manifiestan los espíritus, sea que los asistentes se comuniquen con ellos directamente, sea que se valgan de algunas personas intermediarias llamadas medium. En algunas sesiones se usa el hipnotismo, en otras no. Todas ellas están prohibidas, aunque parezcan honestas y aun piadosas; lo mismo cuando los asistentes preguntan a las almas o espíritus, que cuando únicamente oyen sus respuestas o se contentan con ser meros espectadores; y eso aunque hagan protestas de que no tienen intervención con los espíritus malignos.

Ya antes, en 30 de marzo de 1898, había dado el Santo Oficio una declaración parecida, como puede verse en Acta Sanctae Sedis vol. XXX, pág. 701-702.

A pesar de tan terminantes prohibiciones el peligro no ha desaparecido y por eso desea la Santa Sede que de nuevo se explique e inculque a los fieles.

Se llama espiritismo el arte falso o verdadero de comunicarse con los espíritus de los difuntos y conocer por su medio las cosas ocultas. 

Esta comunicación puede hacerse directamente o también valiéndose de otra persona que se llama medium. A esta persona se le dice lo que uno desea saber acerca de cosas completamente ocultas, sobre todo pertinentes a la otra vida: el medium pregunta, de modo que le pueden oír los espectadores, a un espíritu, v. gr., al alma del padre o del hermano, y éste da sus respuestas de tal manera, que quedan convencidos que han oído en verdad a su padre, hermano... etc. Algunas veces, aunque no siempre, aparecen los mismos espíritus: las respuestas unas veces las escriben en un tablero o en un papel.

En España no son tan frecuentes semejantes sesiones espiritistas, como en América, sobre todo en los Estados Unidos, y en otras partes.

Preciso es confesar que muchas veces no que habilidosos juegos de manos y así sabemos que en Nueva York el P. Heredia, S. J., ante un numerosísimo concurso dió en noviembre de 1920 varias conferencias en las cuales demostró con argumentos objetivos y palpables la falsedad del espiritismo. El raciocinio puesto en práctica por el P. Heredia, es éste: los espiritistas hablan de aparición de espíritus, de trasmisión de pensamientos, de adivinación de secretos: pues bien, yo hago todo eso; y declaro que todo es resultado de ingeniosas habilidades y divertidos juegos de prestidigitación. En efecto, hizo que sacaran fotografías de espíritus, adivinó los secretos de muchos de los asistentes, se suspendió en el aire sin apoyo alguno... etc., etc., ni más ni menos como lo hacen los espíritistas. Y tan feliz fué el éxito obtenido, que el Delegado Apostólico, (Monseñor Bonzano, le escribía estas palabras para felicitarle:
«Me regocijo y le doy las gracias, no sólo por el placer que me ha procurado a mí y a los otros espectadores, sino principalmente por el bien que sin duda producirán sus conferencias. Abrirán más y más los ojos al público, especialmente católico, acerca de los peligros del espiritismo, haciéndole conocer al mismo tiempo, que muchos de los fenómenos atribuídos a causas ocultas, no son sino resultado de hábiles juegos de prestidigitación.»

Sin embargo, no se puede negar que muchas veces es manifiesta la intervención del demonio y la tendencia de éste a engañar a los incautos, combatiendo indirectamente la doctrina revelada; otras veces disimula al principio sus dañadas intenciones para así más fácilmente engañar después.

Habiendo verdadero trato con los espíritus, sea explícito sea implícito, el espiritismo es intrínsecamente malo.

La razón es clara porque esos espíritus, con los cuales se desea hablar para conocer cosas ocultas de la otra vida, no pueden ser sino los demonios, ya que ni los ángeles buenos ni las almas bienaventuradas que gozan de Dios en el cielo, ni las almas justas que purgan sus culpas en el purgatorio, han de acudir a esos impíos llamamientos prohibidos por Dios Nuestro Señor; mucho menos permitirá Dios que las almas de los condenados sirvan de instrumento para inducir a los hombres en errores contra la doctrina revelada; no resta, pues, sino que esos espíritus sean el demonio, con el cual todo trato es intrínsecamente malo.

La Sagrada Escritura condena manifiestamente el espiritismo en el Deuteronomio 18, 10-12: «Nec inveniatur in te qui auriolos sciscitetur, et observet somnia atque auguria. Nec sit incantator, neque qui pythones consulat, nec divinos aut quaerat a mortuis veritatem: omnia haec abominatur Dominus» y la tradición cristiana da por supuesto que tales comunicaciones son con el demonio.

Por todo lo cual sapientísimamente prohíbe el Santo Oficio la asistencia a semejantes prácticas espiritistas, aunque se revista dicha asistencia de todas las circunstancias atenuantes, como son:

  • a) protestar que no quieren tener pacto alguno con el demonio sino con los ángeles buenos; porque en el mero hecho de acudir a tales medios prohibidos por Dios y por la Iglesia, que sólo pueden servir para el trato con el demonio, contradicen con los hechos lo que afirman con las palabras;

  • b) decir que asisten sólo pasivamente sin preguntar y por mera curiosidad; porque aun así cooperan y prácticamente aplauden una cosa intrínsecamente mala, y con su mal ejemplo incitan a que otros asistan, lo cual constituye un verdadero escándalo; finalmente

  • c) no puede ser lícita dicha asistencia, cualquiera que sea la intención de los espectadores y aunque las sesiones revistan cierta apariencia de honestas y piadosas, ya que está prohibida por Dios y por la Iglesia y siendo intrínsecamente mala es independiente de la intención de los asistentes.

Finalmente, bueno será advertir que el can. 1399, 7º prohibe ipso jure los libros que enseñen o recomienden la superstición de cualquier clase que sea, los sortilegios, magia, evocación de los espíritus (o lo que es lo mismo el espiritismo) y otras artes de este género.

