VACANTIS APOSTOLICAE SEDIS

"Quod si ex Ecclesiae voluntate et praescripto eadem aliquando fuerit necessaria ad valorem quoque." "Ipsum Suprema Nostra auctoritate nullum et irritum declaramus."

MARÍA CORREDENTORA

María Corredentora

Nueva Eva; del género humano 463 535 783; misericordiosa del humano linaje 524; salud del mundo 516 595; reconciliadora 44; de los pecadores 604; puerto de salvación 508; asidua Liberadora de los hombres 703; liberadora 536; reparadora 609; reparadora de los padres 291; del mundo 427; dignísima del orbe perdido 488; del género humano 595; alma socia de nuestro Redentor 808; generosa socia del divino Redentor 808; fue y es llamada piadosamente Redentora por la misteriosa unión con Cristo y por su gracia absolutamente singular 608; nuestra asociada de los dolores de Cristo 647; unida estrechísimamente con su Hijo 713; dio la carne al Hijo de Dios para que se hiciese víctima 488; su misión fue también guardar esa víctima, alimentarla y presentarla al altar 488; dio a luz y alimentó la víctima sacrísima 608; nos dio y ofreció a Jesús Redentor 608; por divina disposición estuvo junto a la cruz 556; estuvo junto a la cruz, para que consiguiésemos el fruto de la pasión y muerte de Cristo 608; fue escogida madre de Cristo para participar en la redención del linaje humano 638 641; aceptó la muerte de su Hijo para reparar a Dios 504; cooperó con la crucifixión del corazón a la salvación del mundo 533; participó con Cristo en la obra de la redención 513; en comunión con su Hijo soportó el dolor y casi la muerte 556; unida al sacrificio de su Hijo 317; inmoló a su Hijo para apaciguar la justicia divina 556; abdicó los derechos de madre sobre su Hijo, para la salvación de los hombres 556; en el Gólgota ofreció el holocausto de sus derechos maternos y de su amor 713; en el Gólgota ofreció a su Hijo al Padre Eterno por nosotros 713; lo ofreció junto a la cruz como hostia 608; socorrió al mundo perdido con su singular asentimiento 264; borró el anatema y trajo la bendición 413; hostia gratísima ofrecida a Dios 513; cumplió lo que faltaba a la pasión de Cristo, en favor del cuerpo místico 713; asociamos la meditación de los beneficios del Redentor con amor a María 470; las gracias de la redención nos vienen de la Virgen Dolorosa 556; nos concilia copiosa abundancia del divino perdón 533; de ella depende la suprema salvación del mundo 475; la sangre de Cristo y los miembros llagados como precio de nuestra libertad, son carne y sangre de la V. 413; no cabía que quedara añadida este título al nombre de Jesús, San Pío X n.112; V. 906 912

***