San Jerónimo
"Muchas veces parece que Dios desprecia y desampara a su Iglesia en el tiempo en que tiene más necesidad de su socorro: más no la asiste al punto que la ve en su tribulación, con el fin de ejercitarla como le place; porque sabe que cuanto más dilata sus auxilios, más motivo da a su Iglesia para inflamarse en el deseo de verse socorrida."
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