Ipso iure prohibentur:
Libri qui cuiusvis generis superstitionem sortilegia, divinationem, magiam, evocationem spirituum, aliaque id genus docent vel commendant





CUESTIONES CANÓNICAS
P. Eduardo Fernández Regatillo S.J.
1928

***

***

S.S. JUAN XIX, PAPA Nº 147

 JUAN XIX (1024-1033)

Descendiente de los condes de Túsculo y hermano de su predecesor Benedicto VIII, era todavía seglar en el momento de su elección. 

Fue un buen papa, y centralizó en sí ambos poderes mejor que no lo había sabido hacer su hermano.

Su elección se realizó no sin ciertas sospechas de simonía, e iba contra los cánones al pasar en un solo día del estado seglar al pontificado. Más parece que su excelente conducta y el temor a los disturbios, fueron la causa de una excepción tan grave en las normas canónicas. 

En 1027 coronó emperador a Conrado II el Sálico. 

No se sabe exactamente la fecha de su muerte, pero sí que fue sepultado en San Pedro. 

Durante su pontificado vivió el monje Guido de Arezzo, inventor de las notas musicales; y Canuto el Grande, rey de Inglaterra, ordenó a sus súbditos hacer oblaciones al sucesor de San Pedro. 

Este papa resistió enérgicamente a las pretensiones del patriarca de Constantinopla, Eustato, que reclamaba el título de patriarca ecuménico.

Los Papas, desde San Pedro hasta Pío XII
Giuseppe Arienti
Con Licencia Eclesiástica 1945


***

EL PAPA VIGILIO Y LOS TRES CAPÍTULOS


S.S.Vigilio
EL PAPA VIGILIO Y LOS TRES CAPÍTULOS

En las cosas de la fe jamás vaciló, pero sí en las cuestiones de oportunidad, dudando si era conveniente o necesario condenar a tales hombres y escritos que el concilio de Calcedonia había perdonado, emitir un juicio que los monofisitas podían considerar como el triunfo de su causa, juicio que la mayor parte de los occidentales detestaban de todo corazón por el mismo motivo, y porque veían en él un ataque al concilio de Calcedonia; juicio, en fin, qué podía engendrar nuevas divisiones en vez de hacer cesar las antiguas. El tiempo probó que estos temores no carecían de fundamento.








HISTORIA DE LA IGLESIA
Cardenal Joseph Hergenröther

***
RELACIONADO

EL CASO DE S.S. SAN LIBERIO, DIFAMADO POR LOS HEREJES DE AYER Y HOY

EL PODER TEMPORAL DE LOS PAPAS


Cardenal Césaire Mathieu
El Poder temporal de los Papas
Justificado por la historia
Estudio sobre el origen, ejercicio e influencia de la soberanía pontificial

***

S.S BENEDICTO VIII, EL PAPA Nº 146

BENEDICTO VIII (1012-1024)

Elegido por la influencia de los condes Tusculanos, familia a la que él pertenecía, Benedicto VIII fue un papa activo y enérgico. Tuvo que luchar con el antipapa Gregorio, que le había opuesto la facción de los Crescencios. Marchó Benedicto a Alemania para recurrir al emperador San Enrique II, el cual lo condujo nuevamente a Roma. Gregorio abdicó, y Benedicto llamó a formar parte del gobierno a los hermanos Romano y Alberico. Envió tropas y naves contra los sarracenos, y pidió la ayuda de Génova y Pisa. Celebró un concilio en Pavía en el año 1018 contra los abusos del clero, la simonía y la incontinencia; pensó también en la reunión de un concilio general, pero no pudo ver realizado este propósito. 

En el año 1020 se trasladó a Alemania para obtener la ayuda de aquel emperador contra el de Constantinopla, por el cual temía ser atacado por haber favorecido a los normandos contra los griegos.

Murió en junio del año 1024 y fue sepultado en San Pedro. 

Su mérito personal dió gran impulso a la Iglesia; después de él, desdichadamente, empieza de nuevo la decadencia.

Los Papas, desde San Pedro hasta Pío XII
Giuseppe Arienti
Con Licencia Eclesiástica 1945


***

DOCTRINAS PERVERSAS


S.S.Pío VIII
TRADITI HUMILITATI 
DOCTRINAS PERVERSAS 
FILOSOFISMO, INDIFERENTISMO, SOCIEDADES BÍBLICAS, MASONERÍA, SOCIEDADES SECRETAS


A nuestros venerables hermanos, Patriarcas, Primados, Arzobispos y Obispos.

Venerables Hermanos, Saludo y Bendición Apostólica.

Según la costumbre de nuestros antepasados, Nos disponemos a asumir nuestro pontificado en la iglesia de Letrán. Este oficio nos ha sido concedido, aunque seamos humildes e indignos. Abrimos con alegría nuestro corazón a vosotros, venerables hermanos, a quienes Dios nos ha dado como ayudantes en la dirección de tan grande administración. Nos complace haceros conocer los sentimientos íntimos de nuestra voluntad. También creemos útil comunicaros aquello de lo que puede sacar provecho la causa cristiana. Porque el deber de nuestro oficio no es sólo apacentar, gobernar y dirigir a los corderos, es decir, al pueblo cristiano, sino también a las ovejas, es decir, al clero.

Nos alegramos y alabamos a Cristo, que suscitó pastores para la custodia de su rebaño, que vigilan con vigilancia sus rebaños para no perder ni uno solo de los que han recibido del Padre. Porque conocemos bien, venerables hermanos, vuestra fe inquebrantable, vuestro celo por la religión, vuestra santidad de vida y vuestra singular prudencia. Colaboradores como vosotros nos alegran y nos dan confianza. Esta agradable situación nos anima cuando tememos por la gran responsabilidad de nuestro cargo, y nos reconforta y fortalece cuando nos sentimos abrumados por tantas preocupaciones graves. No os detendremos con un largo sermón para recordaros qué cosas se requieren para cumplir bien los deberes sagrados, qué prescriben los cánones para que nadie se aparte de la vigilancia sobre su rebaño y qué atención se debe prestar a la preparación y aceptación de los ministros, sino que invocamos a Dios Salvador para que os proteja con su divinidad omnipresente y bendiga vuestras actividades y esfuerzos con feliz éxito.

