S.S. Pío XI
DIVINI REDEMPTORIS
Dios es el último fin exclusivo del hombre en la vida presente y en la vida eterna; la gracia santificante, elevando al hombre al grado de hijo de Dios, lo incorpora al reino de Dios en el cuerpo místico de Cristo. Por consiguiente, Dios ha enriquecido al hombre con múltiples y variadas prerrogativas :
- el derecho a la vida y a la integridad corporal ;
- el derecho a los medios necesarios para, su existencia;
- el derecho de tender a su último fin por el camino que Dios le ha señalado;
- el derecho, finalmente, de asociación, de propiedad y del uso de la propiedad.
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