12, 29
Quien se consagra a la búsqueda de la verdad según sus fuerzas y deber, aun sin dar con ella, es feliz, pues hace cuanto debe según su condición natural.
San Agustín
Dios nos ayuda a descubrir la verdad
No pierdas tu ánimo; Dios nos asistirá, como ya nos enseña la experiencia, a los que investigamos la verdad, y promete después de la muerte corporal un reposo beatísimo y la posesión completa de la verdad sin engaño.
(Los soliloquios, II, 20, 36)
(Los soliloquios, II, 20, 36)
Dedicarse a la verdad, supremo ideal del hombre
Me ha dado Dios el deseo de consagrarme a la investigación. de la verdad, sin preferir nada a este ideal, sin desear, ni pensar, ni buscar otra cosa.
(Del orden, I, 20, 52)
(Del orden, I, 20, 52)
El hombre es feliz buscando y alcanzando la verdad
La bienaventuranza del hombre es buscar la verdad; eso es llegar al fin, más allá de lo cual no puede pasarse. Luego el que con menos ardor de lo que conviene investiga la verdad, no alcanza el fin del hombre; más quien se consagra a su búsqueda según sus fuerzas y deber, aun sin dar con ella, es feliz, pues hace cuanto debe según su condición natural. Y si no la descubre, es defecto de la naturaleza (Contra los académicos, I.3,9)