Aunque Dios nos consuele con vosotros, no por ello estamos tristes. Esto se debe a los innumerables errores y a las enseñanzas de doctrinas perversas que, ya no secretamente y clandestinamente, sino abiertamente y con vigor, atacan la fe católica. Sabéis cómo los hombres malvados han levantado el estandarte de la rebelión contra la religión mediante la filosofía (de la que se proclaman doctores) y mediante falacias vacías ideadas según la razón natural. En primer lugar, se ataca a la Sede Romana y se rompen cada día los vínculos de unidad. Se debilita la autoridad de la Iglesia y se arrebata y desprecia a los protectores de las cosas sagradas. Se desprecian los santos preceptos, se ridiculiza la celebración de los oficios divinos y el culto a Dios es maldecido por el pecador. Todo lo que concierne a la religión se relega a las fábulas de las ancianas y a las supersticiones de los sacerdotes. Verdaderamente, los leones han rugido en Israel. Con lágrimas decimos: «En verdad han conspirado contra el Señor y contra Su Cristo». En verdad, los impíos han dicho: «Arrasadla, arrasadla hasta sus cimientos».

Entre estas herejías se encuentra la vil artimaña de los sofistas de este siglo, que no admiten diferencia alguna entre las diversas profesiones de fe y piensan que la puerta de la salvación eterna se abre para todos desde cualquier religión. Por eso, califican de liviandad y de estupidez a quienes, habiendo abandonado la religión que han aprendido, abrazan otra cualquiera, incluso el catolicismo. Es ciertamente una monstruosa impiedad la que atribuye la misma alabanza y la misma marca de hombre justo y recto a la verdad y al error, a la virtud y al vicio, a la bondad y a la bajeza. En efecto, esta idea funesta de la indiferencia entre las religiones es refutada incluso por la luz de la razón natural. Estamos seguros de ello porque las diversas religiones no suelen estar de acuerdo entre sí. Si una es verdadera, la otra debe ser falsa; no puede haber sociedad de tinieblas con luz. Contra estos sofistas experimentados hay que enseñar al pueblo que la profesión de la fe católica es la única verdadera, como proclama el Apóstol: un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Jerónimo lo decía así: el que coma el cordero fuera de esta casa, perecerá como perecieron los que no estaban con Noé en el arca durante el diluvio. En efecto, a los hombres no se les da otro nombre que el de Jesús para que puedan salvarse. El que crea, se salvará; el que no crea, se condenará.

También debemos tener cuidado con aquellos que publican la Biblia con nuevas interpretaciones contrarias a las leyes de la Iglesia. Ellos distorsionan hábilmente el significado con su propia interpretación. Imprimen las Biblias en la lengua vernácula y, asumiendo un gasto increíble, las ofrecen gratis incluso a los incultos. Además, las Biblias rara vez están sin pequeños insertos perversos para asegurar que el lector beba su veneno mortal en lugar del agua salvadora de la salvación. Hace mucho tiempo, la Sede Apostólica advirtió sobre este grave peligro para la fe y elaboró ​​una lista de los autores de estas nociones perniciosas. Las reglas de este Índice fueron publicadas por el Concilio de Trento; la ordenanza exigía que las traducciones de la Biblia a la lengua vernácula no se permitieran sin la aprobación de la Sede Apostólica y exigía además que se publicaran con comentarios de los Padres. El sagrado Concilio de Trento había decretado, para frenar a los impúdicos, que nadie, confiando en su propia prudencia en materia de fe y de conducta que concierne a la doctrina cristiana, pudiera distorsionar las Sagradas Escrituras en su propio parecer o en una opinión contraria a la de la Iglesia o a la de los Papas. Aunque estas maquinaciones contra la fe católica habían sido combatidas hace mucho tiempo con estas proscripciones canónicas, Nuestros predecesores recientes se esforzaron especialmente en contener estos males que se extendían. Con estas armas, esforzaos también vosotros por luchar en las batallas del Señor que ponen en peligro las sagradas enseñanzas, para que este virus mortal no se propague entre vuestra grey.

Cuando esta corrupción haya sido abolida, extirpad las sociedades secretas de facciosos que, completamente opuestos a Dios y a los príncipes, se dedican por entero a provocar la caída de la Iglesia, la destrucción de los reinos y el desorden en todo el mundo. Habiendo desechado las restricciones de la verdadera religión, preparan el camino para crímenes vergonzosos. Más aún, al ocultar sus sociedades, despertaron sospechas de sus malas intenciones. Más tarde esta mala intención estalló, a punto de atacar el orden sagrado y civil. Por eso los Sumos Pontífices, Nuestros predecesores, Clemente XII, Benedicto XIV, Pío VII, León XII , condenaron repetidamente con anatema esa clase de sociedades secretas. Nuestros predecesores las condenaron en cartas apostólicas; Nos confirmamos estos mandamientos y ordenamos que se observen exactamente. En este asunto Nos seremos diligentes para que la Iglesia y el Estado no sufran daño por las maquinaciones de tales sectas. Con vuestra ayuda asumimos con esfuerzo la misión de destruir las fortalezas que levanta la pútrida impiedad de los hombres malvados.

