S.S. Benedicto XII
Habiendo un príncipe pedido un favor al papa Benedicto XII, que este no podía concederle sin escrúpulos de conciencia, respondió á su embajador: «Escribid a vuestro amo, que si yo tuviese dos almas, podría perder una por complacerle; pero no teniendo más que una, no puedo perderla.» Y de este modo le negó el favor que pedía.
SERMONES ABREVIADOS PARA TODAS LAS DOMINICAS DEL AÑO
San Alfonso María de Ligorio
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