Queremos que sepáis que existe otra sociedad secreta, que se organizó hace poco tiempo para corromper a los jóvenes que se educan en los gimnasios y en los liceos. Su astuto propósito es contratar a malos maestros para que conduzcan a los estudiantes por los caminos de Baal, enseñándoles doctrinas no cristianas. Los perpetradores saben bien que la mente y la moral de los estudiantes están moldeadas por los preceptos de los maestros. Su influencia es ya tan persuasiva que se ha perdido todo temor a la religión, se ha abandonado toda disciplina de las costumbres, se ha puesto en tela de juicio la santidad de la doctrina pura y se han pisoteado los derechos de los poderes sagrados y civiles. No se avergüenzan de ningún crimen o error vergonzoso. Podemos decir con verdad, con León Magno, que para ellos «la ley es prevaricación; la religión, el diablo; el sacrificio, la desgracia». Ahuyentad estos males de vuestras diócesis. Procurad asignar no sólo hombres doctos, sino también hombres buenos para educar a nuestra juventud.

Vigilad también con más diligencia los seminarios, de cuya administración os encargaron los padres de Trento. De ellos deben salir hombres bien instruidos tanto en la disciplina cristiana y eclesiástica como en los principios de la sana doctrina, que se distingan por su piedad y su enseñanza, y que su ministerio sea un testimonio incluso para los que están fuera de la Iglesia, y puedan refutar a los que se han extraviado del camino de la justicia. Tened mucho cuidado en la elección de los seminaristas, pues la salvación del pueblo depende principalmente de los buenos pastores. Nada contribuye más a la ruina de las almas que los clérigos impíos, débiles o mal informados.

Los herejes han difundido por todas partes libros pestilentes, por los cuales las enseñanzas de los impíos se propagan como un cáncer. Para contrarrestar esta plaga mortífera, no escatimes esfuerzos. Adviértete con las palabras de Pío VII: “Que consideren sólo como saludable el tipo de comida a la que la voz y autoridad de Pedro los ha enviado. Que elijan ese alimento y se alimenten de él. Que consideren que es completamente dañino y pestífero el alimento del que la voz de Pedro los llama. Que se alejen rápidamente de él y nunca se dejen atrapar por su apariencia ni pervertir por sus seducciones.”

Queremos también que infundáis en vuestros fieles el respeto a la santidad del matrimonio, de modo que no hagan nada que pueda menoscabar la dignidad de este sacramento, ni hagan nada que pueda ser contrario a esta unión inmaculada, ni nada que pueda hacer dudar de la perpetuidad del vínculo matrimonial. Esto se conseguirá si se enseña con exactitud al pueblo cristiano que el sacramento del matrimonio debe regirse no tanto por la ley humana como por la divina, y que debe contarse entre los asuntos sagrados y no terrenos, y que, por tanto, está totalmente sujeto a la Iglesia. En otro tiempo, el matrimonio no tenía otra finalidad que la de traer hijos al mundo, pero ahora, elevado por Cristo nuestro Señor a la dignidad de sacramento y enriquecido con dones celestiales, no tiene tanto por objeto generar prole, sino educar a los hijos para Dios y para la religión, con lo que aumenta el número de los adoradores de la verdadera divinidad. Se conviene en que la unión matrimonial significa la unión perpetua y sublime de Cristo con su Iglesia; Por eso, la íntima unión de los esposos es un sacramento, es decir, un signo sagrado del amor inmortal de Cristo a su esposa. Por eso, enseñad al pueblo lo que las reglas de la Iglesia y los decretos de los Concilios permiten y lo que condenan, y explicad también lo que pertenece a la esencia del sacramento. Así podrán cumplirlo y no se atreverán a intentar lo que la Iglesia detesta. Os lo pedimos encarecidamente por vuestro amor a la religión.


Ya sabéis lo que nos causa ahora nuestro dolor. Hay también otras cosas, no menos graves, que sería demasiado largo relatar aquí, pero que conocéis bien. ¿Nos callaremos cuando la causa cristiana se encuentra en tanta necesidad? ¿Nos dejaremos contener por argumentos humanos? ¿Sufriremos en silencio que se rasgue el manto sin costuras de Cristo Salvador, que ni siquiera los soldados que lo crucificaron se atrevieron a rasgar? Que nunca nos falte el celo pastoral de nuestra grey, acosada como está por graves peligros. Sabemos que haréis aún más de lo que os pedimos y que amáis, acrecentáis y defendéis la fe mediante la enseñanza, el consejo, el trabajo y el celo.

Con muchas y ardientes oraciones pedimos que, restaurando Dios la penitencia de Israel, la santa religión florezca por doquier; que la verdadera felicidad del pueblo se mantenga inalterada, y que Dios proteja siempre al pastor de su rebaño terrenal y lo alimente; que los poderosos príncipes de las naciones, con su espíritu generoso, favorezcan nuestros cuidados y esfuerzos y, con la ayuda de Dios, sigan promoviendo vigorosamente la prosperidad y la seguridad de la Iglesia, afligida por tantos males.

Pidamos humildemente estas cosas a María, la santa Madre de Dios, a quien confesamos que sólo ella ha vencido todas las herejías y la saludamos con gratitud en este día, aniversario de la restauración a la ciudad de Roma de nuestro predecesor Pío VII, después de haber sufrido muchas adversidades. Pidamos estas cosas a Pedro, el Príncipe de los Apóstoles, y a su coapóstol Pablo. Con el consentimiento de Cristo, estos dos apóstoles nos concedan que Nos, firmemente establecidos sobre la roca de la confesión de la Iglesia, no suframos circunstancias perturbadoras. De Cristo mismo pedimos humildemente los dones de la gracia, la paz y la alegría para vosotros y para la grey que se os ha confiado. Como prenda de Nuestro afecto impartimos con amor la bendición apostólica.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el día 24 de mayo del año 1829, primer año de nuestro pontificado.

***

S.S. SERGIO IV, PAPA Nº 145

SERGIO IV (1009-1012)

Se llamaba Pedro Os porci. Era obispo de Albano desde hacía cinco años, cuando fue llamado a suceder a Juan XVIII (11 de octubre de 1009), del cual nos cuenta la historia que se retiró en San Pablo, sin señalar el motivo. 

Durante su reinado murió Juan Crescencio, y el papado recobró un poco su libertad.

Murió el 13 de julio de 1012 y fue sepultado en Letrán.

Los Papas, desde San Pedro hasta Pío XII
Giuseppe Arienti
Con Licencia Eclesiástica 1945


***

S.S. LEÓN XII CONTRA LA MASONERÍA



S.S. León XII

El 13 de Marzo de 1826 (Quo graviora), León XII tronó contra los masones otras sociedades secretas, repitiendo los decretos de sus antecesores demostrando que éstos habían previsto a tiempo los graves pell con que esta Liga amenazaba a los solios y altares, y cómo el desprecio de sus advertencias de parte de los Príncipes cristianos trajo sobre los países y naciones aquellos infortunios que todavía los obligaban a luchar sin sosiego por su conservación; y renovando, por último el anatema contra los socios de tales Ligas, del cual la Santa Sede reservaba absolver a los infelices que en él incurrieran.



HISTORIA DE LA IGLESIA
Cardenal Joseph Hergenröther
Tomo VI

***

RELACIONADO
MAGISTERIO ANTIMASÓNICO
https://www.youtube.com/playlist?list=PL5xMCqCV1oxwgFRyp5q_vd7xtCWbgfmZf

***

DECLARA INVÁLIDA TODA INSTITUCIÓN SIN SU PERMISO, INTRUSOS A LOS ASÍ CONSAGRADOS


S.S. Pío VII & Napoleón

Como si no existiese el Breve del Papa, Napoleón hizo promulgar el nuevo Concordato como ley del Estado obligatoria bajo severas penas; el 5 de Abril mandó despojar de sus insignias y deportar al cardenal di Pietro, cuya primera conversación con Pío VII parecía haber sido el golpe decisivo, revocar de Fontainebleau a los Cardenales franceses, prohibir a los otros la correspondencia dentro de Francia é Italia y vigilar aun más estrictamente al Papa. 

De haber puesto en libertad los Cardenales todos se arrepentía Napoleón hacía tiempo; pero de continuar sus actos de violencias le arredraba el respeto a la opinión pública y la guerra en Alemania; también quería hacer creer a los católicos franceses que sostenía ahora las mejores relaciones con el Papa, Cuando María Luisa dió parte a Pío VII de la victoria de Luetzen (2 de Mayo de 1813), éste contestó de intento con gran frialdad y precaución, repitiendo sus quejas por el tratamiento del jefe de la Iglesia y de los Cardenales (8 de Mayo), lo cual impidió que se publicara la correspondencia, según Napoleón lo había deseado. 

El 9 de Mayo el Padre Santo comunicó a los Cardenales otra alocución escrita, en la cual refería los citados sucesos, protestaba contra ellos, y a fin de evitar un cisma, declaraba inválida toda institución conferida por un metropolitano, intrusos a los así instituidos, y cismáticos a los que los consagrasen, reo de los castigos previstos en los cánones. 

Al mismo tiempo los Cardenales trabajaban en una Bula sobre el futuro Cónclave por si el Papa muriese antes de cambiar la situación, y Pío VII la copió con su propia mano. Temíase lo más grave: lúgubres en extremo eran los días de Fontainebleau.

Pacca, p. 341-345. La carta del Papa del 8 y su alocución del 9 de Mayo ib. p 345-354. Doc. n. IV p. 501. Roscov., II p. 80 n. 294.



HISTORIA DE LA IGLESIA
Cardenal Joseph Hergenröther
Tomo VI

***

S.S. JUAN XVIII, EL PAPA Nº 144

 JUAN XVIII (1003-1009)

Pocos datos existen de él y, según parece, su elección fue favorecida por la facción de los Crescencios. Era romano; fue llamado Fasano; su obra fue únicamente eclesiástica. Creó el obispado de Bamberg entre los eslavos, de cuya completa evangelización se cuidó con gran celo. Procuró allanar ciertas divergencias entre los obispos de Francia; intervino en algunas cuestiones concernientes a la Iglesia en Alemania, y envió a San Bruno a evangelizar Rusia. Bajo su pontificado se reanudó la buena armonía entre la Iglesia romana y la de Constantinopla. 

Murió en la abadía de San Pablo.

Los Papas, desde San Pedro hasta Pío XII
Giuseppe Arienti
Con Licencia Eclesiástica 1945


***

LA FIESTA DE CRISTO REY, DESPRECIADA POR LA GRAN RAMERA DEL CONCILIÁBULO VATICANO II



Joaquín Pérez Madrigal

"Pero es harto lamentable que, de entrada, así se confunda a la litúrgica asamblea; se predique, no la palabra de Cristo, sino la de sus enemigos y desertores; se insinúe un vil ataque a la iglesia de «tiempos pasados», lo cual ya es de rúbrica en los progresistas y se pretenda trazar un auténtico anti-programa cristiano."

"Es bien sabido que en la mente de S.S. Pío XI y S.S. Pío XII la festividad de Cristo Rey se establece, sobre todo, como «remedio eficacísimo a la peste que infesta a la humana sociedad..., el llamado laicismo, con sus errores y sus impíos incentivos»; como «advertencia para las naciones, de que el deber de venerar públicamente a Cristo y de prestarle obediencia se refiere no sólo a los particulares, sino también a todos los magistrados y a los gobernantes» (Quas primas, S.S.Pío XI )."

***

QUE NADIE MÁS QUE EL PAPA TENÍA DERECHOS DE SOBERANÍA EN ROMA


S.S. Pío VII & Napoleón


Después de celebrar dos Consistorios, el 8 y 10 de Marzo, Pio VII envió a Napoleón el 21 un Breve dignísimo por todos conceptos, exponiendo que no le era posible desterrar a los súbditos extranjeros, porque con esto, no sólo se apartaría de la neutralidad hasta entónces observada, sino que se envolvería en conflictos bélicos con todas las naciones á las que el Emperador hacía o haría la guerra; que su país, asolado ya por tantos infortunios, no podría sufrir nuevas calamidades; que fiel á su deber de Ministro de paz y Vicario de Jesucristo, no cesaría de orar por el fin de estas guerras y el restablecimiento universal de la tranquilidad; que como padre de todos lo cristianos no podía tener enemigo alguno ni dar motivo a las potencia disidentes para hostilidades contra los católicos; que nadie más que el Papa tenía derechos de soberanía en Roma; que Napoleón no era Emperador de Roma, sino de los franceses; que el Rey de Alemania llevaba el título de «Emperador de romanos» como título de honor y dignidad que no podía conferirse al mismo tiempo a dos Soberanos. Según los relatos de Fesch de 13 de Marzo, todos los Cardenales, menos uno, aplaudieron esta enérgica contestación negativa.

Correspond. de Napol. Ier vol. XI p. 527 sig.; XII p. 38 sig. Artaud 1. c. ch. 11 sig. p. 123 sigs. 135 sigs. Documenti relativi alle contest. I p. 36 sig. Roscovány, Mon. II p. 27-36. Memoria de Consalvi p. 552 sigs. Jäger, Lebensbeschr. Pius VII Frankf. 1825 p. 43 sigs. Gams, II p. 153 sigs.


HISTORIA DE LA IGLESIA
Cardenal Joseph Hergenröther
Tomo VI

***
PRINCIPADO CIVIL DEL PAPA

***


S.S. JUAN XVII, PAPA Nº 143

 JUAN XVII (1003)

Al morir Otón III dominaban en Roma los condes Tusculanos; pero pronto los Crescencios, con Juan Crescencio, impusieron su autoridad. En medio de los tumultos que suscitaban estas facciones, fue elegido Juan, de la familia de los Sicconi. Duró su pontificado siete meses, y se le cree sepultado en Letrán. Se discutió sobre si se le debía llamar XVI o XVII, toda vez que Juan Filigato no había sido nunca incluído en la lista de los Papas pero la tradición histórica, apoyada en algunas de sus actas, lo llamó XVII.

Los Papas, desde San Pedro hasta Pío XII
Giuseppe Arienti
Con Licencia Eclesiástica 1945


***

PUESTO QUE EL PAPA ERA QUIEN CONFERÍA EL PODER ESPIRITUAL AL OBISPO



Jean-Étienne-Marie Portalis
Consejero de Estado de Napoleón y encargado de la Dirección General de Cultos tras el Concordato de 1804

Los Obispos erigieron seminarios, confiando sus cátedras a lazaristas y «Padres de la fe». Ciertamente muchos de nuevos Prelados aún no estaban penetrados de la misión que la Iglesia les cometiera, incluso algunos que habían revocado sus principios constitucionales: quién empleaba la fórmula « Por la gracia de Dios, el nombramiento del primer Cónsul y la institución canónica del Papa » ; quién escribía « Por la misericordia de Dios y la institución de la Santa Sede».

Al fin, en Julio de 1804, Portalis comunicó a los Obispos que era de desear cesasen las diferencias en este punto, y que no había por qué apartarse de la fórmula consagrada por el tiempo: « Por la misericordia de Dios y la gracia de la Santa Sede», puesto que el Papa era quien confería el poder espiritual al Obispo, y la Iglesia galicana se había valido de aquélla sin escrúpulo y durante muchos siglos. De esta manera el poder temporal tuvo que instruir a los Obispos sobre su posición dentro de la Iglesia.



HISTORIA DE LA IGLESIA
Cardenal Joseph Hergenröther
Tomo VI

***

S.S. SILVESTRE II, PAPA Nº 142

 SILVESTRE II (999-1003)

Gerberto, natural de Aurillac (Auvernia), siendo bastante joven se trasladó a España, donde estudió entre los árabes y adquirió fama de hombre doctísimo. Conducido a Roma por un mecenas, despertó la admiración por su saber, y el emperador Otón II le concedió la abadía de Bobbio, donde abrió una escuela que se hizo famosa. Más, calumniado por ciertos señores de aquellos lugares, tuvo que refugiarse en Germania, de donde pudo volver, luego a Francia. Con la protección de Hugo Cápeto, fue nombrado para la sede de Reims, y luego Gregorio V le llamó a Italia para que ocupara la de Rávena. 

El 2 de abril de 999 fue elegido Pontífice y tomó el nombre de Silvestre II; fue el primer papa francés, y su elección fue debida a Otón III, de quien había sido maestro. 

Atendió en seguida a poner orden nuevamente en la Iglesia, ocupándose sobre todo en los nombramientos de los obispos y en hacer cesar graves discordias en Germania e Italia, dando siempre pruebas de gran sabiduría. Proveyó al esplendor del culto; alentó la institución del Jubileo; extendió a toda la Iglesia la solemne Conmemoración de los difuntos; estudió profundamente la difusión de las misiones, y reconoció a Esteban de Hungría como primer rey.

Papa de alma grande, atendió a las necesidades morales y religiosas de su tiempo; pero éste fue hostil a sus propósitos. 

Otón volvió a Italia en el otoño del año 1000, más encontró la oposición de los romanos, que lo sitiaron en el Aventino, viéndose obligado a alejarse de Roma con el Papa y a retirarse a Rávena. 

Murió en 1002, y Silvestre II, después de haber sido acogido nuevamente con gran júbilo por los romanos, murió el 11 de mayo de 1003.

Los Papas, desde San Pedro hasta Pío XII
Giuseppe Arienti
Con Licencia Eclesiástica 1945


***

DESTITUIDOS POR LA PLENITUD DEL PODER DEL PAPA


S.S. Pío VII

...entre éstos se apoyaban en los artículos galicanos y acusaban al humilde Pío VII de menospreciar sus derechos y traspasar sus facultades, lle gando la tenacidad de algunos hasta el punto de ordenar oraciones por la conversión del Papa y ponerse en la actitud de los Obispos juramentados del año 1791. Así y todo, la mayoría se formaba de los 14 Obispos de territorios recién anexionados por Francia, y de los 45 propiamente franceses, los cuales todos resignaron. 

Los demás fueron destituidos por la plenitud del poder del Papa. Nunca los Pontific habían ejercido tan omnímoda potestad en Francia como entonces Pío VII forzado por la necesidad de restaurar la Iglesia de este país, destituyendo a tantos Obispos sin proceso canónico, suprimiendo casi toda la jerarquía francesa y reemplazándola por toda una nueva.

Destruido estaba el antiguo galicanismo, y no había ya quien apelase a aquellas "libertades". Esto era lo que pesaba a los Obispos antiguos france cuando se negaron a resignar. El mismo Gobierno consular, aterrado estupefacto de la omnipotencia con que la Santa Sede procedía por propia voluntad, y tratando de debilitarla, intentaba reanimar indirectamente el sistema galicano herido de muerte, según confesión de mismos partidarios, por el llamado «golpe de Estado» del Papa. Había querido reducir a la unidad á los partidos religiosos de Francia por Papa, pero sólo para darle otra vez de lado y gobernar a su arbitrio...


HISTORIA DE LA IGLESIA
Cardenal Joseph Hergenröther
Tomo VI

***

S.S. GREGORIO V, PAPA Nº 141

GREGORIO V (996-999)

El emperador Otón III, enterado de la muerte de Juan XV, hizo elegir papa a Brunón, primo o sobrino suyo, que entonces no tenía más que veinticuatro años, el cual tomó el nombre de Gregorio V, y figura como el primer papa alemán. 

Pero en el año 997, mientras el emperador se hallaba en el norte de Europa, el patricio Crescencio tomó el título de cónsul de Roma y reanudó sus pasadas hazañas, a pesar de saber cuán hostiles se mostraban los romanos a la dominación alemana. Desterró de Roma a Gregorio, e hizo elegir al antipapa Juan Filigato, obispo de Plasencia (Italia), que tomó el nombre de Juan XVI; éste reconoció el poder temporal de Crescencio, y para consolidar su propia posición pensó en reconocer la autoridad de Constantinopla, traicionando así a los Otones. 

El papa, en un concilio reunido en Pavía, excomulgó a Crescencio y al antipapa, y Otón III, que había llegado a Italia con un ejército, le acompañó a Roma. Crescencio se encerró en el Castillo de Santángelo, y al antipapa, sorprendido en su huída, le cortaron la nariz y la lengua, y le cegaron los ojos. Mientras tanto el cónsul, abandonado por el pueblo y los barones, tuvo que rendirse y fue muerto.

Gregorio V coronó en Roma a Otón III; celebró un concilio donde, además de las disposiciones de Juan XVI, intimó la separación y la penitencia dę siete años a Roberto II, rey de Francia, que se había casado con su cuñada Berta sin el debido consentimiento; consolidó la autoridad pontificia en Francia.

Murió repentinamente a los veintisiete años, en febrero del año 999, y fue sepultado en la basílica de San Pedro.

Los Papas, desde San Pedro hasta Pío XII
Giuseppe Arienti
Con Licencia Eclesiástica 1945


***

DESCUBRIMIENTO DE LA TUMBA DEL PRÍNCIPE DE LOS APÓSTOLES


DESCUBRIMIENTO DE LA TUMBA DEL PRÍNCIPE DE LOS APÓSTOLES
MENSAJE DE RADIO DE SU SANTIDAD PÍO XII
Sábado 23 de diciembre de 1950

Sin embargo, si durante el Año Santo la Confesión de San Pedro en el Vaticano fue testigo y centro de tan impresionantes manifestaciones de la unidad de los católicos de todo el mundo en la fe y el amor, la gloria de este lugar sagrado también tuvo en otro aspecto de su finalización, las excavaciones en el marco de la propia Confesión, al menos en lo que se refiere a la tumba del Apóstol (investigaciones a las que nos hemos centrado desde los primeros meses de Nuestro pontificado), y su examen científicos, han concluido con éxito durante este Año Jubilar. En el menor tiempo posible, una publicación documentada traerá a la atención del público el resultado de exploraciones muy diligentes.

Este resultado fue de gran riqueza e importancia. Pero la pregunta esencial es la siguiente: ¿se ha encontrado realmente la tumba de San Pedro? La conclusión final de los trabajos y estudios responde a esta pregunta con un sí muy claro. Se ha encontrado la tumba del Príncipe de los Apóstoles.

Una segunda cuestión, subordinada a la primera, se refiere a las reliquias del Santo. ¿Han sido encontrados? Al borde de la tumba se encontraron restos de huesos humanos, pero no es posible comprobar con certeza que pertenecieran a los restos mortales del Apóstol. Esto, sin embargo, deja intacta la realidad histórica de la tumba. La gigantesca cúpula se arquea exactamente sobre la tumba del primer obispo de Roma, del primer Papa; Originariamente una tumba muy humilde, pero sobre la que la veneración de los siglos posteriores con una maravillosa sucesión de obras erigieron el mayor templo de la cristiandad.

***

S.S. JUAN XV, PAPA Nº 140


JUAN XV (986-996)

Este papa, romano, del barrio de Gallina Alba, fue consagrado, según los más fidedignos historiadores, el 25 de abril del año 986. 

Hostilizado por el patricio y senador Crescencio y por su facción, tuvo que refugiarse en Toscana, donde solicitó la ayuda del emperador Otón III. 

Los romanos, para evitar la intervención alemana, se sometieron al papa; volvió Juan a Roma, y Crescencio no se atrevió a molestarle en el ejercicio de su autoridad. 

Bajo este pontificado los rusos, siguiendo el ejemplo del príncipe Vladimiro, se convirtieron al cristianismo. 

Juan XV es citado como el primer pontífice que ha canonizado solemnemente a los fieles muertos en olor de santidad. 

Aunque no bastante enérgico en los asuntos de Roma, es recordado, empero, como erudito y buen escritor; demostró gran amor a la integridad de la fe, defendiendo la autoridad pontificia contra las primeras ideas galicanas que se expusieron en un sínodo de Reims.

fue sepultado en la basílica de San Pedro.

Los Papas, desde San Pedro hasta Pío XII
Giuseppe Arienti
Con Licencia Eclesiástica 1945


***

EL PAPA AUTORIZÓ A LOS CARDENALES EL LUGAR DEL CÓNCLAVE



S.S. Pío VI & S.S. Pío VII

Como Pío VI había autorizado a los Cardenales para tener el cónclave en cualquier lugar donde se pudiesen reunir en mayor número, se verificó la elección en Venecia bajo la protección del Emperador Francisco I. Muchos de los 35 Cardenales reunidos en el convento de San Gregorio Magno el 1.° de Diciembre de 1799, dieron sus votos a Bellisomi, Mattei, Gerdil y otros; pero a causa de las intrigas del Cardenal austriaco Herzan se dilató el acto definitivo y se prescindió de Bellisomi, hasta el 14 de Marzo de 1800, día en que se eligió al conde Gregorio Barnabás Chiaramonti, llamado luego Pío VII.



HISTORIA DE LA IGLESIA
Cardenal Joseph Hergenröther
Tomo VI

***

S.S. JUAN XIV, PAPA Nº 139

JUAN XIV (984-985)

Nació en Pavía y era su nombre Pedro de Canepanova. Fue primero canciller del emperador Otón II, y más tarde obispo de su ciudad natal. Unos meses después de su elección fue encarcelado en el castillo de Santángelo, por obra de los partidarios de Francón, antipapa con el nombre de Bonifacio VII, que regresaba entonces de Constantinopla con grandes riquezas. Murió en la cárcel, según se dice, de hambre. Bonifacio VII ocupó por espacio de once meses la cátedra de San Pedro. Murió de muerte violenta én 985.

Los Papas, desde San Pedro hasta Pío XII
Giuseppe Arienti
Con Licencia Eclesiástica 1945


***

HEREJES SECTARIOS DE R&R DAN VERACIDAD A OPINIONES FALIBALISTAS PARA SOSTENER SU HEREJÍA DE RESISTENCIA AL "PAPA HEREJE"

Herejes de Reconocer y Resistir dan pábulo a las opiniones falibalistas de Mons. Hefele contrarias a S.S. Honorio y a la infalibilidad del Papa, para justificar su herética y cismática posición, y pretenden que las tomemos como autoritativas. 

Mons. Karl Joseph von Hefele
Falibalista
(Contrario a la infalibilidad del Papa)
***

La Enciclopedia Católica

Cuando se propuso la definición del dogma de la infalibilidad papal, él fue uno de los más prominentes obispos en la minoría oponente. Hasta publicó la razón de su postura en su "Causa Honorii Papæ" (Nápoles, 1870). En la decisiva sesión del 13 de julio votó "Non placet", y habiendo firmado la carta de la minoría al Papa el 17 de julio, volvió a casa. Él se mantuvo en su posición aún después de la definición del dogma (18 de julio de 1870), pero enseguida se encontró en una posición difícil, de la cual no pudieron librarle ni su expectativa de que los obispos opositores tomaran una postura común, ni su esperanza de una rápida reanudación del concilio ecuménico, ni aún su pensamiento de renunciar. Evitando un cisma, urgido por Roma, importunado por el clero de su diócesis, quizás influenciado por el deseo del Gobierno, pero sobre todo, solícito por su diócesis, Hefele promulgó los decretos del concilio el 10 de abril de 1871.

 "Karl Joseph von Hefele."
The Catholic Encyclopedia. Vol. 7.
https://archive.org/details/07470918.7.emory.edu/page/191/mode/2up

***

  • UN PODER SOBRENATURAL PERSONIFICADO EN EL PAPA, CUYOS DECRETOS NO HALAGAN LAS MALAS PASIONES DEL HOMBRE
    Francisco de Paula BenavidesObispo de SigüenzaPastoral del 2 de febrero de…
  • FUENTE DE AUTORIDAD, UNIDAD, PIEDRA FUNDAMENTAL; S.S.PÍO XII DEJA SIN ARGUMENTOS A CISMATISMO
    S.S. Pío XII 17 de Febrero 1942"...el Vicario de Cristo es el centro de su unidad y la fuente de la…
  • SAN ZENÓN, Mártir
    9 de julio del Año del SeñorSAN ZENÓN,MártirMuchos son los llamados, mas pocos los elegidos.(Mateo, 20,16).Si…
  • REALIZADO PARA SUPRIMIR POCO A POCO LA MISMA POTESTAD ESPIRITUAL DEL PAPA
    S.S.León XIIIANNUM INGRESSILa guerra contra la IglesiaSe hace más evidente que el despojo de la soberanía…
  • UBI ERGO PETRUS, IBI ECCLESIA
     "Non ibi Ecclesia, ubi non sit Petrus.""Ubi Petrus ibi ecclesia; ubi ecclesiaibi nulla mors sed vita…